El Tren Geológico vuelve a ponerse en marcha esta primavera en el Prepirineo oscense tras tres años de parón por las obras en la línea del Canfranero. La recuperación de esta propuesta destaca en el inicio de una nueva edición del programa Visitas Guiadas y Ecoturirmo de la Comarca de La Hoya, actividades que invitan a descubrir el territorio desde una mirada divulgativa y cercana.
La presidenta comarcal, Mónica Soler, ha destacado el valor de una iniciativa ya consolidada que busca renovar cada año sus contenidos. Explica que el objetivo es ofrecer alternativas a las rutas más conocidas e incorporar propuestas que permitan mostrar nuevos rincones a quienes visitan la comarca. Subraya además la importancia del trabajo de los guías, cuya labor contribuye a poner en valor el patrimonio natural y cultural del territorio.
El programa se desarrollará en dos fases. La primera arrancará el 10 de mayo y se prolongará hasta el 7 de junio, mientras que una segunda parte llegará tras el verano, entre finales de agosto y mediados de noviembre. En este primer bloque se han diseñado cinco rutas, tres de ellas vinculadas al regreso del Tren Geológico, previstas para los días 10 y 24 de mayo y 7 de junio. Las dos rutas que completan esta parte del programa serán el 17 de mayo y el 31 de mayo.
Soler ha explicado que la recuperación del tren ha sido posible tras varios contactos con Renfe, una vez finalizadas las obras en la línea. En cada una de estas salidas habrá un vagón reservado para los participantes, que se incorporarán en distintas paradas y tras la de Huesca comenzará la explicación guiada durante el trayecto. A partir de ahí, las rutas continuarán a pie por diferentes enclaves del Prepirineo, mientras el regreso se realizará en autobús, en todos los casos hasta la capital oscense.
El consejero de Medio Ambiente, Rodrigo Monaj, ha detallado que las cinco propuestas giran en torno al conocimiento del paisaje prepirenaico a través de su geología, de las rocas que lo forman y de los procesos naturales que lo han modelado a lo largo del tiempo.
La primera de ellas, prevista para el 10 de mayo bajo el título Colosos guardianes del Pirineo, combina el viaje en tren con una travesía a pie entre Santa María de la Peña y Riglos. El recorrido incluye el cruce del río Gállego y una parada en la fuente de Fornillos antes de ascender hacia las crestas de los Mallos, uno de los enclaves más emblemáticos del territorio. Con unos diez kilómetros de distancia y más de 400 metros de desnivel, es la propuesta más exigente del programa, aunque ofrece a cambio una lectura detallada de la formación geológica de estas moles de conglomerado y de su evolución en el paisaje.
El 17 de mayo llegará Inteligencia vegetal en el bosque de los Mallos de Lazas, una ruta en el entorno del embalse de Vadiello que parte del refugio de Peña Guara. En este caso, el itinerario introduce un enfoque mixto que relaciona geología y botánica, con especial atención a la capacidad de adaptación de las especies vegetales a un medio dominado por la roca caliza. El recorrido discurre en zonas de sombra, entre los Mallos de Lazas y el propio embalse, y permite observar cómo el entorno condiciona el desarrollo de la vegetación.
La tercera propuesta, también con el Tren Geológico, La brecha entre gigantes, tendrá lugar el 24 de mayo y conecta Riglos con Santa María de la Peña. Se trata de una ruta algo más larga que la primera, aunque con menor exigencia física gracias a un desnivel más moderado. El camino sigue antiguos senderos que atraviesan zonas de carizas, arcillas y margas, elementos característicos del Prepirineo, y permite comprender el papel del río Gállego como modelador del territorio. El itinerario combina tramos junto al río con zonas agrícolas antes de finalizar en el punto de recogida para el regreso.
El 31 de mayo se desarrollará La cresta de Marmañana y el cañón del Gorgonchón, una ruta circular con salida en Panzano que se adentra en un espacio menos transitado del entorno del barranco del Formiga. La propuesta incorpora elementos patrimoniales como un castillo, una antigua tejería y vestigios de despoblados, en un recorrido de baja dificultad tanto por distancia como por desnivel. El atractivo principal reside en el paisaje de barrancos y en la combinación entre naturaleza e historia.
El programa se cerrará el 7 de junio con Los Mallos menores y el reino de Marcuello, que vuelve a integrar el Tren Geológico. El itinerario principal ronda los nueve kilómetros, con la opción de ampliarlo mediante un bucle adicional hasta miradores como el de los Buitres. La ruta discurre desde Santa Cruz hasta la base de los Mallos menores de Riglos y continúa por una antigua vía romana hacia Marcuello, donde se visitan las ruinas de su castillo antes de descender hasta Linás de Marcuello. Desde allí, los participantes regresarán a Huesca en autobús tras una jornada que combina historia, paisaje y lectura del territorio.
Las actividades son gratuitas al estar incluidas en el programa europeo PATRIM, aunque los participantes en el Tren Geológico deberán abonar el billete ferroviario. Las plazas son limitadas, con grupos de entre 40 y 50 personas, y en algunos casos se dividirán para facilitar el desarrollo de las rutas. La participación en las rutas requiere preinscripción previa a través de la página web comarcal, que se habilita el lunes anterior a cada salida y permanece abierta hasta el jueves de esa misma semana.
Desde la organización insisten en que se trata de propuestas accesibles, pensadas para disfrutar en familia, aunque recomiendan acudir con equipamiento adecuado y previsión de comida y agua. Soler recuerda que la duración puede alcanzar varias horas, pero matiza que el ritmo es pausado y con paradas explicativas, lo que facilita la participación de públicos diversos.