"El error matemático se prodiga por todas partes y a mansalva"

José María Sorando Muzás ofreció una divertida charla a partir de su libro “Disparates y gazapos matemáticos”

Periodista
15 de Marzo de 2024
Guardar
José María Sorando, autor de “Disparates y gazapos matemáticos”.
José María Sorando, autor de “Disparates y gazapos matemáticos”.

El escritor y divulgador José María Sorando Muzás ofreció este pasado jueves una divertida charla a partir de su libro “Disparates y gazapos matemáticos”, en la que se ayudó de múltiples ejemplos de lapsus, ‘anumerismo’ y también errores premeditados que abundan en los medios de comunicación, en distintos programas de televisión y en las declaraciones de políticos. Una amena conferencia en la que recriminó que eso de decir que “soy de letras” es “una excusa muy pobre”.

La charla, que despertó el interés de numeroso público, se celebró en el Centro Ibercaja Huesca-Palacio de Villahermosa, con motivo del Día Internacional de PI, organizada por el Museo de Matemáticas del Planetario de Aragón.

Zaragozano ligado familiarmente a Huesca, Sorando suma 36 años de experiencia en la docencia en institutos públicos como catedrático de Matemáticas, y en la actualidad, ya jubilado, está centrado en la divulgación matemática y también como autor de novela. Su última obra es “El lector sin escuela (De Sobrarbe a Detroit)”, sobre la vida de su abuelo. Por el Museo de Matemáticas, Julio Bernués presentó a Sorando, “un gran divulgador”, dijo, y de quien destacó su obra sobre matemáticas en el cine.

Asistentes a la charla de José María Sorando en Centro Ibercaja Huesca.
Asistentes a la charla de José María Sorando en Centro Ibercaja Huesca.

“Vengo a contar tonterías, eso sí, de otros”, avisó desde el inicio Sorando, quien puso de manifiesto que, al hablar del error matemático, “nombrarlo como gazapo viene al pelo, porque al igual que los conejos se prodiga y de qué manera, por todas partes y a mansalva. Los vamos a encontrar en televisión, radio, Internet, en conversaciones, en anuncios…”.

Dividió estos errores en lapsus y los que son síntoma de “anumerismo”, un término “no reconocido todavía por la RAE que viene a ser en cuanto a razonamiento matemático como el analfabetismo respecto de la lengua. La falta de competencia matemática”. A ellos se suman los errores premeditados, con los que “nos intentan engañar”, advirtió.

Como ejemplo de lapsus mostró un titular de un periódico: “En La Rioja hay una media de 142 bares por persona”: y para mostrar el “anumerismo” recogió, entre otros, uno de los retos abordados por dos hermanos influencers con millones de seguidores:

-Cuando Luca tenía 6 años, su hermano tenía la mitad.

-3.

-Ahora él tiene 70, ¿cuántos años tiene su hermano?

- ¡Ah! pues la mitad

- ¡Claro! ¿Y cuál es la mitad de 70?

-35. Por Dios, ¡es un problema superfácil!

Para ellos fue un éxito, ha sido viral, qué más les da. Lo que les importa es que el contador de seguidores suba”, puso de manifiesto Sorando.

José María Sorando y Julio Bernués.
José María Sorando y Julio Bernués.

En este sentido, Sorando utilizó este “anumerismo” de los famosos para mostrar que esta ignorancia numérica se expresa mediante “el rechazo, la disculpa social y la complicidad”. Así, un invitado del programa El Hormiguero se jactaba de no tener ni idea de matemáticas y decía: “Si no sirven para nada”. Como expuso Sorando, “el “anumerismo” se proclama en algunos casos con chulería”.

Y una concursante de Masterchef a la que le salió mal un guiso por no calcular bien los ingredientes. “Dijo: “Es que soy anumérica” y el jurado se rio de la gracia. ¿Os imagináis a alguien en televisión diciendo que es analfabeto? Primero no lo proclamaría y luego, nadie se reiría”, comparó. En este sentido, criticó este “rechazo a la cultura, porque las matemáticas son parte de la cultura”, recalcó.

A quien le pregunta para qué sirve las matemáticas, “aparte de poder darle charlas muy largas, me gusta recordar la frase: “El único conocimiento que nunca se usa es el que no se tiene”; “inapelable”, sostuvo.

Respecto a los engaños, Sorando consideró arriesgado suponer que alguien está intentando falsear la realidad, y aconsejó fijarse en si es un error puntual o se repite y a quién beneficia. El ejemplo, una gráfica en la que todos los elementos positivos están magnificados y los negativos reducidos. “Si siempre beneficia al mismo mensaje, se puede sospechar”, apuntó.

