Iranzo y Laliena relatan cómo Huesca resistió a veinte años bélicos y logró transformarse

Los historiadores oscenses presentan en el IEA su libro 'Días de guerra en la Corona de Aragón: Huesca (1460-1480)', fruto de años de investigación y una rica documentación histórica

Periodista
17 de Junio de 2026
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María Teresa Iranzo y Carlos Laliena presentan en el IEA 'Días de guerra en la Corona de Aragón: Huesca (1460-1480)'. Foto Mercedes Manterola
María Teresa Iranzo y Carlos Laliena presentan en el IEA 'Días de guerra en la Corona de Aragón: Huesca (1460-1480)'. Foto Mercedes Manterola

Los historiadores oscenses María Teresa Iranzo Muñío y Carlos Laliena Corbera han presentado este miércoles en el Instituto de Estudios Altoaragoneses el libro Días de guerra en la Corona de Aragón: Huesca (1460-1480), una obra fruto de un extenso y minucioso trabajo que parte de una pregunta central: ¿qué respuesta da la ciudad a una situación de crisis?.

El volumen, publicado en la colección Ciencias Sociales de las Prensas de la Universidad de Zaragoza, ha sido presentado por los autores junto con el director de PUZ, Mario Lafuente, y el director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, Juan José Generelo, con la colaboración de Librería Anónima.

“El libro trata sobre la vida y la historia de Huesca en un periodo que va de 1460 a 1480, que es un periodo extremadamente conflictivo para la ciudad porque hay una serie de guerras civiles que se desarrollan tanto en Navarra como en Cataluña y la ciudad, el Reino de Aragón, está en medio de esas dos crisis bélicas”, ha explicado Carlos Laliena.

Aunque Huesca probablemente no sufrió ataques directos, sí padeció las consecuencias de estos conflictos. “Para empezar, la movilización de la milicia local, los hombres de Huesca tuvieron que ir al frente”, ha señalado. A ello se sumaron dificultades internas, especialmente de carácter fiscal, “porque los impuestos que pidió el rey de Aragón para financiar las guerras fueron bastante considerables”. También fue necesario reorganizar la muralla y poner en marcha acciones destinadas a defender la ciudad.

El libro se estructura en tres partes, con una primera dedicada a los acontecimientos bélicos que afectan a la ciudad, y una segunda que aborda los problemas derivados de esa situación. “En la tercera parte -expone Laliena-, lo que intentamos es mostrar cómo los oscenses reaccionan en términos políticos a esta situación de crisis que se prolonga durante una veintena de años”. 

En ese contexto, se produjeron reformas municipales, ya que “el gobierno de la ciudad hace crisis y es necesario reorganizarlo sistemáticamente”. Al mismo tiempo, Huesca se adapta a un nuevo escenario político con la monarquía de Fernando el Católico, que “está variando radicalmente las pautas políticas generales del reino. La ciudad tiene que acoplarse”, y también “intenta reaccionar con resiliencia frente a esa situación de crisis”, ha trasladado Laliena.

Entre las medidas adoptadas, destaca la refundación de la Universidad de Huesca. “A partir del año 1462, vuelven a dotar las cátedras y organizan la captura, casi diríamos, de estudiantes para seducirlos y que vengan a estudiar a la ciudad”. También se impulsó la recuperación económica mediante la solicitud de una segunda feria, con el objetivo de aumentar el volumen de transacciones. Otro indicador de ese proceso de recuperación es que “es la época en la que empiezan a terminar la catedral”.

“Es una ciudad que está intentando salir de una fase de crisis muy aguda, y lo está haciendo de una manera positiva que llevará la ciudad a la época moderna”, ha resumido Laliena.

Por su parte, María Teresa Iranzo ha subrayado el intenso trabajo de investigación que sustenta la obra. “Se conserva mucha documentación sobre estas cuestiones, mayoritariamente en el Archivo Histórico Provincial y en el municipal de la ciudad, pero también en otros fondos que están en otros archivos fuera de Huesca”. Se trata de materiales con un gran nivel de detalle que permiten abordar el estudio desde una perspectiva de microhistoria.

“Es un ejemplo de microhistoria, que nos permite ver en la dimensión de una ciudad intermedia dentro del contexto de la Corona de Aragón de esa época -que se extiende por todo el Mediterráneo- cómo iba afrontando y resolviendo todas estas cuestiones, de una manera que, en muchos sentidos, en el panorama historiográfico español es excepcional. No hay investigaciones de este tipo, por la calidad de las fuentes, y también por el trabajo que le hemos dedicado”, una labor de años, ha explicado.

Laliena ha reconocido que la documentación les ha sorprendido incluso a ellos. “Aunque conocíamos bien las fuentes, cuando pasas las hojas de los registros notariales, por ejemplo, empiezas a encontrar muchas más cosas de las que recordábamos haber visto en otros momentos, y han permitido avanzar mucho más de lo que imaginábamos. Pero no hay historia solo con fuentes, la historia se hace con problemas. Nosotros nos planteamos un problema, que era la respuesta de una ciudad a una situación de crisis, y eso es lo que hemos intentado explicar en el libro”.

Dentro de ese periodo, cuando cede la guerra en Cataluña hacia 1470, emerge otro conflicto en el territorio: una lucha de bandos en la Hoya de Huesca entre los linajes de los Urriés y los Gurrea, que se extiende desde Ayerbe hasta el Somontano de Barbastro. “Es una guerra entre dos grandes linajes, aunque la expresión guerra es una simplificación, porque en realidad lo que hay es una lucha continua”, ha explicado Laliena. Se trata de enfrentamientos ligados al control del poder local, con episodios como asaltos a Montearagón, escaramuzas en el entorno de la ciudad e incluso alguna batalla campal, en un conflicto que se prolonga hasta finales de la década de 1470. "Es una erupción de un conflicto que se arrastraba desde hace 150 años”, ha explicado Laliena.

El trabajo se completa con una exposición vinculada al libro, organizada en el Archivo Histórico Provincial. “Hemos montado una exposición que ha quedado muy bonita”, ha señalado Iranzo, quien ha invitado al público a visitarla. “Entrar en el archivo no cuesta nada e inmediatamente se puede comprobar cómo hay una gran armadura con las armas de los Urrea, que permite entrar a una exposición relativamente pequeña, pero que nos muestra parte de la documentación que hemos utilizado para el libro, para contar la historia de todos estos conflictos”, ha añadido Laliena.

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