Inés Bergua y la ambición ante el Campeonato de Europa: "España apuesta por todo lo alto"

La gimnasta oscense, capitana del conjunto nacional, se muestra orgullosa "del equipazo que tenemos" y vuelve a aspirar a lo máximo para reeditar el éxito del año pasado

26 de Mayo de 2026
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Inés Bergua con las tres medallas de Portimao, en la reciente Copa del Mundo.
Inés Bergua con las tres medallas de Portimao, en la reciente Copa del Mundo.

El conjunto español capitaneado por Inés Bergua afronta esta semana en Varna (Bulgaria) el Campeonato de Europa de gimnasia rítmica. Y lo hace con el objetivo de reeditar el éxito del pasado año en Tallin con las tres medallas de oro conseguidas. “Bulgaria nos va a dar suerte”, afirma la gimnasta oscense, que guarda un buen recuerdo de este mismo escenario, en el que hizo su debut en el conjunto senior en 2021 en su primer Europeo absoluto “y terminé muy contenta”. Además, esta misma semana, el viernes día 29, en la víspera del concurso general, cumple 22 años, siendo la más veterana del equipo. En la entrevista con EL DIARIO DE HUESCA, se aprecia esa mezcla de madurez y jerarquía que ejerce dentro y fuera del tapiz. “Yo con mi rol de capitana y el resto de mis compañeras cada uno con el suyo, totalmente imprescindibles e igual de importantes”, afirma. Buen momento para que este cumpleaños lleve aparejado el regalo de medallas.

¿Cómo llega España al Campeonato de Europa?

España llega con muchísimas ganas, estas últimas competiciones hemos ido cogiendo buenas sensaciones. Vamos muy preparadas y con ganas de que todo ese trabajo que ha habido detrás se vea reflejado. Vamos con mucha hambre de que salga bien.

Tú siempre has hablado de ambición, forma parte de tu doctrina.

Sin duda, considero que es una de las grandes características que tiene este equipo. Somos ambiciosas y no nos conformamos. Queremos hacerlo bien, que se vea el trabajo en pista y como consecuencia de todo ello, queremos conseguir el máximo número de medallas posibles.

¿Os sentís favoritas, tenéis esa sensación de presión añadida por haber logrado el año pasado el triplete de oro en el Europeo para luchar por revalidarlo?

Presión añadida, no. Sabemos que la gente se fija cuando actúa España. Y no solamente por lo que conseguimos el año pasado sino por el equipo que somos. Es saber que para el resto de países somos una gran competencia y nos impulsa a crecernos todavía más en pista. Si la gente quiere mirar cuando actuemos, que miren y lo disfruten. Los resultados del año pasado no se van a mover de allí pase lo que pase en este Europeo, pero está claro que son un impulso positivo para poder alcanzar eso.

Las cinco medallas de Copa del Mundo que habéis conseguido en Baku y Portimao este año ya lo confirma. Y cuando lograsteis el oro en Portimao, en la final de pelotas, se veía en la cara el entusiasmo vuestro y el de las familias y acompañantes, una conexión total.

Esa conexión que nombras no es solamente entre las gimnastas que estamos compitiendo en el tapiz, sino también con el resto del cuerpo técnico, con la Federación, con nuestros padres, con el resto de compañeras que se quedan en Madrid… Todo ese trabajo que estamos haciendo desde el CAR, luego se ve reflejado en las competiciones y no hay mejor sensación que terminar un ejercicio sabiendo que lo has hecho bien, aunque siempre pueda estar mejor. Que se ha visto en pista esa energía, esa competitividad y ese trabajo. Siempre con ambición de mejorar y evolucionar, pero también hay que saber valorar y apreciar los triunfos y las cosas bien hechas.

Se ha visto una clara evolución de los ejercicios. ¿Qué impresión tienes, qué nos puedes decir de cada uno?

Para todos aquellos que no hayan visto los videos, son dos ejercicios que cuentan dos historias completamente distintas. El de 5 pelotas, personalmente es uno de mis favoritos, me parece una composición preciosa, con una música en español que nos viene a contar la historia de la vida. Cómo nos desarrollamos, cómo crecemos, cómo evolucionamos. Al fin y al cabo, la vida es un momento, todo es efímero, todo se desvanece y el día de mañana, cuando todo esto se acabe, es como si volviéramos a empezar. El final del ejercicio, en una posición fetal, marca el ciclo de la vida, cómo empieza y cómo acaba. Y aunque no queremos que se acabe, que es lo que literalmente dice la letra, todo llega  a su fin. Se trata de aprovechar todo ese camino.

