Antonio García Omedes profundiza en los secretos del románico en Mirar Viendo II, un viaje por el Camino de Santiago

El autor ha presentado en la Diputación de Huesca una obra que reúne detalles y curiosidades de una treintena de templos de siete comunidades

Periodista
17 de Marzo de 2026
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Rafael Yuste y Antonio García Omedes han presentado 'Algunos detalles del románico. Mirar Viendo II'. Foto Mercedes Manterola
Rafael Yuste y Antonio García Omedes han presentado 'Algunos detalles del románico. Mirar Viendo II'. Foto Mercedes Manterola

El salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca ha acogido este martes la presentación de Algunos detalles del románico. Mirar Viendo II, la nueva obra de Antonio García Omedes, quien ha continuado con este volumen la senda de investigación del exitoso Mirar Viendo I. El libro sale de Aragón y recorre una treintena de enclaves del Camino de Santiago a lo largo de siete comunidades autónomas, con una mirada de divulgación del patrimonio, observación minuciosa y una amplia colección fotográfica.

Durante el acto, el autor ha reconocido la carga emocional que le ha supuesto regresar a este espacio, donde años atrás fue nombrado académico de las Bellas Artes de San Luis. Ha confesado que volver a esta sala le ha evocado “recuerdos intensos y personales” que, según ha señalado, sigue sintiendo “de verdad interiormente”.

La obra ha sido fruto de una colaboración continuada con la editorial Prames, con la que Omedes ha mantenido un ritmo constante de publicaciones en los últimos cuatro años. El autor ha explicado que este nuevo volumen ha nacido como una evolución natural del primero, cuya buena acogida —ya en su tercera edición— ha motivado la ampliación del proyecto hacia otros territorios del Camino de Santiago.

Lejos de plantear un tratado exhaustivo, su intención ha sido ofrecer “una pequeña reseña de cada lugar” y, sobre todo, destacar aquellos detalles que le han impresionado, con el objetivo de que el lector y visitante pueda descubrir sobre el terreno “ese detalle que se pasa desapercibido habitualmente y que se señaló en el libro”.

Durante el acto, García Omedes ha estado acompañado por el editor de Prames Rafael Yuste, al que ha querido agradecer el respaldo recibido. Asimismo, ha destacado la implicación de José Luis Melero, autor del prólogo, del que ha afirmado que “merecería una separata” por su recorrido por el último siglo de médicos humanistas de Aragón, y ha afirmado que su inclusión en ese grupo le ha generado “una cierta sensación de síndrome del impostor”. "Estar entre personas tan premiadas como Prames, la Librería Anónima -que nos acompaña- y José Luis Melero, es un honor", ha expresado.  

El autor ha recordado además la singularidad del proyecto editorial, cuyo símbolo es la marca de cantero de la iglesia de Santiago de Agüero, convertida en emblema de sus libros, una imagen queha asumido “como si yo fuera -ha dicho- el cantero que trabaja en estas obras”.

García Omedes ha valorado que cada uno de los volúmenes con la editorial haya contado con prólogos de figuras destacadas como Peridis, Domingo Buesa y Belén Luque, y ha concluido que el éxito de la colección radica, en buena medida, en “rodearse de buena gente”.

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El resultado es un recorrido por elementos poco conocidos del románico, donde lo anecdótico y lo simbólico adquieren protagonismo. Entre ellos, el autor ha destacado las ánforas acústicas de la ermita de San Fructuoso de Barós, cerca de Jaca, un sistema único en Aragón que amplificaba la voz del sacerdote mediante recipientes cerámicos integrados en la bóveda.

Especial atención ha merecido también el Cristo románico de Asín de Broto, una talla envuelta en tradición popular. Omedes ha relatado que el intento de trasladarlo a Huesca para su restauración provocó incluso un motín en los años ochenta y que tuvo que actuar la Guardia Civil, dado que pensaban que ya no volvería. Décadas después, el proceso tuvo que realizarse en un local habilitado el propio pueblo, porque se mantenía la desconfianza vecinal.

Rafael Yuste y Antonio García Omedes. Foto Mercedes Manterola
Rafael Yuste y Antonio García Omedes. Foto Mercedes Manterola

Otro de los hallazgos más singulares recogidos en el libro ha sido la lipsanoteca de vidrio andalusí hallada en la iglesia de San Román de la Puebla de Castro, una pieza excepcional del siglo XI. El autor ha detallado que, a diferencia de las habituales cajas de madera, esta se presenta como una pequeña botella de vidrio y conserva una inscripción fechada en 1121. "Al abrir esta botellita cayeron unos insectos que son el terror de las bibliotecas, porque se comen los pergaminos y todavía había uno vivo y activo. Por ello, se llevó al Museo Diocesano de Barbastro para restaurarlo y, si nos hacen caso a los que hemos opinado así, lo dejarán allí expuesto, porque pienso que es una insensatez volverlo a colocar debajo del altar con humedades y expuesto otra vez a estos insectos", ha explicado. 

El libro también ha puesto en relación distintos focos artísticos. En la iglesia de Murillo de Gállego, Omedes ha identificado capiteles con grifos cuya factura coincide con los de Santa María la Real de Sangüesa, lo que le ha llevado a plantear la hipótesis de un mismo taller escultórico itinerante a lo largo del Camino.

Ese diálogo entre territorios ha continuado en enclaves como el monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes, donde ha aparecido oculta una portada románica al retirar muros posteriores. En el templo, hay un capitel prácticamente igual al de Jaca y Loarre, porque "el arte corre desde Jaca por todo el Camino de Santiago".  En la iglesia de Revilla de Santullán, en Palencia, el autor ha señalado lo que considera “el primer selfie del románico”: la figura de un cantero que se autorretrató con su nombre. "Este personaje no resistió la tentación, incumplió la norma benedictina -afortunadamente- y se autorretrató y además puso su nombre, Micaelis Mecezi", ha señalado Omedes.

Público en la presentación en el salón de actos de la DPH. Foto Mercedes Manterola
Público en la presentación en el salón de actos de la DPH. Foto Mercedes Manterola

El volumen ha recogido también ejemplos de la riqueza simbólica del románico, como la enigmática cabeza tricéfala de la iglesia navarra de Artaiz o el capitel de la portada que da origen a la portada del libro. "Es un saltimbanqui que está haciendo un gesto inverosímil. Hace una especie de pedorreta, pero con la mano que pasa por detrás del cogote y con el otro brazo pasado tras la rodilla, y salta sobre una fiera. El personaje tiene un pie descalzo y el otro calzado y eso ha dado mucho que hablar. Puede ser un interfaz entre lo divino y lo humano, pero “presenta más interrogantes de los que yo les pueda despejar”, ha admitido el autor sobre esta imagen.

También ha realizado referencias a la vertiente más explícita del románico, como la iglesia de Cervatos, en Cantabria, con el románico erótico o a la representaciones del centauro sagitario de la iglesia de Santiago en Breixa, en Galicia.

A lo largo de la presentación, Omedes ha reivindicado el valor de la observación pausada y del estudio como herramienta para comprender el patrimonio en una obra que invita a “mirar viendo”.

Rafa Yuste ha definido el libro como un "soberbio muestrario del románico hispano", con una "mirada humanista" y "sacando a la luz el humanismo que también tiene el románico". 

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