Manuel Prieto recupera en 'Toubkal 2000' un viaje que esperó 25 años para ser contado

La obra nace de una expedición al Atlas marroquí que dejó huella en un grupo de montañeros de Peña Guara

Periodista
10 de Junio de 2026
Guardar
Manuel Prieto con 'Toubkal 2000' en la Feria del Libro de Huesca. Foto Mercedes Manterola
Manuel Prieto con 'Toubkal 2000' en la Feria del Libro de Huesca. Foto Mercedes Manterola

Manuel Prieto ha presentado Toubkal 2000, un libro que recupera la experiencia de una expedición al Atlas marroquí con Peña Guafa que ha esperado 25 años para ser contada. Es un relato de viajes en el que narra sus vivencias a partir de diapositivas, recuerdos y apuntes, que nació de una promesa.

“Mi mujer y mi hijos me regalaron un libro en blanco en Navidad, mientras preparaba la expedición" con la promesa de que lo llenara con sus experiencias. La escritura quedó interrumpida porque su esposa enfermó y "lo que tenía ya hecho, ese medio centenar de folios quedaron olvidados”, ha recordado durante su presencia en la Feria del Libro de Huesca. La pérdida de su mujer dos años más tarde mantuvo el proyecto en un cajón..

"25 años más tarde, por casualidades de la vida o el destino, no lo sé, me encuentro en casa una camiseta que ponía ‘Toubkal 2000’ -ha relatado-. Me quedé parado y pensé: tenía que haber acabado ya este relato que había prometido a mi mujer y a mis hijos, y me puse a ello". 

A partir de ese momento retomó el material que había conservado. “Busqué diapositivas, recuerdos y sobre todo los apuntes que había tomado durante el viaje”, ha indicado. El proceso de escritura se concentró en unos cuatro o seis meses, y en octubre ya estaba acabado el libro, prologado por Adolfo Castán, que formó parte de aquella expedición.

El libro reconstruye la ascensión al Toubkal (4.200 m.), el pico más alto del Atlas, junto a un grupo de montañeros de  Peña Guara. La narración recoge tanto la experiencia en la montaña como el contexto humano del viaje. “Era la primera vez que salíamos de nuestro entorno del Pirineo y aledaños y aquello fue un cambio brutal”, ha explicado.

Entre los recuerdos destacan las diferencias culturales que encontraron durante la expedición. “El guía bereber tenía una mentalidad muy particular, ellos son los señores de aquella zona. En la segunda parte de la expedición por la parte sur del cordal del Atlas, llegando hasta el desierto, el guía que nos llevaba en un Land Rover era árabe y la diferencia era brutal". En cada esquina del camino "encontrabas críos harapientos, con caras de desesperanza... acabamos muchos de los trayectos con el corazón encogido. Para nosotros fue una catarsis, ver que a dos horas de vuelo de Madrid existía aquello tan diferente de lo nuestro. He estado un par de veces más, y el país ha cambiado muchísimo", ha apuntado.

El relato incorpora también observaciones sobre el país y sus costumbres. “Cuento anécdotas e introduzco cosas interesantes sobre Marruecos”, ha indicado. La obra se presenta como un libro de viajes con un tono cercano. “Quiero que quien lo lea lo coja como cuando leíamos a Salgari”, ha explicado.

El proyecto tomó una dimensión mayor tras compartir el manuscrito. "No he escrito nunca más que sesiones clínicas en mi trabajo, pero cuando se lo doy a leer a determinadas personas, veo que les gusta. Mi hijo iba a coger un vuelo y antes de llegar a la puerta de embarque ya se lo había la había leído, se divirtió mucho y a mí aquello me llenó de extrañeza por una parte pero también de satisfacción, y pensé que no lo había hecho tan mal".

La publicación cierra un proceso que comenzó como una promesa personal. “La mayor satisfacción es haber cumplido lo que había prometido”, ha concluido.