La lengua aragonesa se convierte en punto de encuentro entre generaciones en O nuestro charrar 2, el proyecto de Iris Orosia Campo y la ilustradora Delia Tello, que ha sido presentado por la profesora y escritora este domingo a la Feria del Libro de Huesca.
Campo ha explicado que esta segunda entrega da continuidad a una idea que no se concibió como una obra cerrada. "O nuestro charrar no pretendía ser un libro, sino un proyecto pensado para fomentar la alfabetización en lengua aragonesa entre las personas más jóvenes que se aproximan al idioma y también desde una perspectiva intergeneracional, interpelando a las personas adultas que o bien están aprendiendo el idioma o bien sienten interés por comenzar a aprenderlo", ha explicado. En este sentido, la recopilación de 50 expresiones "no pretendía ser un trabajo exhaustivo ni filológico ni lingüístico, sino una propuesta de divulgación y de creación de curiosidad e interés por el idioma", que debía continuar.
Esta nueva entrega introduce un cambio en el público al que se dirige, ya que “la primera parte tenía un enfoque más infantil y la segunda da un pequeño salto hacia un lectorado más experimentado”. La autora ha avanzado además que el proyecto podrían seguir creciendo con una futura tercera parte “pensada para un público completamente adulto”, aunque siempre mantendrá "un enfoque que busca una lectura compartida entre generaciones, una aproximación al idioma y a la cultura aragonesa".
El trabajo que sustenta la obra se apoya en una base investigadora sólida. Campo ha detallado que el proyecto “se fundamenta en los resultados de las investigaciones desarrolladas desde el grupo Ecolij" (Educación comunicativa y literaria en la Sociedad de la Información) de la Universidad de Zaragoza durante los últimos ocho años. "Hemos tenido dos proyectos estatales de investigación liderados por la doctora Rosa Tabernero, investigadora principal del grupo, donde hemos participado diferentes compañeros del área de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Zaragoza, pero también de otras universidades a nivel estatal. Han sido proyectos a través de los que hemos podido indagar en las claves de las buenas obras de literatura infantil juvenil a nivel general en las lenguas hegemónicas, y hemos procedido a verterlas sobre este proyecto destinado a la alfabetización en lengua aragonesa", ha explicado Iris Orosia Campo.
De entre los refranes, ha destacado "a miquetas, a miquetas, montonez", el equivalente a “grano a grano se hace el granero”, porque el texto que lo acompaña habla de la biografía de María Moliner, "de cómo ella, grano a grano, palabra a palabra, hizo esa obra magna tan relevante para la lengua española que fue su diccionario. Y nos habla del proceso -ha continuado la autora-, de la relevancia de esta figura no solamente para la lengua española sino también para la lengua aragonesa, porque tal y como investigó la doctora María Pilar Benítez Marco, María Moliner fue una de las primeras estudiosas de la lengua aragonesa. Hay que reivindicar su figura no solamente con vínculo a la lengua española, sino también con la lengua aragonesa, porque ella se formó como lexicógrafa en el estudio de filología de Aragón a principios del siglo XX estudiando sobre el aragonés", ha explicado.
