El 54º Festival Internacional de Cine de Huesca ha entregado este sábado sus premios en el salón azul del Casino, en una gala marcada por la emoción de los premiados y el respaldo del público, con los tres principales Danzantes para Gamberra, de Marine Auclair March; My Dear Bag, de Karolina Fronkin; y Eres niño, como yo, de Ana Moraleda Torres. Tres obras que, además, logran la clasificación automática para los Premios de la Academia de Hollywood y una dotación de 5.000 euros. La directora del certamen, Estela Rasal, ha destacado el valor de estos trabajos dentro de un festival que tiene en el cortometraje “su corazón” y ha celebrado una edición que ha vuelto a llenar salas.
El Danzante Iberoamericano ha recaído en Gamberra, un cortometraje español que ha convencido al jurado por su mirada directa sobre la adolescencia y los códigos sociales que la atraviesan. Su directora, Marine Auclair March, ha reconocido la importancia del galardón al subrayar que “para la relevancia que tiene este festival de manera internacional, obtener este premio, que es uno de los mayores del festival, es muy importante para nosotros”. La cineasta ha valorado especialmente que “se haya reconocido el trabajo por la temática que trata y que haya calado tanto en el jurado como en el público”. La historia, ambientada en un colegio mayor de Madrid, sigue a una estudiante de primer año que trata de escapar de las dinámicas de grupo en un entorno cerrado, una propuesta que ha conectado por su cercanía y autenticidad.
En el concurso internacional, el Danzante ha sido para My Dear Bag, de la polaca Karolina Fronkin, que ha construido un relato que plasma cómo la vida puede hacernos madurar en un breve momento. Visiblemente emocionada, la directora ha confesado estar "muy sorprendida porque este es el primer premio que he ganado, estoy muy contenta”, ha remarcado. Su corto aborda la vida de una mujer en tránsito entre la adolescencia y la adultez, una evolución condensada en un formato breve que ha destacado por su capacidad narrativa.

El tercer gran reconocimiento ha sido para Eres niño, como yo, de Ana Moraleda Torres, dentro del concurso documental. Una obra íntima que parte de archivos familiares para abordar una historia de transición de género desde la cercanía y el afecto. La directora ha reconocido que el premio ha sido “muy inesperado” para un proyecto que “ha nacido en casa, a partir de cintas caseras”, y se ha mostrado impactada por la respuesta del público. “Es abrumador ver cómo a gente que no nos conocía le ha llegado a conmover esta historia”, ha explicado.
El protagonista del documental y primo de la directora, Mario López Torres, ha compartido esa sensación al señalar que “una historia tan íntima, que es la mía dentro de nuestra familia, de repente llega a un público fuera de nuestro entorno y se hace universal”. Como ha explicado, "hemos crecido juntos como chicas y ha sido como un volver a revisitar desde el ahora, desde nuestra identidad construida y con toda mi transición de género, cómo nos relacionamos con esos yoes que ya no somos, con las raíces, con la familia, cómo se puede integrar todo eso. Y desde una perspectiva que no estamos tan acostumbrados a ver. En historias LGTB o de transición, por desgracia, hemos visto mucho en pantalla historias traumáticas", por eso ha considerado bueno generar "referentes de, no sin dolor y no sin conflicto, evoluciones felices y que tu familia te acompañe en el proceso también es posible", ha señalado.

La gala ha servido también para poner en valor el papel del festival y de quienes lo hacen posible. Estela Rasal ha agradecido el trabajo del jurado y ha felicitado a los premiados, recordando la dificultad de llegar a la selección final. “El concurso de cortometrajes es nuestro leitmotiv y todo gira en torno a esto”, ha señalado y ha reconocido el trabajo del equipo, al que ha definido como “absolutamente maravilloso”.
Rasal ha extendido su agradecimiento a instituciones, patrocinadores, voluntarios y profesionales del sector, así como a la prensa, “porque sin ellos seríamos una joya en un armario”. La directora ha reivindicado además el crecimiento de las actividades de industria dentro del certamen, con el objetivo de generar oportunidades para los creadores más allá de la exhibición.
La directora ha cerrado su intervención con un mensaje de orgullo por la respuesta del público y el arraigo del festival en la ciudad. “Es una maravilla estar en Huesca, no queremos estar en ningún otro sitio”, ha afirmado, destacando la fidelidad de una audiencia que, tras 54 años de historia, sigue llenando las salas para ver cortometrajes. Una edición que, según ha resumido, confirma la buena salud de un festival que mantiene intacta su esencia.
