El Club de Montaña Javieres ha celebrado su tradicional Cena de Navidad en una velada entrañable, emotiva y fructífera para su misión y sus valores con la entrega de un cheque de 9.000 euros a Entarachen Bosco Global consecuencia de las actividades deportivas desarrolladas durante todo el año.
Cerca de cuarenta socios se congregaban el viernes 19 en el Hotel Abba Huesca, donde se vivió un ambiente fraternal y festivo por la concurrencia en sus salones de más de cuatrocientos comensales distribuidos en dos comedores, en el caso del de Los Javieres compartiendo con empresas como Agropal (con su amigo Ignacio Almudévar al frente) u Hoscafrost entre otras.
Con los socios, disfrutaron de la noche la presidenta de Entarachén Bosco Global, Maite Aznárez, y el sacerdote salesiano José Iriarte. No hubo discursos -no eran precisos ni la atmósfera los exigía- sino mucha camaradería, convivencia alegre, buenos alimentos emanados de las cocinas del chef Darío Bueno y brindis final para felicitar la Navidad y desear el mejor año.
En las conversaciones, los muchos objetivos alcanzados durante el año, como el programa 12 Retos 12 Cimas con la Comarca de La Hoya que les ha permitido hollar cimas emblemáticas y fijar la señalización de nuevos vértices geodésicos además de restablecer el tradicional Belén que había sido vandalizado en el Pico Peiró, además del resto de marchas (Nueno-Etiopía, del Abadiado, del Valle de Garona...) y las excepcionales prestaciones del Grupo de Alto Nivel con sus ferratas y otras aventuras extremas. Y siempre, en el centro, la Javierada para la que ya van a comenzar los ensayos y que es razón de ser del Grupo de Montaña desde su identidad salesiana.
Tras la cena, Maite Aznárez recibió el cheque de 9.000 euros de apoyo al programa Luces por Etiopía y su admirable trabajo con la infancia y las mujeres en Mekanissa y Zway. Y el sacerdote José Iriarte recogió de manos de la junta presidida por Javier Cruchaga una fotografía del belén restaurado en el abrigo del Pico Peiró.
Luego, con las luces tenues propias del ambiente discotequero y con DJ poniendo ritmo a todo trapo, llegó el momento baile... pero a partir de ahí ya todo queda para la intimidad de los que movieron el esqueleto en horizontal, ellos que tanta querencia tienen a la verticalidad. 2026 viene con el desafío añadido de incorporar a su infraestructura un local propio. Este club crece. Hasta entonces, Feliz Navidad y un año repleto de dichas.