Decenas de personas se han vuelto a concentrar este miércoles ante el IES Ramón y Cajal de Huesca para expresar su malestar por las actuaciones de la Inspección Educativa en la provincia y reclamar cambios en su funcionamiento. Durante el acto se ha dado lectura a un manifiesto en el que los participantes han denunciado un incremento de apercibimientos y sanciones al profesorado durante los dos últimos cursos. No se han citado nombres por "miedo a las represalias desde Inspección a quienes alzan la voz".
La movilización se ha desarrollado a las puertas del centro educativo y ha reunido a profesionales de distintos institutos de la provincia. Los asistentes han mostrado su apoyo a compañeros que, según han señalado los convocantes, han sido objeto de expedientes o apercibimientos relacionados con cuestiones administrativas y procedimentales.
En el manifiesto leído durante la concentración, los participantes han sostenido que parte de estas actuaciones están vinculadas a errores de carácter formal o administrativo que, a su juicio, deberían resolverse mediante labores de asesoramiento y acompañamiento a los centros en lugar de derivar en propuestas de sanción.
Los convocantes han afirmado que echan en falta una mayor labor de apoyo por parte de la Inspección Educativa hacia los equipos directivos, el profesorado y los centros docentes. Según han expuesto, perciben una actuación centrada en la supervisión y el control administrativo de su trabajo.
Durante la lectura del texto también se ha denunciado que algunas de estas actuaciones generan, según los participantes, un clima de preocupación e inseguridad entre parte del profesorado. Los asistentes han vinculado esta situación a la apertura de expedientes, apercibimientos y otros procedimientos administrativos desarrollados en los últimos cursos.
Uno de los mensajes más repetidos durante el acto ha sido la crítica a la creciente carga burocrática que, según los convocantes, soportan los docentes. En el manifiesto han defendido que el tiempo dedicado a cumplimentar documentación y procedimientos administrativos resta capacidad para atender directamente al alumnado y desarrollar tareas educativas dentro y fuera del aula.
Los participantes también han reivindicado el trabajo que desempeñan los profesionales de la enseñanza en circunstancias que consideran complejas. En este sentido, han aludido a las elevadas temperaturas registradas en algunas aulas durante las últimas semanas del curso, a la carga de trabajo asociada a las evaluaciones, a la organización de actividades complementarias y a las dificultades derivadas de la diversidad del alumnado y de las ratios existentes en determinados centros.
Asimismo, han defendido la profesionalidad del colectivo docente y han reclamado que se reconozca su capacidad de criterio y de toma de decisiones dentro del ámbito educativo. Según recoge el manifiesto, los participantes consideran que la relación con la Inspección debería basarse en la escucha, la colaboración y la valoración del trabajo realizado por los centros.
La concentración ha concluido con una petición expresa de cambio en la actuación del servicio de Inspección Educativa y con la solicitud del cese de su máximo responsable. Los convocantes sostienen que las actuaciones desarrolladas bajo la actual dirección no han contribuido a mejorar el funcionamiento de los centros ni el clima de trabajo del profesorado.
