Sallent de Gállego mantiene viva la memoria de Irene y José Ángel 26 años después del atentado de ETA

Familiares, vecinos y compañeros de la Guardia Civil se unen ante el monolito donde fueron asesinados los dos agentes, en un homenaje emotivo y de reivindicación de la memoria de las víctimas

Periodista
20 de Agosto de 2026
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Sallent de Gállego mantiene viva la memoria de Irene y José Ángel 26 años después del atentado de ETA.
Sallent de Gállego mantiene viva la memoria de Irene y José Ángel 26 años después del atentado de ETA.

Sallent de Gállego ha vuelto a detenerse este jueves para recordar a Irene Fernández Pereda y José Ángel de Jesús Encinas, los dos guardias civiles asesinados por ETA en la madrugada del 20 de agosto de 2000. Veintiséis años después, familiares, compañeros, autoridades y numerosos vecinos han participado en el homenaje que la localidad mantiene cada año para conservar vivo el recuerdo de los dos agentes, de 32 y 22 años, que perdieron la vida al estallar un coche-bomba cuando se disponían a iniciar su servicio.

La jornada ha comenzado con una misa en la iglesia de Sallent de Gállego, oficiada por el párroco de la localidad, Luis Alberto Remón, junto a los sacerdotes de Biescas y al antiguo párroco de Sallent. Durante la celebración, Pascual Grasa, superviviente del atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza, ha vuelto a poner voz al recuerdo de las víctimas y a la defensa de su memoria y dignidad.

Después, los asistentes se han desplazado hasta el lugar donde se perpetró el atentado, ante el monolito que recuerda a los dos guardias civiles, para depositar flores. La iglesia, y el entorno del monolito han reunido a numerosos vecinos y compañeros de las víctimas, en una muestra del arraigo que mantiene este homenaje en la localidad.

Dos guardias civiles depositan flores ante el monolito que recuerda en Sallent a Irene y José Ángel.
Dos guardias civiles depositan flores ante el monolito que recuerda en Sallent a Irene y José Ángel.

Entre los asistentes se encontraban María Ángeles Pereda, madre de Irene Fernández, y José Encinas, padre de José Ángel, acompañados por otros familiares. Han participado el alcalde de Sallent de Gállego, Jesús Gericó, la subdelegada del Gobierno en Zaragoza, Noelia Herrero, el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca, el teniente coronel José Enrique Cordobés Lucena, numerosos miembros de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Gendarmería francesa, además de representantes y vecinos de la localidad. El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, tenía prevista su asistencia, pero finalmente no ha podido acudir debido a su implicación en el dispositivo de emergencia del incendio forestal de Las Peñas de Riglos.

El alcalde ha señalado que esta es una fecha señalada en el calendario de Sallent. Gericó ha destacado que el municipio vuelve a transmitir cada año "su calor" a las familias de los dos agentes y ha asegurado que "el recuerdo está muy vivo en Sallent, en las familias de las víctimas y en todos los que han sufrido la barbarie de ETA".

Asimismo, el alcalde ha criticado la política del Gobierno central en materia de terrorismo. Gericó ha señalado que ha trasladado a la subdelegada del Gobierno que "está muy bien venir a hacerse la foto a este acto de recuerdo, pero en el día a día lo que se hace es blanquear a los asesinos de estas víctimas". Según ha relatado, la representante del Gobierno se ha marchado "sin querer escuchar".

Imagen del acto de recuerdo a los dos guardias civiles asesinados por ETA.
Imagen del acto de recuerdo a los dos guardias civiles asesinados por ETA.

José Encinas, padre de José Ángel, ha vuelto a agradecer especialmente el respaldo que la familia recibe cada año en Sallent. "El pueblo es muy acogedor con nosotros. Siempre nos sentimos muy arropados, tanto por las autoridades como por todas las personas que asisten y por los vecinos", ha explicado.

Para la familia, la continuidad del homenaje tiene un valor especial porque supone mantener presente lo ocurrido. Encinas considera que todavía existe una parte de la sociedad que conserva la memoria de los años de violencia de ETA, aunque lamenta que el Gobierno central "lo que quiere es borrar lo que no le interesa y cada vez tenemos menos apoyo, por no decir ninguno. Lo único que hace es pactar con los asesinos e independentistas y, aparte de eso, dar el pésame a un etarra que se suicida, por ejemplo. Eso es demencial, no tiene explicación, no sé qué palabra le adjudicaría. Pero todavía queda sociedad que aún recuerda y que sabe lo que ocurrió en España en la historia reciente. Mientras nosotros podamos, no se van a olvidar".

El padre de José Ángel ha destacado además la presencia de compañeros que también sufrieron atentados y, especialmente, la de Pascual Grasa, que ha participado un año más en el homenaje. "No nos deja nunca jamás, en los 26 años que llevamos subiendo", ha señalado. Grasa ha intervenido tanto durante la celebración religiosa como posteriormente ante el lugar del atentado.

Recorrido hacia el monolito para depositar las flores.
Recorrido hacia el monolito para depositar las flores.

"Su hijo es de la misma promoción del mío del Colegio de Guardia Jóvenes. Está destinado en un pueblo de Zaragoza y también ha acudido con su padre a rendir homenaje a su compañero", ha señalado Encinas, quien también ha destacado la presencia de otros compañeros, guardias civiles destinados en localidades próximas.

El padre de José Ángel ha resaltado la respuesta de los vecinos de Sallent, que un año más han llenado la iglesia y el espacio situado ante el monolito. "El pueblo se vuelca y es un acto multitudinario", ha afirmado y ha insistido en el orgullo que supone para las familias comprobar que, 26 años después, Irene y José Ángel continúan presentes en el recuerdo de la localidad.

Por su parte, el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, también ha recordado a Irene Fernández y José Ángel de Jesús Encinas a través de sus redes sociales, donde ha reivindicado la necesidad de mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo. "Mantener viva su memoria y la de todas las víctimas del terrorismo es nuestro deber moral", ha señalado. También ha subrayado la importancia de preservar "la verdad, la memoria, la dignidad y la justicia" para que no se olvide "quiénes fueron las víctimas y quiénes los asesinos". Azcón ha trasladado además su cariño a las familias de los dos agentes y a sus compañeros de la Guardia Civil.

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