Lo que comenzó como un homenaje a un amigo ha terminado devolviendo a los escenarios a una de las bandas más recordadas de la Huesca de los años ochenta. Cuarenta años después de su última actuación en las fiestas de San Lorenzo, Manacor ha vuelto a tocar este sábado dentro del Prelaurentis, organizado por el Ayuntamiento de Huesca y las seis Peñas Recreativas Oscenses.
Lo ha hecho bajo el nombre de Fundadores Grupo Manacor (FGM) y prácticamente en el mismo lugar donde puso fin a su trayectoria en 1985, la actual plaza Luis López Allué, cuando el escenario de las fiestas se instalaba en la zona de La Confianza.
El concierto que tuvo lugar el pasado 27 de diciembre en la sala Genius de Bendita Ruina, nacido para recordar a Luis Margalejo, ha acabado convirtiéndose en el regreso inesperado de un grupo que forma parte de la memoria musical de la ciudad.
La respuesta del público ha confirmado que aquel reencuentro iba mucho más allá de la curiosidad por volver a ver sobre un escenario a unos músicos que llevaban décadas sin actuar juntos. Durante cerca de dos horas y media, la plaza ha acompañado un repertorio de más de una veintena de canciones que recorrió algunos de los grandes éxitos de los años ochenta, alternando clásicos en castellano e inglés.
El concierto ha transitado por temas como "Ghostbusters", "Me colé en una fiesta", de Mecano; un recorrido por varias canciones de Alaska; "Rufino", de Luz Casal; un tema de Donna Summer; "Walk of Life", de Dire Straits, interpretada por Fernando Claver; y "El rompeolas" y "El ritmo del garaje", de Loquillo y Trogloditas, con Quique Latapia como voz. Uno de los pasajes más aplaudidos ha llegado con "La chica de ayer",de Nacha Pop, dedicada a Luis Margalejo.

Ha sido un repertorio mucho más amplio que ha desembocado en unos "bises" reclamados con insistencia, a los que la banda ha respondido con "I Want to Break Free", de Queen; "Eloise", de Tino Casal; y "Waterloo", de ABBA, coreada por buena parte de la plaza.
Sobre el escenario se ha reunido el núcleo de la formación original: Quique Latapia, Fernando Claver, Baltasar Monsón, Manuel Bitrián "Cucucio" y Alberto Chaverri, a los que se han incorporado Isabel López como voz principal y, para esta ocasión, Sara Chaverri en los coros. El grupo ha recuperado el proyecto con la misma filosofía con la que nació el homenaje a su compañero: reunirse para tocar en ocasiones especiales y seguir disfrutando de la música sin más pretensión que compartir escenario.
La historia de este regreso comenzó varios años antes de que este sábado sonara la primera canción. Los antiguos componentes de Manacor nunca dejaron de mantener el contacto. Las comidas entre amigos siguieron celebrándose con el paso del tiempo hasta que, en una de ellas, surgió la propuesta de organizar un concierto en memoria de Luis Margalejo, fallecido en 2019.
La pandemia obligó a retrasar el proyecto, aunque no consiguió que cayera en el olvido. Cuando por fin decidieron retomarlo apareció un obstáculo inevitable: la distancia. Uno de los integrantes reside en Madrid, dos viven en Zaragoza y el resto permanece en Huesca, una circunstancia que hacía imposible reproducir el ritmo de ensayos de los años ochenta. Cada uno preparó el repertorio por su cuenta y el grupo comenzó a reunirse cada tres o cuatro meses para ensamblar unas canciones que, poco a poco, fueron tomando forma.

El homenaje se celebró finalmente el 27 de diciembre en Bendita Ruina. El lleno absoluto y la acogida del público sorprendieron incluso a los propios músicos. Aquella noche comprobaron que el proyecto podía tener recorrido más allá de un único concierto y decidieron mantener viva la formación para actuar únicamente cuando surgieran ocasiones especiales. Así nació Fundadores Grupo Manacor, una continuidad inesperada para una historia que todos daban por cerrada.
Para entender el significado de este regreso hay que retroceder hasta el 22 de julio de 1983, fecha en la que Manacor ofreció su primer concierto. Sus integrantes apenas tenían entre dieciséis y dieciocho años y compartían la misma afición por una música que entonces sonaba en las emisoras, las discotecas y los bares de toda España. Sin apenas proponérselo, aquel grupo de amigos empezó a abrirse paso por las peñas recreativas, las fiestas patronales y otros escenarios de la provincia, hasta convertirse en una referencia habitual de la música en directo durante la primera mitad de la década.
Los comienzos estuvieron marcados por el entusiasmo y también por la falta de medios. Como tantos grupos de la época, necesitaban un equipo de sonido propio para poder actuar. La solución pasó por acudir al banco acompañados de sus padres y solicitar un préstamo con el que comprar los instrumentos y el material necesario. Aquella inversión permitió poner en marcha un proyecto que, con el paso del tiempo, acabaría ocupando un lugar destacado en la memoria musical oscense.

La trayectoria de Manacor concluyó en 1985. Después llegaron los estudios, el trabajo, los cambios de residencia y las obligaciones familiares. Cada uno siguió su camino, pero la amistad permaneció intacta. Ese vínculo explica que, cuarenta años después, bastara una conversación para volver a reunir a quienes habían compartido escenario durante su juventud.
Ese mismo espíritu es el que mantiene hoy unido a Fundadores Grupo Manacor. Sus integrantes no se plantean iniciar una nueva etapa profesional ni recuperar el ritmo de actuaciones de entonces. El objetivo es mucho más sencillo: reunirse cuando la ocasión lo merece, volver a interpretar las canciones con las que crecieron y disfrutar haciéndolo delante del público que las sigue recordando.
La formación conserva el núcleo histórico de la banda. Quique Latapia continúa al bajo y canta algunas canciones del repertorio; Fernando Claver combina la guitarra con la interpretación de otros temas; Manuel Bitrián "Cucucio" permanece a la batería; Alberto Chaverri tocó el saxofón; y Baltasar Monsón, los teclados. Junto a ellos, Isabel López ha asumido la voz principal y Sara Chaverri participó en esta ocasión en los coros.
La última palabra la ha tenido la música. Cuando "Waterloo", de ABBA, ha puesto el punto final a casi dos horas y media de concierto, la ovación de la plaza Luis López Allué ha certificado que Fudadores del Grupo Manacor no solo ha regresado a un escenario. También ha recuperado el lugar que sigue ocupando en el recuerdo de varias generaciones de oscenses.