El Círculo Católico encara su transformación en un gran museo arqueológico entre nuevos descubrimientos

Tras 35 años de espera, Huesca avanza en la creación de un espacio que unirá la conservación del patrimonio y un nuevo atractivo turístico

Periodista
29 de Junio de 2026
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El Círculo Católico encara su transformación en un gran museo arqueológico entre nuevos descubrimientos.
El Círculo Católico encara su transformación en un gran museo arqueológico entre nuevos descubrimientos.

Las obras del yacimiento arqueológico del Círculo Católico avanzan desde el pasado mes de abril con el objetivo de convertir uno de los enclaves históricos más relevantes de Huesca en un espacio visitable y accesible para el público. Con una inversión cercana al millón de euros y un plazo de ejecución previsto de doce meses, los trabajos ya están ofreciendo resultados que superan las expectativas iniciales, con nuevos hallazgos, entre los que figuran el suelo de una cabaña de la Edad del Bronce, pinturas murales romanas en un extraordinario estado de conservación y abundante material arqueológico que permitirá seguir ampliando el conocimiento sobre el origen y la evolución de la ciudad. La obra abrirá un espacio con gran valor patrimonial e histórico y también con gran atractivo turístico.

La vicepresidenta del Gobierno de Aragón y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero, la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, y el director general de Cultura y Patrimonio, Pedro Olloqui, han visitado este lunes junto con uno de los arquitectos responsables de la actuación, Pedro Bel, el desarrollo de las obras, que permitirán abrir al público un recorrido por más de 3.600 años de historia de la capital oscense.

La actuación persigue garantizar la conservación definitiva del yacimiento, hacerlo plenamente accesible y adecuar el local para la recepción de visitantes. Todo ello permitirá integrar este enclave en la oferta cultural y turística de Huesca, donde el visitante podrá recorrer la evolución de la ciudad desde la Prehistoria.

Lorena Orduna ha destacado el carácter histórico de un proyecto largamente esperado. "Lo más importante es evidenciar que estas obras están en marcha después de 35 años de reivindicación de la ciudad de Huesca", ha señalado. Para la alcaldesa, el futuro museo permitirá conocer "nuestros orígenes" y supondrá un nuevo atractivo no solo para los oscenses, sino también para toda la comunidad autónoma.

Orduna ha agradecido expresamente el respaldo del Gobierno de Aragón para hacer realidad una actuación que ha definido como "una reivindicación histórica". A su juicio, el complejo arqueológico posee un enorme valor por la singularidad de su estratificación, que reúne más de tres milenios y medio de ocupación continuada.

"Va a ser un museo y eso es tremendamente importante para la sociedad oscense", ha afirmado. Orduna ha incidido en que el proyecto está "muy vinculado a nuestra historia y a nuestro patrimonio, pero también a nuestro turismo", ya que permitirá ofrecer a quienes visitan la ciudad "un nuevo foco de interés para conocer mejor Huesca y sus orígenes".

Además, ha recordado que durante los trabajos siguen apareciendo numerosas piezas arqueológicas que pasarán a formar parte de los fondos del Museo de Huesca. "Quiero dar la enhorabuena a todos los oscenses porque, después de 35 años de reivindicación, vamos a ver hecho realidad el Círculo Católico y vamos a poder disfrutarlo todos", ha subrayado.

La vicepresidenta del Ejecutivo autonómico, Mar Vaquero, ha coindcidido en destacar el valor simbólico de unas obras que comenzaron en abril y que, previsiblemente, se prolongarán durante un año. "Lo más importante es que vamos a poder poner en valor uno de los yacimientos más importantes de Aragón", ha afirmado. A su juicio, el proyecto trasciende el ámbito patrimonial, ya que permitirá "acercarnos a la historia e identidad de Huesca" al tiempo que reforzará su capacidad para atraer visitantes.

Vaquero ha recordado que precisamente ese potencial turístico formaba parte de los objetivos marcados por el Ayuntamiento. "El Círculo Católico va a ser fundamental para incrementar las visitas a la ciudad", ha asegurado, y tambén para "dinamizar la actividad económica".

"No se trata solo de recuperar el pasado; se trata también de proyectarlo hacia el futuro", ha añadido. En ese sentido, ha apuntado que el futuro museo permitirá comprender la evolución urbana de Huesca desde la Prehistoria, pasando por la ciudad romana, hasta el periodo alto medieval islámico.

La consejera ha destacado igualmente que todas las actuaciones previstas tienen carácter "reversible y no invasivo", de manera que el yacimiento permanecerá abierto a futuras investigaciones arqueológicas. "Siempre dejamos abierta la posibilidad de seguir avanzando en el conocimiento de la historia de la ciudad", ha explicado.