Entrando en más errores matemáticos, presentados con imágenes, el público se sorprendió y rio con ejemplos de operaciones muy básicas, “porque el razonamiento matemático que se exhibe en público no es hacer ecuaciones diferenciales ni nada por el estilo”, apuntó Sorando.

En la charla se pudieron ver muchos como a Xavier García Albiol liándose al reiterar que iba a comenzar su conferencia con cinco palabras: “Me presento a la alcaldía de Badalona”. Sobre cálculo mental básico, dos presentadoras en televisión dejando que cada uno en su casa hiciera las cuentas porque no supieron concretar la diferencia de edad de una nueva pareja, él de 31 años y ella de 49. La disculpa, como siempre, “soy de letras puras”. “Esa es una excusa muy mala -insistió Sorando-, eso es defender la hemiplejia cultural. Si soy de letras tengo que ser negado para ciencias y si soy de ciencias me tienen que leer una carta porque yo con las palabras no… en fin”, señaló.

Para el cálculo escrito, en un reality televisivo, una joven escribió sobre la pizarra: 248+208=4.416. “Lo que ocurre -consideró Sorando- es que disociamos la matemática formal de la vida cotidiana y el sentido común. Siempre insistía a mis alumnos en que las matemáticas no se terminan cuando sales de clase, no son un tormento escolar, sino que las vas a encontrar por todas partes y en situaciones más complicadas que una simple suma”.

Sorando dedica a uno de sus libros.
Sorando dedica a uno de sus libros.

Los ejemplos divertidos siguieron, como el basado en que hay saber qué estamos sumando. En una ciudad californiana da la bienvenida a los visitantes este cartel: “Población, 562 habitantes; altitud sobre el nivel del mar, 2.150 pies; año de fundación, 1951. Total: 4.663”.

Otras veces el error no está en una suma sin sentido, sino en no hacer cuentas”, dijo Sorando para introducir otro caso. “Tomatada de Buñol: 22.000 personas y 160 toneladas de tomates”. Si te paras a recapacitar, es probable que las personas sean 20.000, por lo que tocarían a 8 toneladas por persona. ¡Eso es mucho tomate!”. Y un titular: “Cantabria tiene 131 reclusos por habitante con 705 presos”, esto quiere decir, indicó Sorando, “que hay 6 cántabros”.

Como ya había anunciado Sorando, los errores matemáticos abundan, también para ordenar: George Bush dijo: “Nuestra tercera prioridad es que nuestra primera prioridad sea la enseñanza”. Y los detalles son importantes porque si anuncias en un bar tapas a 0,50 céntimos, “por un céntimo de tomas dos tapas y con euro 200”.

Hay otros de bulto como un candidato al que le preguntan a cuánto asciende el presupuesto de la Generalitat y dice: 27 millones. Son 30.000 millones, le responden y el se excusa: pues casi”. O un concejal corrupto diciendo que como son once en la trama él quiere su 11 %. “Supongo que pensaría que es una lástima que no seamos 20”, dijo Sorando.

Tampoco tiene desperdicio una placa conmemorativa instalada en una fachada por el Ayuntamiento de Cádiz y la Real Acadenia Provincial de Bellas Artes, en la que se recuerda que "Fotografía Reymundo se estableció en esta casa en el año MDCCC96"

Los fenómenos meteorológicos y desastres dan mucho juego, como informaciones en las que hablan de un incendio con un perímetro de 8.000 hectáreas; dicen que la nevada en el Pirineo ha sido tremenda y alcanza los 100 metros; y que se prevé que las próximas lluvias dejen en Huesca 60 metros cúbicos en una hora. “Al decir esto, nos estaban hablando de 60.000 litros por metro cuadrado”. “Cuando los números nos desbordan viene muy bien tomar referencias de algo que conozcamos”, aconsejó Sorando.

Muestra de los diversos libros de Sorando.
Muestra de los diversos libros de Sorando.

Por otro lado, se refirió a que la estadística es una fuente de gazapos cuando se representa gráficamente, “y ahí cabe la posibilidad del engaño con datos correctos, porque la audiencia es perezosa para los números y se queda con el impacto visual”. Así, un pequeño descenso se representa como un tobogán en la gráfica, trasladando la sensación de una gran bajada.

“Usar gráficos mudos permite a quien quiere lanzar un mensaje expresar una subida o bajada como le dé la gana”, gráficos que se ven “repetidas veces en debates preelectorales, cuando los muestran los candidatos y sólo vemos algo que sube o que baja, no vemos los números. Podemos vender la idea que queramos si el gráfico no está completo”, advirtió.

Sorando cerró su charla con dos consejos: “No renunciéis a las matemáticas" y, "si cometes un error, reconócelo e intenta aprender de ello, porque si no habrás cometido por lo menos dos”.

 

 

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante