La Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca cumple este año cuatro décadas y quiere celebrarlo acercándose a los ciudadanos. La edición número 40, que se celebrará del 27 de septiembre al 1 de octubre de 2026, llevará la programación a las calles y plazas de la ciudad, con propuestas de circo y danza concebidas específicamente para el espacio público.
La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Huesca, Sonia Latre, ha explicado durante la presentación del certamen que se busca que "Huesca viva la Feria", que forme parte de la vida cotidiana de los oscenses durante esos días y no quede limitada a quienes ya son espectadores habituales de las artes escénicas. La intención es que una persona pueda encontrarse con una propuesta artística mientras pasea por la ciudad, que una familia descubra un espectáculo de forma inesperada o que alguien que nunca haya entrado en una sala pueda acercarse al teatro y la danza desde el espacio público. "La cultura tiene que estar en los grandes escenarios, pero también tiene que ocupar nuestros espacios cotidianos", ha defendido.
El aniversario mira hacia atrás, "reconociendo a todas las personas, compañías, profesionales e instituciones que han hecho posible que la Feria haya llegado hasta aquí, ha señalado Latre, "pero sobre todo mirando hacia adelante", ha añadido. "Cumplir 40 años no significa conformarse con lo conseguido. Significa tener la experiencia y la trayectoria necesarias para seguir creciendo, innovando y buscando nuevas formas de acercar la cultura a la ciudadanía", ha señalado. La concejala ha reivindicado la Feria como una parte de la identidad cultural de la ciudad y como un instrumento de proyección exterior.
La programación mantendrá los objetivos que han definido históricamente al certamen, con espectáculos de calidad, una marcada línea contemporánea y un espacio de encuentro profesional. La técnico de Cultura del Ayuntamiento, Pilar Barrio, ha explicado que la programación general se desarrollará de lunes a jueves en Huesca, mientras que el domingo 27 habrá una sección específica dirigida al medio rural, con actividad en Siétamo.
A la programación escénica se añadirá el apartado profesional, vinculado a la vertiente congresual y de mercado de la Feria. Entre las propuestas previstas figuran talleres sobre la salud física y mental de los artistas, con especial atención a los profesionales del circo y la danza, además de presentaciones de espectáculos surgidos de los procesos de incubación y acompañamiento desarrollados dentro del programa europeo Poctefa Eko. La Feria contará también con un espacio específico para mostrar otras propuestas aragonesas y con distintos encuentros profesionales.
"Por otro lado, tenemos una parte de la feria de este año que entronca con haber llegado a los 40 años y que nos ha llevado a salir a la calle. Porque entendemos que la calle es un espacio de celebración donde podemos compartir, no solo con los profesionales, sino también con los ciudadanos de una manera mucho más distendida y relacional lo que significa el disfrute de las artes escénicas", ha apuntado Barrio.
Una la semana antes de la feria se contará con un pequeño "aperitivo". A las tareas de mediación con centros educativos, se unirá una programación de circo. Se contará con Tenet, de la compañía Eunoia Kolektiva, una propuesta que tuvo que suspenderse durante las pasadas fiestas de San Lorenzo y que la organización ha querido recuperar para que el público oscense pueda disfrutarla. Se sumarán una compañía francesa de malabaristas, Le Polpesse, con una propuesta de carácter físico y humorístico, y la compañía catalana Totapedra, que presentará Pifia, una pieza de clown y acrobacia que aborda con humor las situaciones que pueden surgir en el mundo laboral.
Durante los cinco días de Feria habrá también actuaciones en las calles. Pilar Barrio ha avanzado que la programación incluirá una instalación semejante a las cabinas literarias presentadas el año pasado, aunque en esta ocasión centrada en historias relacionadas con el abuso a mujeres. Las propuestas de calle incorporarán además circo, con la participación de la compañía oscense Capicúa y de Civi Civiac, y, durante los tres últimos días, distintas propuestas de danza concebidas específicamente para el espacio público, de la mano de una compañía francesa, otra navarra y otra gallega.
En total, la Feria contará con 33 espectáculos, a los que se sumarán los tres de la programación previa. Teatro, danza y circo estarán representados por compañías aragonesas, francesas y de distintos puntos de España. En esta edición estarán representadas nueve comunidades autónomas, seleccionadas entre las 1.877 propuestas recibidas por la organización.
La programación mantiene además una diferenciación entre grandes formatos, adaptados a los espacios teatrales de la ciudad, y propuestas de menor dimensión más adaptables en esta sección Sin Condiciones.
El presupuesto de esta edición rondará los 270.000 euros, una cantidad superior a la del pasado año. El incremento se debe fundamentalmente la aportación adicional realizado por el Ayuntamiento de Huesca, que ha aumentado en 20.000 euros su partida para esta feria. A esta mayor inversión municipal se suma la consolidación de las ayudas del Ministerio de Cultura y de la Diputación Provincial de Huesca.
PREMIO A COFAE Y CARTEL DE LA FERIA
Los 40 años de la Feria tendrán también su reconocimiento específico en el Premio Javier Brun, que este año recaerá en la Coordinadora de Ferias de Artes Escénicas (COFAE). La organización, creada en 2006, agrupa actualmente a 19 ferias profesionales distribuidas por buena parte de España y cumple también dos décadas de trayectoria.
La elección de COFAE pretende subrayar uno de los valores que ha acompañado a la Feria de Huesca durante su historia: el trabajo en red y la cooperación entre profesionales, instituciones y espacios de exhibición. El aniversario de ambas entidades permite, además, establecer un vínculo con la figura de Javier Brun y con su defensa de la colaboración como vía para fortalecer el sector de las artes escénicas.
La imagen de esta 40.ª edición lleva la firma de la ilustradora Vera Galindo, que ha situado como protagonistas del cartel a intérpretes y artistas de distintas edades, iluminados como si estuvieran sobre un escenario y conectados entre sí en torno al número 40. La propia organización interpreta esa composición como una representación de la Feria como espacio de encuentro y creación de vínculos.
Ese carácter de encuentro es uno de los elementos que Pilar Barrio considera esenciales en la identidad del certamen. Más allá de la exhibición de espectáculos, la Feria funciona como un punto de relación entre profesionales, compañías y programadores. El contacto personal y el intercambio de experiencias, sostiene, son parte fundamental de los procesos de creación y evolución del sector.
Para Sonia Latre, cuatro décadas de trayectoria han permitido que Huesca adquiera una voz propia dentro del panorama escénico nacional e internacional. "Durante estos 40 años, nuestra ciudad se ha convertido durante unos días en punto de encuentro para compañías, artistas, programadores, profesionales y amantes de las artes escénicas procedentes de diferentes lugares", ha afirmado.
La concejala ha defendido también el impacto que la Feria genera más allá de la programación cultural. "La cultura también construye ciudad. La cultura genera actividad, atrae visitantes, crea oportunidades y, sobre todo, proyecta nuestra ciudad hacia afuera", ha señalado.
La edición del 40 aniversario pretende precisamente aprovechar esa trayectoria para dar un paso más. "40 años después, Huesca sigue siendo escenario", ha afirmado Latre. "Y este año queremos que ese escenario sea todavía más grande. Queremos que sea toda Huesca".