El Teatro Olimpia de Huesca ha registrado un lleno absoluto este viernes 27 de marzo en el homenaje anual a Pepe Escriche, impulsor de la Asociación Oscacine. La cita cultural ha girado en torno a la proyección de Sirat (2025), filme de Oliver Laxe nominado al Oscar, y ha reunido a dos figuras oscenses de referencia: la técnica de sonido Yasmina Praderas y el DJ y productor Andrés Campo, dos grandes exponentes del talento local.
La sesión ha sido abierta por el presidente de Oscacine, Luis Artero, quien ha recordado la trayectoria de la entidad, con casi medio siglo de vinculación al cine en la ciudad. El responsable ha subrayado que este encuentro responde a un “deber” de reconocer en su lugar de origen a profesionales que proyectan Huesca más allá de sus fronteras. El periodista Luis Lles ha conducido la velada con un formato de entrevista.
El foco informativo ha recaído en Yasmina Praderas, que ha regresado a su ciudad tras su paso por Hollywood con una nominación al Oscar y un Goya por Sirat. Durante la conversación, ha reflexionado sobre su trayectoria, que ha definido como un recorrido de largo plazo construido “miguita, a miguita”, hasta consolidarse en esta epecialización. Ha subrayado que, aunque el sonido es “invisible al ojo humano”, posee una enorme capacidad para transmitir emociones y dotar de sentido a la obra, reforzando su dimensión emocional.

La especialista ha explicado su labor en la mezcla mediante una comparación directa: “sacar un pastel del horno”, en referencia a la integración de múltiples elementos —diálogos, ambientación y música— hasta alcanzar el resultado final. Sobre Sirat, ha incidido en que el sonido funciona como “un personaje más”, especialmente en una película con pocos diálogos, lo que permite acompañar la narración desde una perspectiva más sensorial.
Yasmina Praderas se ha referido a Oliver Laxe como un "hombre complejo". Ha explicado que esta es una característica común en los directores de cine, quienes a menudo pasan entre seis y ocho años con un proyecto en la cabeza y se enfrentan al "abismo" de la etapa final.
A pesar de esa complejidad, lo ha definido como una persona "amable" y "muy agradable". Yasmina ha destacado que lo más positivo de trabajar con él ha sido mantener un "lenguaje fuera de lo técnico", lo que les ha permitido crear desde "lo orgánico y desde el estómago y desde el cuerpo". Según ha manifestado, ella y su equipo han aportado la especialidad técnica y artística a la que el director no podía llegar, y lograron encontrar un "buen camino" de colaboración profesional.
Pese a los reconocimientos obtenidos, Yasmina Praderas ha mostrado una actitud autocrítica al asegurar que nunca está contenta con lo que acaba haciendo, aunque ha aprendido a aceptar los resultados con el tiempo.
Luis Lles ha destacado el hito de haber alcanzado los Oscar y los Goya junto a Laia Casanova y Amanda Villavieja, formando un equipo íntegramente femenino en un sector masculinizado. “Hemos roto muchos techos”, ha reconocido.

UNA EXPERIENCIA "MUY ESPECIAL"
Yasmina Praderas ha calificado su viaje a Hollywood para los Oscar como una experiencia "brutal" y "muy especial", aunque ha reconocido que en ciertos momentos ha resultado "casi apabullante". Ha destacado lo positivo que ha sido conocer el funcionamiento de la industria desde dentro y poder compartir historias con otros compañeros del oficio. Según ha explicado, le ha resultado gratificante comprobar que, a pesar de las enormes trayectorias de otros profesionales, todos comparten las "mismas obsesiones" con respecto al trabajo.
En el aspecto social, la oscense ha relatado que las fiestas celebradas en Los Ángeles han sido "espectaculares" y ha mencionado, entre risas, que el nivel del catering y los regalos que recibían "no tiene nombre". Durante estos eventos, ha tenido la oportunidad de conocer a personalidades muy famosas; aunque ha nombrado a figuras como Leonardo DiCaprio, ha resaltado especialmente lo mucho que le ha gustado poder hablar con Jafar Panahi o con la directora de Anatomía de una caída, Justine Triet.

ANDRÉS CAMPO
Andrés Campo ha bromeado sobre el hecho de haber estado en ese mismo escenario tres veces en un solo mes: para presentar su documental, para recoger un premio y para este homenaje.
Sobre sus inicios, el DJ ha bromeado indicando que de niño solo soñaba con que su madre no fuera a su puerta a decirle que bajara la música, por lo que nunca ha esperado llegar a este nivel de éxito. Ha admitido que, aunque está acostumbrado al calor del público en sus sesiones, se ha sentido un poco "desubicado" ante reconocimientos que van más allá de su órbita habitual, aunque le ha parecido muy bonito que se conozca su trabajo en otros ámbitos.
En cuanto a su conexión con la película Sirat, ha afirmado que el film ha recogido muy bien la atmósfera de las raves, describiéndolas no solo como un evento, sino como un "pulso" común y un "estado mental" de rebeldía donde todos están unidos por la música electrónica. Ha expresado sentir envidia por esas "almas libres" que se dejan llevar de un lado a otro guiadas exclusivamente por lo que les inspira la música.

Respecto a sus proyectos actuales, ha comentado que ha estado más tiempo en teatros que en discotecas últimamente, pero que ya ha empezado a preparar el verano, trabajando en el estudio y realizando múltiples colaboraciones. También ha destacado su ilusión por participar en el festival Monegros Desert, al que ha definido como la gran rave que se puede disfrutar en la provincia.
Finalmente, al recibir el reconocimiento de la Asociación Oscacine, ha sentenciado con orgullo que para él "el premio es haber nacido aquí". Ha asegurado que se siente muy satisfecho de llevar el nombre de Huesca por todo el mundo, incluso cuando tiene que explicar en un mapa dónde se encuentra la ciudad.