La escritora Mar Aísa ha presentado este domingo en la 42.ª Feria del Libro de Huesca su novela La ciudad esmerilada, tercera entrega de la saga protagonizada por los hermanos Diego y Lucía Cárdenas, en una conversación conducida por la también escritora Angélica Morales. La autora ha regresado así a una ciudad en la que, según ha reconocido, siempre se siente "como en casa" para compartir con los lectores una historia que vuelve a situar a sus personajes entre el misterio, los libros y las relaciones humanas.
La nueva novela arranca en Logroño, donde comienzan a producirse una serie de asesinatos que parecen imposibles de resolver. Mientras el subinspector Diego Cárdenas intenta avanzar en una investigación repleta de interrogantes, su hermana Lucía, traductora y alejada del ámbito policial, viaja a Nueva York para retomar una tesis doctoral dedicada a Paul Auster. Será allí, en pleno Manhattan, donde descubrirá una pista capaz de abrir una inesperada vía de investigación. Cómo se conectan dos ciudades separadas por un océano es uno de los secretos que la autora ha preferido reservar a los lectores.

Más allá de la intriga, Aísa ha defendido que sus novelas son, ante todo, historias de personajes. Diego y Lucía constituyen el eje emocional de una serie que ha ido creciendo libro a libro y en la que también desempeña un papel relevante su padre, Francisco Cárdenas. "Quería crear una relación diferente y construir una familia alrededor de ellos", ha explicado la autora al recordar el origen de unos protagonistas que, con el paso de los años, han adquirido una personalidad propia reconocible para los lectores.
Durante la conversación, Angélica Morales ha destacado precisamente la fuerza de esos personajes, capaces en ocasiones de eclipsar incluso la propia investigación criminal. No es casual que muchos lectores transmitan a la autora la sensación de que les gustaría encontrarse con ellos al doblar una esquina por las calles de Logroño. Para Aísa, ese vínculo constituye una de las mayores satisfacciones de la saga. "Los personajes son inmortales", ha afirmado al reflexionar sobre el recorrido futuro de una serie que todavía tiene pendiente una cuarta entrega.
La escritora ha recordado que el proyecto nació con la intención de construir una colección ligada al ciclo de las estaciones. Dostoievski en la hierba, ambientada en otoño, abrió la serie. Después llegó ¿Quién ha visto una sirena?, situada en invierno. La ciudad esmerilada transcurre en primavera y la autora ya ha adelantado que existe una cuarta historia vinculada al verano, aunque todavía no está escrita.

Uno de los aspectos más comentados durante la presentación ha sido la profunda presencia de la literatura dentro de la propia novela. Aísa ha reconocido su admiración por Paul Auster, una influencia que atraviesa buena parte del libro. De hecho, el título constituye un guiño deliberado a Ciudad de cristal, una de las obras más conocidas del escritor estadounidense. La autora ha recordado además que la publicación de la novela coincidió prácticamente con el fallecimiento de Auster, una circunstancia que otorgó un significado todavía más especial a ese homenaje literario.
La conversación ha servido también para abordar la dimensión metaliteraria de una obra que trasciende los límites habituales de la novela policíaca. Aunque la investigación constituye el motor de la trama, la autora ha insistido en que sus historias también albergan referencias culturales, reflexiones sobre la creación, humor y una mirada constante hacia el mundo de los libros. "Es policíaca, pero hay algo más", ha señalado.
ESCRITURA INTUITIVA
Aísa ha explicado que escribe de una forma profundamente intuitiva. Lejos de los esquemas rígidos, prefiere dejar espacio a la sorpresa y a los caminos inesperados que aparecen durante el proceso creativo. Ha confesado que cada nueva novela supone una aventura distinta y que cada vez concede más importancia al subconsciente como herramienta narrativa.
Aunque conoce el destino final de sus personajes, la autora disfruta descubriendo nuevas posibilidades a medida que avanza la escritura. Para ella existe un momento especialmente emocionante cuando comienza un nuevo proyecto, una sensación difícil de explicar que ha definido como una forma de magia ligada al propio acto de crear.
Asimismo, se ha referido a su estrecha relación con Logroño, ciudad en la que reside desde hace tres décadas, donde se siente "muy querida". Ese vínculo se refleja de manera constante en sus novelas, donde la capital riojana deja de ser un simple decorado para convertirse en un personaje más. Su propósito, ha explicado, es que quienes lean sus libros sientan el deseo de conocer la ciudad o de redescubrirla desde una mirada diferente.
Entre sus referentes, ha citado a autoras y autores tan diversos como Donna Leon, Agatha Christie, Emilia Pardo Bazán, Fred Vargas, Camilla Läckberg, Inés Plana o Susana Martín Gijón, nombres que han contribuido a moldear una mirada literaria abierta a distintos registros. Aísa ha reivindicado además la libertad para jugar con los géneros y para incorporar a la novela negra elementos procedentes de otros territorios narrativos.

Finalmente, ha definido La ciudad esmerilada como una historia construida a partir de capítulos breves, humor, reflexión y giros argumentales capaces de mantener viva la curiosidad del lector. Una novela donde conviven "valles y montañas emocionales", donde los libros dialogan con la realidad y donde los misterios avanzan de la mano de unos personajes que continúan creciendo con cada nuevo caso.
La presentación ha concluido con una autora satisfecha por el momento que atraviesa. "Me encuentro con mucho bagaje, pero también con muchos sueños y mucha ilusión", ha afirmado. Una declaración que resume el espíritu con el que afronta el futuro de una saga que todavía guarda nuevos enigmas por resolver.