Todo ha comenzado y acabado en música, en sinfonía o en cualquiera de los estilos que, desde hace quince años, invaden una sala que en tres lustros ha alcanzado la categoría de mito. Se han encontrado, precisamente, virtudes hasta ahora disociadas, que caminaban por carreteras paralelas aunque les unían conceptos y filosofías. El Veintiuno, en su gran año, ha cruzado su camino con el Rotary Club de Huesca, que ha decidido posar en sus manos de la laureada sala oscense la Distinción Rotaria, cuyos valores se resumen en un vistazo a los 32 galardonados en otros tantos años. En medio de las canciones de Inés Palacín y Álex Gállego, una proclamación de Luis Costa. El Veintiuno será lo que quieran Huesca y su provincia.
Los rotarios han salido de su hotel de confort, el Pedro I, o de salones de actos en las entregas de su máximo galardón. Esta vez, como si fuera un concierto -ha tenido mucho de tal el dúo integrante del grupo Narel-, ha sido el escenario de la Sala El Veintiuno el ágora de la palabra y de la justicia. Cada vez que se celebra en este templo de la música posmoderna un acto de la oralidad, es inevitable exclamar la singularidad de subirse a sus tablas. Es la fascinación de sentirse, legítimamente, en el centro de los focos.

De hecho, la apertura por el conductor del acto, Santiago Alastuey, ha comenzndo proclamando la universalidad de la música capaz de transmitir valores y emociones, mensajes de amor, paz, solidaridad, inclusión y esperanza, que conforman el ideario de la humanidad y del rotario. Alastuey ha expuesto el sentido de la distinción a personas, entidades o asociaciones con especial relevancia en el ámbito profesional, social y cultural. Ha dado paso, como pregonera de los méritos de El Veintiuno, a Carolina Álvarez, socia proponente del premio.
Labor en la promoción de la cultura, la música en directo y su contribución a la dinamización de la ciudad son los argumentos esgrimidos por Carolina Álvarez, que ha recordado que trasciende la referencia musical en Aragón para erigirse en "punto de encuentro generacional y motor de vida cultural para Huesca". Ha remembrado su nacimiento en 2010 para revolucionar la escena en apenas cien metros cuadrados que convierten "cada concierto en una experiencia única para los amantes de la música en directo".
Artistas emergentes y la seña de identidad del apoyo a las bandas locales configuran su personalidad. Trasciende el espacio físico de la sala, impulsando y organizando festivales de referencia como Aragón Sonoro, Metro Festival y Brizna. Reconocimiento internacional como mejor sala de conciertos de pequeño formato, un galardón cultural de gran relevancia que sólo ostenta la Academia de Cine Aragonés, y ha citado el reciente de Onda Cero o el de Aragón Musical. "Ha dinamizado la ciudad, fomentado el turismo y reforzado el comercio y la hostelería local, consolidándose como un auténtico núcleo de agitación cultural no sólo para el público de Huesca, sino para todo el país", ha concluido Carolina Álvarez.

LA DIALÉCTICA DEBILIDADES-FORTALEZAS
Luis Costa, que ha recogido la Distinción Rotaria con sus socios Laura Laporta y Miguel Ángel Ortiz, ha expresado cierta resistencia a recibir agasajos como algo recurrente, porque "esto es algo extraordinario, no es normal que una sala de Huesca del tamaño que es, con las limitaciones que tiene que estáis viendo vosotros ahora mismo, tenga tanto reconocimiento a nivel internacional, nacional, aragonés y provincial".
Ha querido esta noche disfrutarlo con amigos como Agustín Lasaosa, Alfredo Lachos o Juanra, a los mandos del sonido en esta velada. "El Veintiuno nace hace quince años con el simple motivo de traer cultura a Huesca", con un escenario minúsculo (lo que hoy se veía con el espacio de la batería) y con la audacia de congregar "artistas que nunca pasaban por aquí. "Así empezó todo esto con formatos más acústicos".
El relato de Luis Costa aceleraba su intensidad. "Al año ya trajimos a Iván Ferreiro, que para nosotros fue clave. Se podría llamar perfectamente Iván Ferreiro, porque financió El Veintiuno tal como lo veis. Nos permitió pagar la barra, que era imposible porque no llegábamos, mi padre se empeñó en que fuera de esa calidad y no se podía pagar, hasta que vino Iván Ferreiro el 17 de diciembre de 2011 y un año después se pudo pagar. Fue muy complicado llegar a ese punto para convencer a artistas como Coque Malla, Ariel Rot, Mikel Erentxun, Laguardia, Reincidentes, Nawja Nimri...".
"Les mandaba fotos a artistas y pensaban que era el doble de lo que era, o eso leí en una revista, el almacén ahora es el camerino. Nos hemos ido reinventando y eso es lo que más gracia les ha hecho a estos artistas, que nos han cogido mucho cariño y han mitificado la sala. Hicimos de las realidades, fortalezas. Ser de Huesca parecía una debilidad y creo que al final acabó siendo una fortaleza. Venir a Huesca era algo especial, los artistas cuando venían aquí era la primera vez. Ser pequeños nos ha hecho más fuertes porque artistas que venían aquí normalmente actúan para cuatro mil, cinco mil, seis mil personas, y tocar aquí para cien es algo que impone más", agregaba el empresario musical.
La distinción como la mejor sala de España desembocó en una promotora musical que "está en su mejor momento". Quería dar valor a su historia y al hecho de que "hemos llevado la bandera de Huesca a todos los dados con cariño. El Veintiuno y Huesca, y Huesca y El Veintiuno son lo que son de aquí, y siempre digo que El Veiuntiuno será lo que Huesca quiera que sea, porque El Veintiuno ya no es nuestro, es de toda la ciudad de Huesca y de toda la provincia".

El presidente del Rotary Club, Ángel Bernad, mirando a la lista de los 32 acreedores de la Distinción Rotaria, ha asegurado que El Veintiuno representa "todo lo que la Distinción Rotaria significa. Sois un grupo de personas que lleváis la provincia por delante, y estáis haciendo un trabajo que en quince años es inigualable, y lo que os queda por delante no tiene ningún límite".
Era el final del acto del Rotary Club que, como es habitual, ha llenado la sala. En esta ocasión, de rotarios, de amigos, de autoridades (el subdelegado del Gobierno, José Carlos Campo, el general de División Luis Francisco Cepeda y el coronel García Mercadal, el teniente de alcalde Ricardo Oliván, la vicepresidenta de la DPH Celsa Rufas, diputados y concejales, el presidente del Huesca, Agustín Lasaosa...), a la llamada de la seducción del paraje en el que la música halla en el minimalismo su máxima expresión.