Joaquín Fernández era anunciado como nuevo jugador de la SD Huesca este miércoles. Se trata del cuarto fichaje de este mercado invernal -quinto si tenemos en cuenta a Jaime Seoane- y llega para reforzar el eje de la defensa. ¿O no?
Aunque en su trayectoria destaca como defensa central, en la SD Huesca lo podríamos ver actuar desde el centro del campo, por delante de los centrales. Jon Pérez Bolo no vería con malos ojos esa posición para la nueva incorporación, y es que hay que recordar que Joaquín ya ha jugado allí. En total ha disputado 70 partidos como pivote, pero casi 190 como central.
Según las necesidades del equipo, Bolo podría colocarlo en un lugar u otro. En principio, si se acaba quedando finalmente Jorge Pulido hasta junio, sería un gran complemento para ese centro de la defensa. Además, con la salida de Sergio Arribas, la plantilla queda con Pulido, Álvaro Carrillo e Íñigo Piña como centrales, a la espera de la posible llegada de Jair Amador desde el Eibar. En cualquier caso, la operación se está demorando más de la cuenta y el Huesca se cansa de esperar.
Entre otras necesidades, la dirección deportiva azulgrana sigue buscando a un lateral zurdo, pero las opciones son escasas. El mercado está como está y apenas hay jugadores que encajen dentro del proyecto. De momento, ese carril lo ocupan Julio Alonso y Ro Abajas, aunque éste último ha contado muy poco para Bolo. En otro orden de cosas, el club tendría que firmar también a un extremo diestro que aliviara el adiós de Ángel Pérez. El zaragozano, que realizó su primer entrenamiento con el Alavés este miércoles, ya ha entrado en la convocatoria para viajar hasta Barcelona, pues su nuevo equipo se mide al Espanyol este viernes.