Con una superficie cercana a los 900 metros cuadrados, el proyecto facilitará la accesibilidad al conjunto arqueológico y permitirá recorrer algunos de sus elementos más destacados. Entre ellos figuran la calzada romana, una domus, el templo republicano y otros espacios urbanos que ayudarán a interpretar cómo era la antigua Osca.

La inversión, cercana al millón de euros, procede en parte del programa del 2 % Cultural y cuenta también con financiación del Gobierno de Aragón. Para Vaquero, esta actuación representa "una apuesta clara por la recuperación, conservación y difusión del patrimonio", ya que preservar estos restos catalogados como bien de interés cultural significa también reforzar "la identidad y la historia de Aragón".

El arquitecto responsable de la intervención, Pedro Bel, ha expuesto que el proyecto pretende transformar un espacio de enorme complejidad técnica en un auténtico museo arqueológico. "Aquí vamos a poder hacer un recorrido por toda la historia de la ciudad", ha trasladado. Ha destacado que la prioridad pasa por consolidar los restos para garantizar su conservación durante las próximas generaciones.

Bel ha recordado que el tiempo transcurrido hasta el inicio de los trabajos ha provocado pequeños deterioros que ahora "vamos a poder paliar y revertir". "Es importante que estos restos se conserven", ha apuntado y ha relatado que comprobó personalmente el enorme interés ciudadano durante una visita guiada por Huesca. "Pude escuchar cómo los guías hablaban de esta obra con mucha expectativa y comprobar que los asistentes tenían muchas ganas de poder visitar este yacimiento".

Uno de los mayores desafíos ha sido intervenir en un enclave donde los restos no pueden trasladarse a un edificio convencional. "Partimos de una dificultad añadida", ha explicado. El yacimiento presenta importantes problemas de humedad debido a filtraciones procedentes del terreno y de la plaza superior, por lo que una parte importante de los trabajos se ha centrado en crear sistemas de drenaje, canalizaciones y control ambiental que permitan preservar adecuadamente las estructuras.

Según detalló, las actuaciones ya han reducido de forma muy significativa la entrada de agua y se cuenta con un sistema de deshumidificación permanente para garantizar unas condiciones óptimas de conservación.

Este espacio todavía guarda muchas sorpresas. "Cuando comenzamos el proyecto existía la sensación de que el yacimiento estaba agotado y que ya no iban a aparecer nuevos restos. Ha ocurrido exactamente lo contrario", ha selalado. Entre esos descubrimientos sobresale el suelo de una cabaña de la Edad del Bronce, cuya conservación calificó de "casi un milagro" dentro del casco urbano. El hallazgo mantiene incluso la impronta del poste central de madera que sostenía la construcción. "Eso hay que poder contarlo", porque constituye uno de los elementos más singulares, según ha considerado.

Se suma a estructuras romanas, enterramientos, restos de la ocupación andalusí, construcciones superpuestas de distintas épocas y abundante material arqueológico aparecido en zonas que todavía permanecen parcialmente sin excavar.

Bel ha destacado que el futuro recorrido comenzará en la planta superior, donde el visitante recibirá una explicación general del conjunto antes de descender al yacimiento. El diseño ha tenido que adaptarse a la escasa altura disponible bajo la plaza, lo que ha obligado a seleccionar los espacios visitables para facilitar una lectura clara de la evolución histórica del enclave.

El arquitecto ha subrayado además que este yacimiento ya no puede entenderse únicamente como un museo romano. "Cada vez vemos que el espectro es mucho más amplio, cuenta la historia de Huesca desde sus orígenes, mucho más antiguos, casi prehistóricos, hasta nuestros días".

En ese relato desempeña un papel esencial la colaboración con el Museo de Huesca, donde se conservan todas las piezas recuperadas durante las excavaciones. El objetivo será que ambos espacios funcionen de forma complementaria para explicar cómo era la vida cotidiana en la antigua Osca.

"Lo extraordinario es que aquí no solo ha aparecido una calle o un edificio aislado -ha explicado Bel-. Hemos tenido la suerte de recuperar en el mismo espacio la vía principal, una intersección de calles, un templo romano o una vivienda. La lectura urbana que ofrece este espacio es enorme".

Las catas abiertas durante las obras han revelado nuevas zonas con abundante material arqueológico de gran valor, lo que hace pensar que el potencial del yacimiento no se agota. "Si en el futuro continúan las excavaciones, todavía podremos descubrir mucho más. Sería el gran sueño mantener vivo este espacio arqueológico y seguir escribiendo la historia de Huesca", ha señalado.