La música de Silvio Rodríguez volverá a sonar este viernes en Huesca de una forma muy especial. El actor y músico Alfonso Palomares y el trombonista y guitarrista Javier García Vega presentarán en Bendita Ruina el espectáculo Por el Silvio, una propuesta que nace desde la admiración personal hacia el cantautor cubano y que se plantea como un homenaje íntimo a algunas de las canciones que más les gustan de su repertorio.
El concierto comenzará en torno a las 20:15 y tendrá una duración aproximada de una hora. Lejos de plantearse como un tributo al uso, la propuesta busca acercarse al universo poético y emocional de Silvio Rodríguez desde una mirada personal y cercana.
La idea surgió de manera completamente espontánea. Palomares había coincidido profesionalmente con Javier García Vega, músico con una amplia trayectoria que actualmente trabaja junto a Enrique Bunbury y que participó también en su anterior gira. Durante una conversación informal descubrieron la pasión de ambos por las canciones de Silvio Rodríguez y comenzaron a fantasear con la posibilidad de hacer algo juntos algún día.
La oportunidad llegó de forma inesperada tras una actuación teatral en Balaguer. Después del espectáculo, algunos asistentes les pidieron que interpretaran alguna canción y ambos decidieron probar con una pieza del autor cubano. La reacción del público fue tan positiva que aquella actuación improvisada acabó convirtiéndose en el germen del proyecto. "Las buenas cosas surgen de casualidad y esta nació así", observa Palomares.
El espectáculo recorre algunas de las composiciones más representativas del autor cubano, aunque evita en parte las selecciones más previsibles. Sonarán canciones como El elegido, La era está pariendo un corazón, Ya no te espero, Quién fuera, Playa Girón, El necio, Ala de colibrí, Abracadabra y Ojalá, entre otras.
Entre tema y tema, Palomares irá compartiendo pequeñas historias, referencias literarias y reflexiones sobre el contexto en el que nacieron estas composiciones, así como fragmentos de textos vinculados al universo creativo del cantautor. El actor recitará también algunos poemas que ayudan a comprender la dimensión artística de una obra que marcó a varias generaciones.
Más allá de las canciones, el concierto propone una aproximación a la Nueva Trova cubana, al espíritu idealista que acompañó a buena parte de la creación latinoamericana entre las décadas de los setenta y los noventa y a una forma de entender la canción como vehículo de poesía y emoción.
Palomares explica que el proyecto evita entrar en debates políticos y se centra en el valor artístico de una obra que considera extraordinaria. El objetivo es reivindicar la ternura, la sensibilidad y la fuerza literaria de unas canciones que siguen despertando admiración décadas después de haber sido compuestas.
Uno de los aspectos que más destacan ambos intérpretes es la enorme complejidad musical de estas piezas. Palomares subraya especialmente el trabajo desarrollado por García Vega para adaptar unas composiciones que considera técnicamente muy exigentes.
"Cantar a Silvio es difícil, pero tocar a Silvio es todavía más complicado", asegura. Según explica, las canciones del autor cubano están construidas sobre armonías muy elaboradas, cambios constantes y estructuras alejadas de los esquemas habituales de la música popular.