Gara Durán conquista Almudévar en el estreno del III Metro Festival y se va feliz: "Ha sido mágico"

La artista madrileña emociona con un concierto íntimo al atardecer y promete regresar tras descubrir "un sitio estupendo" y un público que no esperaba encontrar

06 de Julio de 2026
Guardar
Gara Durán en el Metro Festival

La caída del sol sobre Almudévar ha marcado este domingo el comienzo de la tercera edición del Metro Festival, un ciclo que vuelve a apostar por llevar la música a escenarios singulares del municipio. La encargada de inaugurar el cartel fue Gara Durán, una de las voces emergentes del pop nacional, que ofreció un concierto íntimo, acompañada únicamente por el guitarrista Paul, en un formato acústico muy distinto al que habitualmente presenta con banda, pero que permitió descubrir la cercanía y la sensibilidad de unas canciones concebidas para escucharse con calma.

La artista madrileña apareció sobre el escenario reconociendo que era su primera actuación en la provincia y agradeciendo la acogida del público. "Me va a acompañar Paul a la guitarra, así que un aplauso para él, por favor", dijo antes de comenzar un recital que fue creciendo en intensidad conforme avanzaba la jornada y el paisaje se teñía con la luz del atardecer.

El concierto arrancó con Malaquita, una composición que sirvió para introducir al público en el universo sonoro de una intérprete que combina pop, electrónica y una marcada sensibilidad melódica. A continuación llegaron Robot, perteneciente a su EP Alquimia, y Salvavidas, dos temas que la propia cantante contextualizó desde el escenario. Sobre la primera explicó que habla de "enamorarse de una persona que no tiene mucha empatía y no tiene muchos sentimientos", mientras que definió la segunda como una canción sobre "salvarse uno mismo y darse cuenta de que, si uno mismo no se quiere, es imposible seguir adelante".

Gara Durán y Paul en su actuación en el Metro Festival de Almudévar. Foto Mercedes Manterola
Gara Durán y Paul en su actuación en el Metro Festival de Almudévar. Foto Mercedes Manterola

Uno de los momentos más esperados llegó con Avalancha, una composición todavía inédita que formará parte de su primer disco. Durán aprovechó la ocasión para anunciar que el álbum verá la luz después del verano y confesó la ilusión con la que afronta ese lanzamiento. "Es mi primer disco. Estoy muy contenta con cómo ha ido todo y con el trabajo que hemos hecho", señaló antes de agradecer la invitación del Metro Festival y destacar el encanto del escenario elegido: "Creo que también es un formato muy especial y muy chulo que, para días como hoy, con este paisaje, es increíble".

El repertorio continuó alternando canciones ya conocidas con adelantos del nuevo trabajo. Sonaron Kriptonita, una de sus favoritas, Una casa en el Teide, realizada junto a Barry B, Placer de vivir, en colaboración con Natalia Lacunza, la emotiva El lago de mi pena, dedicada a la pérdida de un ser querido, y Sin pena ni gloria, antes de cerrar con Mi loco cowboy, que convirtió el tramo final del concierto en el momento más participativo de la noche pese a los pequeños problemas técnicos que sufrió el piano durante la actuación. Lejos de incomodarse, la artista los resolvió con naturalidad, bromeó con el público y terminó interpretando el último tema únicamente con el acompañamiento de la guitarra.

Durante todo el recital, el silencio respetuoso del público acompañó una propuesta muy distinta a la de los grandes festivales. Hubo espacio para escuchar cada explicación, cada historia detrás de las canciones y también para compartir la cercanía de una artista que alternó la emoción con el humor y que encontró en el reducido formato una manera de conectar con los asistentes.

Público en el concierto celebrado al atardecer. Foto Mercedes Manterola
Público en el concierto celebrado al atardecer. Foto Mercedes Manterola

Tras bajar del escenario, firmar autógrafos y posar para las fotos que le reclamaban sus fans, Gara Durán confesó a EL DIARIO DE HUESCA que la actuación había superado todas sus expectativas. "Ha sido mágico. Ha sido subir al escenario, estaba cayendo el sol, había una imagen preciosa del paisaje y he pensado: 'Jo, qué pasada estar aquí'. Ha sido súper especial. No me esperaba que hubiera tanta gente, tan cariñosa y tan atenta. Ha sido un lujo estar aquí", afirmó.

La cantante reconoció que todavía le sorprende comprobar cómo sus canciones llegan a lugares donde nunca antes había actuado. "Yo siempre procuro tener los pies muy en la tierra. Esto es escalar mucho poco a poco y nunca sabes qué te vas a encontrar. Yo vengo de Madrid y llegar a un sitio como Almudévar y encontrar tanta gente escuchando es una pasada", explicó. Incluso admitió que esa respuesta del público hay momentos que le emociona.

La conversación derivó inevitablemente hacia el disco que publicará entre septiembre y noviembre. Según adelantó, supondrá un cambio respecto a Alquimia, el EP con el que comenzó a darse a conocer. "He querido romper un poco con las canciones más intimistas, de desamor y tristeza. En este disco he querido divertirme, hacer canciones más pop, para pasárselo bien. Sí que tiene un trasfondo y habla de la pérdida, del amor o de la incertidumbre, pero estoy súper orgullosa de cómo ha quedado", aseguró.

La artista apenas había tenido tiempo de conocer Almudévar, ya que llegó el mismo día del concierto y al día siguiente volvía a viajar a Barcelona para actuar como telonera de Conociendo Rusia. Aun así, prometió regresar. "Voy a volver cien por cien. La gente es estupenda, este sitio es estupendo. Ojalá pueda volver, porque me encantaría pasear por el pueblo. Yo también vengo de un pueblo y me encanta ese ambiente", concluyó, poniendo el broche a una inauguración que dejó el listón muy alto para las próximas citas del Metro Festival.