Huesca vuelve a dejarse llevar por el ritmo del jazz

La undécima edición del festival reúne siete conciertos con artistas nacionales e internacionales y encara este domingo su última jornada

28 de Junio de 2026
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Lucas Herrera Trío en Huesca es Jazz. Foto Myriam Martínez
Lucas Herrera Trío en Huesca es Jazz. Foto Myriam Martínez

La undécima edición de Huesca es Jazz vivió este sábado una de sus jornadas más completas con tres conciertos que han confirmado la vocación del festival por mostrar la riqueza y la diversidad del jazz en todas sus expresiones. El certamen, que comenzó el viernes con la actuación del Christos Rafalides Quartet, ha continuado con una programación que incluye grandes formaciones, propuestas de jazz clásico y proyectos donde conviven el flamenco, la música contemporánea y la improvisación. En total, esta edición reúne siete conciertos distribuidos a lo largo de tres días con la participación de destacados músicos de la escena aragonesa, nacional e internacional.

La actividad del sábado comenzó a las 13:00 en el Salón Azul del Casino Oscense, donde actuó la Big Band Navàs-Súria. La formación nació hace catorce años en las escuelas municipales de música de ambas localidades catalanas como un pequeño combo de jazz y, con el paso del tiempo, ha evolucionado hasta convertirse en una consolidada big band. Buena parte de ese crecimiento ha estado ligado a la colaboración del pianista y compositor argentino Emilio Solla, afincado en Nueva York, cuya aportación ha contribuido a definir el sonido y la personalidad artística del conjunto.

Ya por la tarde, la programación se trasladó a la Plaza de Navarra, escenario principal del festival, donde el numeroso público disfrutó de dos propuestas muy diferentes. La primera estuvo protagonizada por el Lucas Herrera Trío. El pianista, organista y compositor argentino, residente en Barcelona, presentó The Inner Note, un trabajo que reúne composiciones originales y versiones de grandes estándares del jazz interpretados con una marcada presencia del swing, energía y una sonoridad fiel a la tradición del género. Sobre el escenario estuvo acompañado por Román Cubelos, al contrabajo, y Homero Tolosa, a la batería.

Daniel García Trío en Huesca es Jazz. Foto Myriam Martínez
Daniel García Trío en Huesca es Jazz. Foto Myriam Martínez

El cierre de la jornada correspondió al Daniel García Trío, encabezado por uno de los músicos españoles con mayor proyección internacional dentro del jazz contemporáneo. El pianista y compositor salmantino presentó Wonderland, un proyecto que refleja su evolución artística a través de una propuesta en la que dialogan el jazz, la música clásica, el flamenco, la electrónica y otras influencias musicales. Junto a él actuaron Reinier Elizarde, al contrabajo, y Andrés Litwin, a la batería, completando un concierto que volvió a poner de manifiesto la capacidad del festival para reunir estilos y sensibilidades muy diferentes.

El festival había arrancado el viernes con la actuación del Christos Rafalides Quartet. El prestigioso vibrafonista griego, afincado desde hace tres décadas en Nueva York, abrió el certamen acompañado por Alejandro Esperanza, al piano, Manel Fortià, al contrabajo, y Cecília Collaço, a la batería. Formado en el Berklee College of Music de Boston y en la Manhattan School of Music, Rafalides ha desarrollado buena parte de su carrera en algunos de los escenarios más emblemáticos del jazz internacional, como Blue Note, Jazz Standard o Dizzy's Club del Lincoln Center.

La programación concluirá este domingo con otras dos propuestas de acceso gratuito. A las 12:00, el Salón Azul del Casino Oscense recibirá al pianista, compositor y productor Max Villavecchia, cuya trayectoria combina el jazz, la música clásica, el flamenco y diferentes músicas del mundo desde una perspectiva abierta a la improvisación y la experimentación.

El broche final llegará a las 19.30 en la Plaza de Navarra, donde actuará ShekBand, un trío familiar procedente de Kyiv (Ucrania) formado por tres hermanos que fusiona el jazz contemporáneo con melodías inspiradas en el folclore ucraniano, una propuesta caracterizada por la frescura y la energía de sus directos.

La programación del domingo se completará con un concierto de Jazz for Kids, el proyecto pedagógico que acompaña a Huesca es Jazz desde su nacimiento. Los alumnos de mayor edad de la iniciativa subirán al escenario con un repertorio dedicado al jazz, reforzando el compromiso del festival con la formación de nuevos músicos y la creación de nuevos públicos.

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