Pablo Rega, junto a Fatfish y Justo Bagüeste, protagonizó el pasado viernes un concierto centrado en la experimentación sonora y la improvisación, en un recorrido que transitó entre el jazz, el ambient y la electrónica.
Los tres creadores, con trayectorias consolidadas en sus respectivos ámbitos, compartieron escenario en una propuesta abierta, en la que el sonido se construyó en tiempo real a partir de la interacción entre los intérpretes. La actuación integró recursos como la electrónica, la improvisación y el uso del theremin, dando forma a un desarrollo sonoro en constante evolución.