Barbastro recuperar uno de los símbolos más singulares de su pasado institucional. El Ayuntamiento ha completado la restauración del Arca de Insaculación original de 1646, una pieza histórica que se custodiaba en la Casa Consistorial y que desde ahora vuelve a su espacio habitual, la Sala de los Alcaldes.
La intervención se ha llevado a cabo a través del Área de Patrimonio municipal y en colaboración con la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón (Escyra), centro público especializado. Los trabajos se han prolongado durante doce meses y han permitido no solo consolidar la estructura del arca, sino también limpiar su policromía, tratar las pérdidas de material y aplicar un proceso final de preservación. Todo ello ha sido documentado de forma gráfica y fotográfica, junto a la recopilación de la documentación histórica existente sobre la pieza.
El alcalde de Barbastro, Fernando Torres, ha recordado que “el Arca es parte de la historia y del patrimonio de la ciudad y nos habla de un sistema de elección de cargos públicos que fue seña identificativa de Aragón durante muchos años y que permitía que cualquier ciudadano que cumpliera unos requisitos de edad y patrimonio estuviera en condiciones de ser elegido". “Como servidores públicos, tenemos la obligación de preservar el patrimonio de la ciudad y honrarlo y eso, precisamente, es lo que hacemos con acciones como ésta”, ha afirmado.
El Arca de Insaculación de Barbastro se utilizaba en el proceso de sorteo o elección ciega y aleatoria vigente en Aragón desde mediados del siglo XV hasta 1707. A través de este sistema se designaba a los ciudadanos que ocuparían los distintos cargos en los concejos municipales.
En su interior se guardaban probablemente las bolas conocidas como redolinos, que contenían los nombres de los candidatos previamente seleccionados. Estas bolas se introducían en una bolsa, que también se custodiaba en el arca, y se extraían al azar para determinar quién asumiría cada responsabilidad pública.
En el siglo XVIII, y con el cambio de dinastía y los decretos de nueva planta, el sistema insaculatorio dejó de emplearse y fue sustituido por el modelo de Corregimiento castellano, que otorgaba a los integrantes del concejo la potestad de nombrar a los miembros nuevos.
Hasta ahora, el Arca de Insaculación solo había sido objeto de un tratamiento contra xilófagos y la voluntad de conservarla en las debidas condiciones ha obligado a acometer este nuevo proceso de restauración ahora finalizado y llevado a cabo por un organismo público con plenas y totales garantías.