"Comiendo el mundo, llega el cambio" es el nuevo libro de Ismael Ferrer, director gastronómico del Centro de Innovación Gastronómica de Aragón (Ciga) en el Parque Tecnológico Walqa, un ensayo que profundiza en la importancia de la consciencia en la nutrición y la gastronomía como parte de una cultura que se fundamenta en la soberanía alimentaria y que se convierte en elemento protector de los hortelanos y de los conceptos del arraigo desde la tierra.
El diplomado en Empresas y Actividades Turístico, profesor de cocina y pastelería, escritor y divulgador del patrimonio alimentario prosigue con su literatura gastronómica que tiene hitos como Monumentos del reino vegetal del Pirineo Central, El Arte de la Cocina Aragonesa y Patrimonio Alimentario de Cantabria. También son celebradas sus aportaciones en el blog Alimentación del presente.
Ferrer ha sido presentado por Javier García Antón, director de EL DIARIO DE HUESCA, en el Salón de Actos de la Diputación Provincial, quien ha recalcado la apuesta de la Editorial Trea, con una importante trayectoria reconocida en el ámbito gastronómico.
"El hombre, aduce, puede seguir sin comprometerse, permanecer en el acomodo y ser cómplice en una sociedad acrítica, o participar activamente en la reconstrucción del equilibrio planeta/comida, trazar puentes o vías en los que el diálogo y la buena comunicación permitan empezar a cambiar la realidad, donde cada mujer y cada hombre vuelvan a vivir y disfrutar una alimentación en total armonía con la diversidad, las culturas y los sabores de cada rincón del planeta", ha afirmado el periodista.
El presentador del acto ha agregado que "Ismael Ferrer incide en su convicción de la consideración del alimento como el gran patrimonio que requiere más de conceptos como diversidad que otros que, a golpe de erosión por la sobreutilización, como es el caso de la sostenibilidad, acaban desprovistos de contenido real".
SENTIDO A LAS ACCIONES
Con su discurso habitualmente trascendental, profundo, Ismael Ferrer, quien ha agradecido el prólogo de Domingo Buesa Conde, presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, ha afirmado que la humanidad tiene que "buscar el sentido a sus acciones y reconocer y vivir de forma colectiva el modelo alimentario en armonía con su vida y con el equilibrio del planeta"
El divulgador de Capella ha lamentado el alejamiento de la naturaleza del ser humano que conlleva una pérdida de "respeto por la comida", en buena meida por la velocidad que hace que parezca que todo vale. "Nunca se ha hablado tanto de cocina como ahora, pero, si observamos el modo y soporte en que se hace, es muy fácil entrever que el panorama ha tomado un camino en el que la realidad y verad no van de la mano ni están al servicio del colectivo de los seres humanos ni del planeta".

Ismael Ferrer ha explicitado que "cocinar es crear, pero la creacilón sublime se da cuando se lleva a cabo con la energía del amor y se ofrece al colectivo sin distinciones".
"Comiendo el mundo, llega el cambio" es una reflexilón que parte de la observación y el conocimiento que comienza por la concepción de que ponemos "el planeta en la mesa" en un círculo virtuoso desde la tierra y las plantasa hasta el ser humano pasando por los animales y su conexión con el alimento. Ahí se produce "un compromiso con la vida".
Ha defendido los cocnceeptos de patrimonio alimentario, con la diversidad y la consideracilón de que agricultores, ganaderos, pescadores y artesanos son guardianes del sabor y de la propia identidad cultural, favorecidos por los bancos de semillas, auténticos "museos para los cinco sentidos".
En el capítulo tres del libro, se produce una defensa de la cocina tradicional que sobrepasa la estimación de su aspecto profesional y que ha de arraigarse en la dimensión local para propulsar el sabor y la felicidad en el plato.
El ensayo concluye con el epílgrafe "Por el cambio a través de la comida, que defiende la posición del ser humano en la mesa, el valor de la educación para conseguir que comer sea un arte en la vida, el equilibrio de los pueblos y ciudades y la idea de que hay que cocinar por el colectivo".
En las conclusiones, ha apostado por la consciencia y la reflexión para erigir el hecho de comer en un momento integral "para permitirnos reconocer, aceptar y habitar el orden en el planeta. El alimento y los hábitos en la comida conforman un conglomerado infinito de rituales y tradiciones que son la energía para el desarrollo y supervivencia de la humanidad". Sentido y equilibrio, serenidad y nuevas formas de concebir la vida en la tierra, ha agregado Ferrer.
Finalmente, ha abogado por conseguir que la humanidad sea capaz de tomar el mejor camino en "las elecciones que son la vida. Elecciones por amor a la vida, elecciones que van más allá de nuestra propia existencia".