El Coro de la Universidad Ciudadana llena de música la residencia Saturnino López Novoa

El repertorio incluyó piezas populares que despertaron recuerdos y animan al público a cantar

02 de Abril de 2026
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El Coro de la Universidad Ciudadana canta en la residencia Saturnino López Novoa.

El Coro de la Universidad Ciudadana transformó esta semana el entorno cotidiano de la residencia Saturnino López Novoa de Huesca en un espacio de pulso vibrante. No fue una visita convencional, sino una irrupción musical que alteró el ritmo habitual del centro y lo condujo hacia un territorio donde la música marcó el compás de la tarde.

Desde las primeras notas de Alma, corazón y vida, la formación oscense quebró cualquier distancia con el público, propiciando una implicación inmediata de los residentes. Las voces se fueron sumando con naturalidad en temas como Cielito lindo o Días de albahaca, sin necesidad de indicaciones, como quien reconoce una melodía que forma parte de su propio recorrido.

El repertorio, que incluyó piezas como Dona nobis, Zamba, No se va la paloma o Aqueras montañas, avanzó con un equilibrio preciso entre la intensidad y la emoción de una letra y nos sonidos identitarios.

La escena no se limitó a la interpretación. La directora de la formación, Isabel Arilla, interactuó con el público, les preguntó por sus gustos, por sus pueblos y por sus cosas, y les animó a cantar. La respuesta fue extremadamente generosa.

El personal de la residencia, atento y cercano, facilitó en todo momento el desarrollo de la actividad, cuidando cada detalle con una discreción eficaz. 

El programa incluyó además títulos como Sonrisas y lágrimas, Brindis, Olvidar o Banaha, completando un recorrido sonoro que alternó lo popular con lo coral, lo íntimo con lo expansivo, en una secuencia que mantuvo la atención sin decaer.

En ese contexto, la conocida afirmación de Friedrich Nietzsche,Sin música, la vida sería un error”, dejó de pertenecer al ámbito de la reflexión para instalarse en lo evidente. Porque en espacios como este, donde cada canción despierta una respuesta inmediata, la música no solo acompaña, devuelve al presente una forma de plenitud que no entiende de edades.