Confluentia une India y la música medieval para despedir el Festival Enclaves

El estreno del proyecto en la ermita de Monflorite pone el broche a una decimocuarta edición marcada por la excelente respuesta del público

DH
26 de Julio de 2026
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Confluentia en el festival Enclaves.
Confluentia en el festival Enclaves.

La XIV edición del Festival Enclaves ha bajado el telón este sábado con una propuesta nacida a miles de kilómetros de la Hoya de Huesca y que ha encontrado en la ermita de Monflorite un escenario perfecto para regresar a sus orígenes. El estreno de Confluentia, un proyecto que entrelaza la música medieval de la península ibérica con la tradición clásica hindú del dhrupad, ha puesto el broche final a un certamen que vuelve a confirmar la estrecha relación entre patrimonio y creación artística.

El concierto ha reunido sobre el escenario a Hania Mariam, Ciro Montanari, Efrén López y Anaïs Oliveras, cuatro músicos que comenzaron a dar forma a este diálogo sonoro hace unos meses durante el Festival Spiritual Sacred Spirit, celebrado en la ciudad india de Jodhpur. Aquella experiencia ha desembocado ahora en un espectáculo que propone un viaje entre culturas aparentemente lejanas, pero unidas por influencias y raíces comunes.

La cuidada iluminación exterior de la ermita, con focos que teñían de distintos colores los muros del templo, reforzó la atmósfera de una velada concebida para la escucha reposada. Sobre un escenario diseñado para la ocasión, los intérpretes construyeron un repertorio en el que convivieron la tradición musical del sur de Asia, con especial atención a la herencia hindú de Sri Lanka, y algunas de las páginas más representativas del legado medieval ibérico, como las Cantigas de Santa María, el Llibre Vermell de Montserrat o las composiciones de las trobairitz occitanas.

Lejos de limitarse a interpretar las obras, los músicos fueron introduciendo cada pieza con breves explicaciones sobre su contexto histórico y cultural, además de presentar los instrumentos que se iban incorporando a lo largo del recital. El público siguió con atención una propuesta poco habitual, en una noche en la que el viento hizo acto de presencia sin llegar a deslucir el concierto y en la que, por primera vez en muchos días, el calor concedió una tregua a los asistentes.

La ovación final llevó a los artistas a regresar al escenario para ofrecer, como bis, una delicada canción de cuna con la que concluyó una actuación marcada por la sensibilidad y el diálogo entre tradiciones musicales.

Antes del inicio del recital, el técnico de Cultura de la Comarca Hoya de Huesca, Enrique Maine, entregó la última de las obras del subprograma Mirada EnClaves, protagonizado este año por Ana Escar. Con este acto concluyó una decimocuarta edición que, según la organización, ha estado marcada por la excelente respuesta del público en todos los conciertos y por la consolidación de un festival que sigue reforzando su apuesta por unir música y patrimonio en espacios singulares de la comarca.