Este fraile levantino había nacido en la villa de Elche y profesado como religioso en la Orden de la Merced de Redención de Cautivos, que lo destinó al convento altoaragonés, llegando a la ciudad de Huesca al ser convertido el convento de esta orden en Colegio Agregado a la Universidad Sertoriana, incorporándose a ella y consiguiendo graduarse en Artes el 30 de mayo de 1578 y el 15 de julio del año 1579 recibía el grado de bachiller en Teología.
Era un fraile versado en varios idiomas, destacando desde este momento tanto en el convento de su Orden como en la Universidad, siendo así que se le nombró para el cargo de Subconservador de aquel Estudio General. En Huesca escribió y publicó “Divina y varia poesía” que fue impresa por Juan Pérez de Valdivielso en octavo el año 1579, dedicándolo a don Juan Olivito, doctor en ambos Derechos, Deán y Canónigo de la catedral de Huesca, que habiendo sido catedrático de la Universidad en 1576, se había acordado vacar su cátedra durante su estancia en Roma gestionando ante el Papa Gregorio XIII una reliquia de San Lorenzo para Huesca, siendo elegido Rector de la Sertoriana a su regreso. Fray Torres, en su prólogo de esta obra, desea constar que hace reserva de otras poesías italianas para otro tomo.
Los dos hermanos estudiaron en la Universidad Sertoriana, donde su padre, Juan Leonardo de Argensola, era consiliario ya en 1574 y los dos hijos estuvieron cursando en este centro, del cual consta el rigor y la intensidad con que en Huesca se daban las diversas enseñanzas, así como de las lecturas y libros que allí se estudiaban, figurando entre ellos autores como Catón, Tulio, Cicerón, Terencio, Virgilio, Horacio, Marcial, Salustio, Tácito Livio, siendo igualmente muy selecto el profesorado del que debemos destacar el Padre Fray Jaime Torres, que fue su profesor, teniendo estos hermanos como compañero de estudios al valenciano Francisco Agustín de Tarrega, graduado bachiller en Cánones en 1580, quien estuvo unido con tal grado de amistad con los Argensola, que llegó a leer en la Academia de los Nocturnos, de Valencia, el 2 de marzo de 1594 el soneto de Lupercio que empieza : “Llevó tras sí los pámpanos octubre”, con octavas rimas en loor del autor que dice de Fray Torres:
No serás Elche, ya menos famoso
que en estilo facundo y sonoroso
excede a los presentes, y a los de antes
Fray Jaime Torres, sabio valenciano,
Que es solo igual al Griego, y Mantuano.
Este profesor y poeta mercedario fue maestro de los Argensola y no cabe duda de ello si consideramos que no solamente Lupercio, sino también Bartolomé, quien con sólo veinte años elogiaba la obra de su profesor Torres:
Dichoso Torres, pues havéys tenido
Asiento entre famosos scriptores,
Cubriendo al ciego amor de triste luto.
Ya la digna corona os ha tejido,
porque bien la merece de mil flores
aquél que con las tuyas da tal fruto.
Los Argensola fueron maestros ambos en componer tercetos, así como sonetos; no siendo pura coincidencia que los hubiera escrito antes, y muy inspirados su preceptor Fray Jaime Torres, si bien los dos hermanos no fueron tampoco partidarios del romance, aunque de Lupercio se conoce uno, que empieza “Por las montañas de Jaca”·

De Fray Jaime Torres cabe destacar que durante su estancia en esta Universidad compuso para la Catedral de Huesca varios autos, los cuales fueron editados en 1579, destacando “Acto Pastoril”. En esta obra, no son los rústicos pastores quienes intervienen en el drama, sino gente más literaria en su manera de hablar y de sentir. El argumento navideño central de la obra se aleja y en contraposición, el contenido alegórico aumenta, pues la pastora Eritrea recuerda a la Sibila Eritrea, la profetisa pagana que se representaba el víspera de la Nochebuena en numerosas iglesias de España, en ese conocido como “El Canto de La Sibila”, canto que anunciaba el nacimiento del Mesías. En esta obra de Fray Torres no aparece ni la Anunciación ni la Adoración; su fuerza no recae en la acción sino en su rica iconografía moral y filosófica.
Su estancia en Huesca llena a este autor de fervor Laurentino que se plasma en su obra:
Sacro Laurel trasplantado
del oscense, y patrio suelo,
bolved, que en haver llegado
vos le hareys ser nuevo cielo.
Bolved ya Lorenzo sancto
A la tierra do nascistes:
No le reprimays el canto
Al pueblo mas sublimado
Que cubre el, celeste velo:
Bolved que en haver llegado
Vos le hareys ser nuevo cielo.
En suma: Fray Jaime Torres fue un Sertoriano poeta del gran momento del siglo XVI español, fino y delicado lírico en castellano, autor de un precioso auto sacramental cuando se fijaba el verdadero carácter del género, y de dramas religiosos o comedias divinas; junto con Juan de Timoneda, pueden considerarse ambos como los primeros poetas que compusieron dramas propiamente eucarísticos.