Las víctimas de los menores denuncian graves secuelas: "He perdido la confianza en las instituciones que deberían protegernos"

Aseguran que siguen viviendo con miedo, cuestionan la respuesta judicial y reclaman medidas más contundentes

25 de Julio de 2026
Guardar
Las víctimas de los menores denuncian graves secuelas: "He perdido la confianza en las instituciones que deberían protegernos".
Las víctimas de los menores denuncian graves secuelas: "He perdido la confianza en las instituciones que deberían protegernos".

Miedo, impotencia, indefensión y la sensación de que la respuesta recibida no basta para protegerles. Ese es el sentimiento que comparten varias de las víctimas de las agresiones atribuidas al grupo de menores investigado por distintos ataques ocurridos en Huesca durante las primeras semanas de julio. Tras conocer que los investigados han quedado en libertad vigilada con medidas cautelares, aseguran que siguen viviendo con temor y que las secuelas de lo ocurrido continúan marcando su día a día.

Los testimonios recogidos por El Diario de Huesca corresponden a dos de los afectados, aunque otras víctimas consultadas por este periódico respaldan estas declaraciones y reconocen que comparten el mismo sentimiento. Algunas admiten, sin embargo, que ya no tienen fuerzas para volver a revivir públicamente la agresión.

Uno de los jóvenes recibió la resolución judicial con una mezcla de frustración y desamparo. "Impotencia, indefensión y sensación de trato preferente hacia los agresores". A su juicio, las medidas cautelares son insuficientes y no despejan el miedo con el que convive desde la agresión. "Son medidas absolutamente insuficientes. Yo tengo miedo de moverme por Huesca porque no sé ni quienes son ni a qué calles les está prohibido el acceso".

Las consecuencias también han transformado por completo su vida. "Estoy de baja, me he tenido que ir de Huesca, no descanso porque me despierto sobresaltado varias veces, me cuesta concentrarme a tal punto de no poder estudiar una oposición importante que estoy preparando. Psicológicamente, me siento lábil y frágil. 

Durante este proceso asegura haber encontrado apoyo en la ciudadanía y en los medios de comunicación. "La policía, por otro lado, me ha atendido con una corrección extraordinaria y me ha prestado en todo momento su ayuda. El ayuntamiento y las instituciones han estado desaparecidas". 

Tampoco considera proporcionada la respuesta judicial a la gravedad de los hechos que sufrió. "Teniendo en cuenta que, a mí, concretamente, casi me matan, mi respuesta es un rotundo no".

Mirando al futuro, reclama medidas mucho más contundentes contra los menores investigados y expresa sus dudas sobre su rehabilitación. "Que los priven de libertad ya; y el año que viene, que ya serán mayores de edad, a prisión. Recuerdo la maldad en sus caras al disfrutar de la violencia; pienso que eso tiene difícil rehabilitación".

Las secuelas continúan muy presentes semanas después de la agresión. "Estuve de baja por lesiones físicas, ahora por estrés postraumático y en tratamiento psicológico. He perdido seis kilos de peso y también la confianza en las instituciones que deberían protegernos".

Otro de los afectados asegura que la libertad vigilada de los menores investigados no le ha devuelto la tranquilidad. Coincide en que sigue sintiéndose desprotegido. "Huesca es muy pequeña y te los encuentras por cualquier lado. Este tipo de gente se pasa la vigilancia y las medidas cautelarespor donde quieren".

Las secuelas de la agresión continúan condicionando su vida. Permanece de baja laboral, recibe tratamiento psicológico y reconoce que sigue sin poder dormir. Además, el reencuentro con algunos de los menores y la difusión de las imágenes de la agresión a otra de las víctimas volvieron a situarle frente al trauma que vive. "Lo que más me jode es que te los cruzas por la calle y se te ríen".

Más tarde sufrió una fuerte crisis física y emocional. "Piensas que tenías todas las papeletas y aún te pones peor. De hecho, tuve una crisis de vértigos acompañado de vómitos y estuve a punto de ir a Urgencias".

También hace un balance muy diferente del apoyo que ha encontrado durante estas semanas. "He tenido mucha ayuda por parte del resto de los afectados. A nivel institucional por parte del Ayuntamiento nada de nada. La Policía Nacional nos ha atendido muy bien".

Su reflexión sobre los investigados no deja lugar a dudas. "Lo que tenemos delante no son menores, son monstruos capaces de matar. Cuando unas personas pegan con ese ensañamiento y amenazan de muerte, no puedes esperar mucho más. Si yo fuera el padre de alguno de ellos me preocuparía; ni buscaría un abogado para defenderlo, directamente pediría su ingreso en un tutelar de menores".

PELEA EN ALMUDÉVAR

El concejal de Protección Civil del Ayuntamiento de Almudévar, Joaquín Abiol, asegura que varios de los menores investigados ya protagonizaron un grave altercado durante el carnaval de 2025. Según relata, una pelea multitudinaria obligó a intervenir a la seguridad privada contratada por el consistorio y a la Guardia Civil. "Cuando el guarda se iba a defender, dijo: 'Tengo 15 años'. Después empezaron a gritar que eran menores", recuerda.

Tras la difusión de los vídeos de las agresiones ocurridas en Huesca, Abiol explica que varios vecinos de Almudévar identificaron a algunos de los jóvenes como los mismos que participaron en aquellos incidentes. Ante los rumores de que podían acudir a las fiestas de San Isidro des et, el Ayuntamiento trasladó la situación a la alcaldesa y a la Delegación del Gobierno, lo que permitió reforzar la presencia de la Guardia Civil. Finalmente, el grupo no llegó a entrar en la localidad.

Las víctimas consultadas por El Diario de Huesca sostienen, además, que las agresiones de la capital altoaragonesa y de Almudévar no son las únicas. Aseguran tener constancia de otros altercados atribuidos al mismo grupo en Yéqueda, Banastás y Tierz.

FUERA DE LA ZOITI

El Club Atletismo Zoiti ha condenado "cualquier tipo de violencia" y califica de "inaceptables" las actuaciones atribuidas al grupo de menores. La entidad asegura sentirse "indignada" por la vinculación que se ha hecho en las redes sociales entre uno de los investigados y el club, hasta el punto de reclamar una rectificación a quienes difundieron esa información al considerar que daña injustamente su imagen y sus valores.

El club explica que el joven únicamente formó parte de la escuela de atletismo durante dos cursos escolares, entre 2021 y 2023, como una actividad extraescolar, y que abandonó la disciplina hace más de tres años, sin llegar a incorporarse a las categorías federadas de la entidad. En este sentido, subraya que resulta injustificado asociar al Zoiti con unos hechos completamente ajenos a su actividad y recuerda que el menor, como cualquier otro, ha podido participar a lo largo de los años en otras actividades extraescolares deportivas y educativas sin que esas entidades hayan sido relacionadas con lo sucedido.

La entidad defiende que siempre ha trabajado para transmitir valores como el respeto, la convivencia y el juego limpio, por lo que considera especialmente injusto que se le atribuyan comportamientos radicalmente opuestos a los que promueve. 

Archivado en