Y el mixto de tres aros y dos pares de mazas lleva otra marcha diferente, como si dijéramos la chispa de la vida.

El mixto es un Mambo. Viene de una película española, mucho más alegre, más movido, más disfrutón, no tan sentido como el de pelotas, pero igualmente tiene sus toques artísticos, graciosos y el último elemento del ejercicio va exactamente cuadrado con la música del “1, 2,3...”. Son dos composiciones muy buenas y no solamente muy bonitas de ver sino que tienen un nivel de dificultad muy alto.

Se ve que hay una clara apuesta por elevar el nivel de dificultad y, de hecho, habéis tenido notas muy buenas porque los jueces valoran este apartado.

En efecto, como decía antes somos un equipo que tiene nivel y hay que aprovechar ese nivel gimnástico para sacarle el mayor partido. Otros equipos apuestan por cosas más sencillas para que la puntuación de ejecución tenga menos penalizaciones. Pero España apuesta por todo lo alto, por ir a por el máximo de dificultad y que la ejecución esté lo mejor posible. También saber que como los elementos tienen mayor dificultad, el riesgo siempre es mayor. Pero en esta vida hay que arriesgar.

En plena cuenta atrás, ¿hay nervios, es difícil abstraerse?

Siempre va a haber nervios, porque al fin y al cabo nos importa y tenemos ganas de hacerlo bien. Y eso inevitablemente conlleva unos nervios que son inherentes a nuestra profesión. Pero lo estamos llevando bien. Estamos intentando disfrutar, entrenar de la forma más regular posible para que nos aporte esa seguridad y esa confianza de cara al campeonato. Estamos entrenando bien. Ojalá nos salgan bien los enteros en la competición que estamos preparando. Pero hay que hacerlo en el momento D y en el día D. Por eso digo que lo afrontamos con muchas ganas. Nervios siempre va a haber.

Con la incorporación de Rusia y Bielorrusia, la competencia también es mayor y se suma a los rivales clásicos y poderosos.

Está claro que no es un dato irrelevante que dos potencias como Rusia y Bielorrusia estén en este europeo y en las próximas competiciones, pero nosotras vamos centradas en lo nuestro. Ellas son rivales para nosotras pero también nosotras somos rivales para ellas. Tenemos que hacer nuestro trabajo y aunque estén esas potencias y las que ya contábamos como Bulgaria, Israel y alguna otra más, sabemos que en Europa hay mucho nivel de rítmica y dentro de ese gran nivel también está España. Nosotras, a hacer nuestro trabajo y el resto también lo tienen que hacer.

Nuestro máximo rival y nuestra máxima competencia somos nosotras mismas. Siempre lo decimos, y sinceramente lo creo así. Si hacemos los ejercicios como son y están bien ejecutados, vamos a estar arriba porque la nota está. Aunque haya luego cosas que se vayan de nuestro alcance, vamos a estar. Así que vamos a centrarnos en ello.

Y en agosto llegará el Mundial, la primera bala en la carrera olímpica de cara a lograr la clasificación para los Juegos de Los Ángeles

Ahora en nuestra cabeza está el Europeo principalmente, pero está claro que esto es una carrera de fondo a largo plazo, tanto para el Mundial y luego los Juegos. El Mundial de Frankfurt está continuamente presente en nuestras mentes y será más de lo mismo. Hacer nuestro trabajo y si lo hacemos iremos a por la plaza olímpica directa. Todavía quedan meses para seguir trabajando y mejorando. Cada experiencia que tenemos es para seguir sumando.

¿En qué punto está ahora Inés Bergua como capitana del equipo. Te sientes más capitana, con más jerarquía cada día y en cada competición?

Sí, pero no tanto por cada competición que tenemos, sino simplemente por el hecho del tiempo que llevo ya noto esa sabiduría o esa madurez sobre el tapiz que de forma lógica por el paso del tiempo y por lo que voy viviendo y adquiriendo. Y también porque cuanto más tiempo pasas y más cosas vives junto a tu equipo, más las conoces, más sabes cómo actuar en determinados momentos. Respecto al año pasado, que era un equipo nuevo, ya nos conocemos más, sé como actuar en determinados momentos, me siento muy bien con ese rol de capitana, intentando impulsar y animar en todo momento y contagiar mi espíritu de lucha y ambición, y muy contenta y orgullosa con el equipazo que tenemos.