Pequepop: fiesta para pequeños y mayores en la antesala de la navidad

Cumbiazepán dispara la participación y convierte el escenario en una sala de juegos y música

22 de Diciembre de 2025
Guardar
Cumbiazepán en el Pequepop 2025. Foto Carlos Neofato
Cumbiazepán en el Pequepop 2025. Foto Carlos Neofato

Todo empezó a mediodía. En el salón de actos del Centro Cultural Manuel Benito Moliner y sobre un escenario cuajado de globos hizo aparición una figura vital en el evento de ese día.

Vestida a la manera de una bailarina de ballet muy peculiar, encandiló a la concurrencia (niños, niñas, padres y madres, en su mayoría) con su voz directa y persuasiva.

Indicó a los presentes que el escenario era suyo también, a excepción de la línea de monitores (“de sonido, no los del comedor escolar”, bromeó) y presentó al grupo musical que protagonizaría aquella matinal.

No acabó ahí su función: a lo largo del evento se sentó junto a los niños en escena, cuidó sus múltiples idas y venidas entre las tablas y el patio de butacas y animó también a la participación colectiva (montando una conga, incluso).
Ferropotrina se llamaba esta artista.

Cumbiazepán es un grupo musical zaragozano. Un grupo de ocho señoras que, como se definen, hacen cumbia, fiesta, lucha y flores con canciones como principios activos de una fórmula magistral, verdadera medicina para el alma. Ritmos tropicales sin prescripción médica, con la cumbia como epicentro, desde la tradición del género hasta sus derivaciones contemporáneas más tántricas.

Cumbiazepán en el Pequepop 2025. Foto Carlos Neofato
Cumbiazepán en el Pequepop 2025. Foto Carlos Neofato

Voces muy coordinadas, una instrumentación perfecta, un sonido espectacular. Y, junto a ellas, la espontaneidad de los jóvenes asistentes, manifestada de mil maneras diversas: los que se quedaron estáticos, a menos de un metro de la línea musical, mirando con los ojos muy abiertos las evoluciones de las intérpretes; quienes dieron palmas y bailaron y, bajando al patio de butacas, siguieron su fiesta; y quienes hicieron del incesante vuelo de los globos su interés prioritario.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

Hubo momentos inolvidables, como aquel que convirtió una canción en una jungla sonora, con los sonidos de decenas de animales atronando el salón; o cuando la maestra de ceremonias comenzó a revolver las maletas del grupo, sacando exóticos instrumentos musicales; o aquel otro en el que la vocalista del grupo (una de ellas) confesó al auditorio que la guerra es mala, fea y aburrida.

Ritmos bailables, felicidad en las caras, padres y madres bailando en los pasillos laterales y la sensación de haber llenado de alegría y comunicación infantil aquella lluviosa mañana de fiesta.

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante