La DPH exhibe el cuarto alfarje que devuelve a Huesca el cielo de Sijena

Juan Naya espera completar en seis años el proyecto de recuperar los doce alfarjes que cubrían la sala capitular del monasterio y que se exhiban en el lugar original

Periodista
02 de Marzo de 2026
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 Inauguración de la exposición del cuarto alfarje del techo de Sijena en la DPH. Foto Mercedes Manterola
Inauguración de la exposición del cuarto alfarje del techo de Sijena en la DPH. Foto Mercedes Manterola

La Diputación Provincial de Huesca ha acogido la presentación del cuarto alfarje reproducido dentro del proyecto “Sigena Mágica”, una iniciativa que persigue reproducir los doce techos originales que ardieron en 1936 y devolver a la memoria una de las joyas artísticas del Alto Aragón. El presidente de la DPH, Isaac Claver, y el promotor del proyecto, el monegrino Juan Naya, acompañados por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, han descubierto la pieza que puede contemplarse durante hasta el 22 de marzo en el vestíbulo de la institución provincial, acompañado de un vídeo que muestra el minucioso proceso de creación y la complejidad técnica que hay detrás de cada centímetro tallado, policromado y dorado.

Naya ha explicado que es el cuarto alfarje completamente terminado. Mientras tanto, el maestro Paco Luis Martos trabaja desde Úbeda en el quinto, que podría estar finalizado en unas semanas, y avanza también en el sexto, cuya estructura en madera viajará después a Almudévar para ser decorada, policromada y dorada.

Con seis piezas en marcha -y la previsión de iniciar pronto la séptima- el objetivo final es alcanzar la docena de alfarjes que cubrían originalmente la sala capitular del monasterio. “Todavía nos quedan hasta llegar a doce”, ha recordado Naya, un reto que espera culminar en un plazo de cinco o seis años. “Las cosas que se alargan demasiado en el tiempo corren el riesgo de no terminarse”, ha señalado.

El cuarto alfarje se ha exhibido en Sijena en una exposición que fue “todo un éxito”, y ahora hace parada en la Diputación. El futuro encaje expositivo de estas reproducciones sigue abierto. Naya plantea distintas posibilidades: una muestra paralela que permita contemplar los techos junto a las pinturas y recursos virtuales; su integración en el propio discurso museográfico del monasterio; o incluso su ubicación en un espacio cercano a la sala capitular, el lugar para el que fueron concebidos. “Su sitio ideal sería muy cerca del lugar original”, ha afirmado, con el deseo de que algún día puedan contemplarse todos juntos.

En la presentación han participado también el diputado de Cultural, Carlos Sampériz, el alcalde de Villanueva de Sijena, José Jaime Castellón, la alcaldesa de Almudevar, Sofía Avellanas, entre otros representantes institucionales, además de los artesanos de la Asociación Via Lata y numerosos representantes de la sociedad oscense.

Isaac Claver. Foto Mercedes Manterola
Isaac Claver. Foto Mercedes Manterola

IDENTIDAD, PATRIMONIO Y FUTURO

En la presentación, Isaac Claver ha enmarcado la exposición del cuarto alfarje en una reivindicación de identidad, patrimonio y responsabilidad. Ha subrayado que para la institución provincial “es un honor y un orgullo que podamos acoger esta pieza incluida en restauración que impulsa el proyecto “Sigena Mágica”, que “está cargada de simbolismo”.

Como ha explicado, conecta directamente con “la identidad de nuestro patrimonio, de nuestra cultura, de nuestros pueblos, la identidad altoaragonesa de un románico, de una pieza del siglo XIII única y ejemplar”. En esa línea, ha defendido que “no se entendería nuestra historia sin piezas como esta” y que gracias a la labor investigadora y de recuperación patrimonial hoy “podemos entender el Alto Aragón mucho mejor”.

El segundo eje de su intervención ha sido el patrimonio entendido en clave de futuro. “Invertir en el patrimonio no es hacerlo en el pasado, sino que es invertir en una sociedad mejor para nuestro futuro”, ha afirmado. Conservarlo “nos permite conocer nuestras raíces y cuidar aquello que nos han dejado nuestros antepasados”.

En ese punto, Claver ha relatado “la historia de un niño que iba por el monasterio y le preguntaba a su abuela cómo era esta Sala Capitular antes de que se quemase en 1936”. Ese niño era Juan Naya cuya  inquietud cristalizó en una promesa a su abuela de que algún día ayudaría a recuperar el esplendor perdido tras el incendio.

“Gracias a esa promesa que hizo Juan, estamos aquí”, ha asegurado el presidente, quien ha vinculado esa historia con el tercer valor que ha querido destacar, “la solidaridad y la responsabilidad”. En su opinión, es esa “altura de miras y esa responsabilidad de trabajar por lo nuestro” la que permite que hoy el Alto Aragón “luzca un cuarto alfarje y lleve camino de completar los doce que fueron en su momento”.

Claver ha agradecido expresamente la implicación de Juan Naya, destacando “su solidaridad, implicación, compromiso, altruismo” para hacer posible la restauración, y ha extendido el reconocimiento a la asociación Vía Lata y a los artesanos implicados en un trabajo.

