Huesca ha sido uno de los escenarios principales de la XI edición de Musiqueando 2026, celebrada este miércoles 29 de abril, coincidiendo con el Día Internacional de la Danza, una iniciativa nacional de conciertos escolares en la calle que traslada la actividad de las aulas al espacio público. Bajo el lema #nosimportalamusica, centros como el IES Sierra de Guara y el IES Pirámide han reunido a más de 200 alumnos en la plaza López Allué, con interpretaciones que han ido desde Bizet hasta propuestas de percusión corporal y coreografías de raíz irlandesa. De forma paralela, el CEIP Juan XXIII, el Colegio Salesianos y el CEIP El Parque han desarrollado sus actuaciones en el parque Padre Querbes, el parque de las Miguelas y la plaza Inmaculada.
La propuesta, coordinada por la Asociación de Profesores de Música de Aragón (APMA) y la Confederación de Asociaciones de Educación Musical (COAEM), ha reunido a más de 42.000 alumnos de 320 centros en toda España. Aragón ha vuelto a situarse a la cabeza de la participación, con 15.000 escolares de 72 centros en 50 localidades, un liderazgo sostenido en el tiempo y vinculado a la implicación de APMA. En la provincia de Huesca, la actividad se ha desarrollado en 10 emplazamientos distintos.

En la plaza López Allué, a las 11:00 horas, el alumnado del IES Sierra de Guara ha interpretado la marcha del Toreador de la ópera Carmen junto a una base de estilo funky (Body Groovy), mientras que el IES Pirámide ha presentado una pieza de percusión corporal sobre “Flowers”, de Miley Cyrus, y la coreografía irlandesa The Psycho Fénix.
El profesor del IES Pirámide, Miguel Ángel García, ha incidido en el papel de la expresión corporal en el ámbito educativo. “La danza es un poco la gran abandonada en la educación”, ha afirmado, destacando su capacidad para generar “sentimiento de grupo” y la percepción de “hacer algo con otra gente”, especialmente en dinámicas de pequeño formato. En este sentido, ha señalado que estas prácticas permiten pasar de la suma de individualidades a la construcción de un colectivo.

Ha señalado además que estas prácticas favorecen destrezas como la coordinación, la interpretación o la expresión, junto a valores vinculados a la convivencia. “El trabajo en equipo, el respeto, el sentir que somos un colectivo, no individualidades”, ha resumido.
El docente ha definido Musiqueando como “la fiesta de la educación musical”, una oportunidad para mostrar fuera del aula lo que habitualmente queda en el ámbito interno. “Es sacar a la calle lo que hacemos habitualmente dentro de nuestros centros y que se queda un poco en la oscuridad de la clase”, ha señalado.
LA MÚSICA, "PRIMORDIAL"
El CEIP El Parque ha participado en la jornada con una actuación a las 12:00 horas en la plaza Inmaculada, donde su alumnado ha salido a la calle para compartir lo aprendido en el aula. Durante la intervención, la lluvia ha arreciado por momentos, aunque no ha logrado frenar la actuación ni la implicación de los escolares.
Las profesoras María Castell y Lua Castiella han enmarcado esta iniciativa como una oportunidad para dar presencia a la música fuera del ámbito escolar. “Es una celebración para reivindicar la música y sacar lo que hacemos en las aulas”, ha señalado Castell, incidiendo en la necesidad de que esta disciplina tenga mayor reconocimiento social.

En el caso del centro, Castiella ha explicado que la música ocupa un lugar destacado gracias a la implantación de un currículo integrado, lo que permite trabajarla con mayor profundidad. No obstante, ambas docentes han advertido de que esta realidad no es generalizada. “En otros centros quizá no está tan entendida, tan apoyada o tan reconocida como debería”, han señalado.
Las dos profesoras han insistido en el impacto formativo de la música en el alumnado, más allá de su dimensión artística. Castell la ha definido como “primordial” en el desarrollo, mientras que Castiella ha detallado su contribución a distintas competencias, desde la lingüística y la matemática hasta la cultural, además de su incidencia en funciones como la memoria, la atención o la concentración.

Ambas han coincidido en señalar que la práctica musical favorece también la escucha, la coordinación y la capacidad de trabajar en grupo, aspectos que trascienden el propio contenido de la asignatura.
Pese a ello, han apuntado a una carencia estructural en el sistema educativo. “El problema es la carga lectiva”, ha indicado Castell, en referencia a la escasez de horas dedicadas a esta materia, una limitación que, según han defendido, debería corregirse mediante una mayor presencia de especialistas y recursos en todas las etapas educativas.