RESTO DEL PALMARÉS
El Premio Danzante Internacional de Animación, dotado con 1.500 euros y trofeo es para el cortometraje español El Fantasma de la Quinta, de James A. Castillo por el equilibrio conseguido entre técnica, animación y estética y por la singular representación del alma del pintor Goya, uniendo y dando voz al espacio y la obra.
La Mención Valores Humanos ‘Francisco García de Paso’ al cortometraje que mejor resalta la defensa de los valores humanos es para Melatonin, de la directora iraní Hannaneh Daliri, por la solvencia con la que maneja a dos actores infantiles enfrentados a la brutalidad de una realidad escondida como es la pedofilia. Esta obra se lleva también el Danzante Internacional Ópera Prima, que decide el jurado joven y está dotado con 1.000 euros.
Los miembros del jurado internacional, los productores y directores Lluís Miñarro y Nuno Beato, junto a la gestora cultural Mane Cisneros han incluido también dos menciones especiales, para Fille de l’eau, coproducción de Francia, Países Bajos y Portugal, de Sandra Desmazières; y para el cortometraje griego Noi, de Neritan Zinxhiria. Mientras que el jurado joven ha distinguido con otra mención especial al cortometraje francés Le temps de s’adorer (A time to cherish), de Fiorella Basdereff.
El Danzante Iberoamericano ‘Cacho Pallero’, dotado con 2.000 euros es para el cortometraje español Gallina, de Fernando Reinaldos, porque habla sin hablar, sin artificios, narrando la honda marca de los rituales de infancia, por el tierno despertar del miedo a ser distinto, de la sensibilidad, tan evidente y a la vez tan difícil de reconocer y acompañar y por el ejercicio de intimidad de su director en la síntesis de lo cotidiano que nos permite entrever con tan poco el futuro que aguarda a sus protagonistas.
Además, el jurado integrado por la productora, directora y guionista Ángeles Hernández, la actriz Gabriela Andrada y el director de producción Israel Mendoza ha incluido una mención especial para el cortometraje portugués Tapete Voador, de Justin Amorim.
El Danzante Iberoamericano Ópera Prima Alberto Sánchez, dotado con 1.000 euros y que decide el jurado joven, es para la coproducción de Perú, Colombia, España y México, Allá en el cielo, de Roddy Dextre.
En la categoría dedicada al Documental, el jurado, integrado por Raquel Fernández Nuñez, reconocida internacionalmente como una de las mejores directoras de fotografía de este país; el director, actor, productor y guionista Ezequiel Tronconi y Ricardo Vieira, crítico y programador, quien actualmente trabaja en la Cinemateca Portuguesa, han determinado que el Danzante Documental Iberoamericano “José Manuel Porquet”, dotado con 2.000 euros y diploma, era para el cortometraje chileno Agua fría, de Meme Cabello y Antonia Martínez Valls. Un trabajo que utiliza la ternura de los juegos infantiles como forma de describir el mundo desde el punto de vista de los niños, según sus propias palabras.
En este apartado también se ha otorgado una mención especial al cortometraje español No als poalets, de Laura García Andreu.
Por su parte, el premio Danzante Documental Ópera Prima Jinete Ibérico, dotado con 1.000 euros y designado por el jurado joven, ha sido para el cortometraje alemán Was bleibt? de Marvin Menné.
NO SKATE! DE GUIL SELA, PREMIO DEL PÚBLICO
El palmarés se completa con el premio del público y el de mejor guion llamado Julio Alejandro. El primero (patrocinado por Aragón TV) ha sido para el francés No Skate! de Guil Sela, mientras que el segundo es para el cortometraje francés La barrière (The barrier), de Christophe Deram. El jurado de guion integrado por Lidiana Rodríguez (España) e Ignacio Lasierra (España) valora la sencillez de un guion que es capaz de acercar dos mundos aparentemente diferentes superando barreras sociales y lingüísticas a través de la empatía.
La entrega de premios se ha cerrado con el ‘Brindis de Cine’, con la participación de Aragón Alimentos, con la marca Aragón Sabor de Verdad, donde equipo, instituciones, colaboradores y patrocinadores han podido degustar los mejores productos de la tierra.