Juan Naya. Foto Mercedes Manterola
Juan Naya. Foto Mercedes Manterola

COMPARTIR UN SUEÑO

Juan Naya ha definido la jornada como “un día muy especial por poder de nuevo compartir un sueño”, un sueño que espera que no sea solo el de aquel niño que preguntaba a su abuela por la sala capitular perdida, sino “de muchas más personas”, porque se trata de “recuperar algo muy querido que se perdió, y que es orgullo para todos, de historia y de arte”.

El promotor de “Sijena Mágica” ha recordado que la iniciativa nació hace ya 18 años con el objetivo de recuperar y recrear la sala capitular, una estancia una "preciosa”, con cinco arcos decorados con pinturas murales en torno al año 1200 y un estilo singular, mezcla de románico, arte bizantino y techumbres de tradición islámica. Se trata de uno de los ejemplos más importantes de arte cruzado conservados, vinculado a artistas llegados de Jerusalén tras su caída, apenas un año antes de la fundación del monasterio.

Naya ha dibujado la sala como “una Biblia arquitectónica” en la que convivían las escenas del Antiguo Testamento en los arcos, las genealogías en los muros y el Nuevo Testamento culminando en los techos dorados, símbolo del cielo y la salvación. Ese conjunto se truncó en agosto de 1936, cuando el monasterio ardió en plena Guerra Civil. Meses después se arrancaron los restos de las pinturas y, en 1961, un segundo traslado llevó las obras al Museo Nacional de Arte de Cataluña. Ha esperado que el desenlace del litigio abierto "permita su regreso al lugar original en los próximos meses".

Es una historia que “da para una película” y que de hecho existe bajo el título El Sueño de Sigena, un documental sobre el proceso de recreación, y la reconstrucción virtual, que permite al visitante colocarse unas gafas y contemplar cómo fue la sala original. “Realmente un espectáculo”, ha resumido.

Pero el equipo quiso ir más allá y afrontar la reproducción física de los techos. Gracias a estudios minuciosos y a la tecnología de reproducción 3D, pudieron reconstruir la geometría exacta de los doce alfarjes, todos distintos porque representaban las doce constelaciones del Zodíaco, los cielos simbólicos de la sala. Naya ha admitido que lo más complejo fue descifrar su policromía y dorado a partir de antiguas fotografías en blanco y negro.

En ese punto contactaron con el maestro artesano Paco Luis Martos, premio nacional de artesanía y especialista en carpintería mudéjar. Juntos emprendieron la construcción del primer techo en madera, explorando cómo se estructuraban originalmente estas piezas. Tras miles de horas de trabajo, llegó la fase de policromado y dorado, que calificó como “todavía peor” en dificultad: dos años y alrededor de tres mil horas aplicando técnicas tradicionales al temple y pan de oro para reproducir cada motivo con el máximo detalle.

Después del primer techo llegaron el segundo, que no se ha mostrado al público, y el tercero, presentado en Úbeda. Fue allí donde entró en escena Javier Franco, vecino de Almudévar, con la propuesta de crear un equipo para abordar uno de los alfarjes. “Esta banda de apasionados, de gente increíble, quiere hacerlo aquí”, ha recordado Naya. De ese impulso nació el cuarto techo, el que ahora se exhibe.

Naya ha querido agradecer expresamente a quienes han hecho posible el proyecto, citando a Ana Gassent, Carmen Vizcaíno, Vito Zingarello, Javier Bescós, José María Udina y Javier Franco, además de Paco Luis Martos, Florencia y Gema. También tuvo palabras de reconocimiento para su esposa, sin la que tampoco hubiera sido posible.

EL MEJOR ESCAPARATE

En nombre de la asociación Vía Lata, Javier Franco ha dado las gracias “por brindarnos el mejor escaparate de Huesca”, en alusión a la exposición del alfarje en la sede de la DPH, y ha subrayado que una obra realizada “con cariño” no puede tener “mejor premio que estar aquí ahora mismo”. También ha valorado el respaldo institucional recibido en Almudévar, mencionando tanto a la actual alcaldesa, Sofía Avellanas, como a sus predecesores Antonio Labarta y José Luis Abad. “Todos acogieron el proyecto y hemos tenido el apoyo de todo el ayuntamiento”, ha señalado y.tuvo un recuerdo para el alcalde de Villanueva de Sijena, agradeciendo “lo bien que nos han tratado”.

Franco ha explicado que detrás del techo hay un equipocomprometido: “Esto es un trabajo que lo hacemos seis personas, dos de Huesca: Ana Gassent y José María Udina, y cuatro de Almudévar: Vito Zingarello, Carmen Vizcaíno, Javier Bescós y él mismo. Durante “un año y un poquito más” han trabajado y aprendido un oficio que exige paciencia y precisión. “Se pasa rápido, se pasa bien, se lija mucho”, ha resumido y ha reivindicando que han podido acercarse a técnicas “al alcance de muy poca gente” y propias de oficios “absolutamente perdidos”.

En ese aprendizaje ha destacado la figura del maestro Paco Luis Martos y de su ayudante Florencia, convencido de que el conocimiento que atesoran “es muy difícil de reunirlo en ninguna persona en España” y que están entre “los mejores del mundo”. A partir de esa guía ha reaizado“un trabajo que es digno”, ha dicho con modestia,

Con la vista puesta en el futuro, ha anunciado nuevos retos. “Habrá un siguiente alfarje”, ha señalado, porque después de la experiencia acumulada "será difícil resistirse a continuar. Estar aquí hoy es nuestro premio más grande”, ha concluido.

 

 

 

 

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