La Jorgeada culmina con éxito y récords el año de su 25 aniversario

Os Andarines de Aragón han vuelto a cumplir con la tradicional marcha entre Zaragoza y Huesca con más de 1.200 personas, un esfuerzo descomunal y unas cifras espectaculares

23 de Abril de 2026
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José María Gállego ha dado la primera "palada" al árbol de la Jorgeada. Foto Mercedes Manterola.
José María Gállego ha dado la primera "palada" al árbol de la Jorgeada. Foto Mercedes Manterola.

La Jorgeada de Os Andarines de Aragón ha culminado con éxito la conmemoración de su 25 aniversario. El tiempo ha acompañado, pese al fresquito que ha acompañado a los caminantes en el tramo final y con las primeras luces del día, y los 1.150 jorgeadores han arribado cansados pero contentos tras haber cubierto los 80 kilómetros que unen Zaragoza y Huesca, aunque algunos hayan realizado el trayecto desde diferentes puntos de la travesía con los correspondientes avituallamientos (San Gregorio, San Juan, Villanueva, Zuera, el cruce con la cárcel, San Jorge, Almudévar, Walqa y Huesca).

Un esfuerzo descomunal con cifras espectaculares que han tenido su rúbrica en las faldas del cerro de San Jorge con la tradicional plantación de un árbol. Este año ha sido un zelkove, una especie de origen asiático (fundalmente sus raíces están en Japón, aunque se extiende por Corea y China). Y en esa llegada, José María Gállego, presidente de Os Andarines -que al final también se ha unido a la andada para hacer unos 50 kilómetros, hasta el cruce de la cárcel de Zuera, porque luego ha tenido que subir a una furgoneta para llegar a tiempo a una entrevista concertada-, dibujaba una imagen que delataba un suspiro de alivio y felicidad por la satisfacción del deber cumplido. Sin grandes incidencias, más allá de las ampollas o leves tratamientos de los sanitarios, o una lipotimia que ha precisado traslado hospitalario, todo ha salido a pedir de boca, con la contribución en la llegada de cuatro fisios para atender a los andarines.

En la plantación del árbol se ha visto arropado por los concejales Leo Carranza, Iván Ramírez, Guillermo Gómez Mur, Nuria Mur, Gema Allué, Sonia Latre y José Miguel Veintemilla. “¿Quién tiene ganas de palear?”, ha preguntado Gállego, para responder "yo voy a echar la primera”. Y la comitiva se ha animado a seguir sus pasos, empezando por Veintemilla como responsable de Medio Ambiente y luego el resto de sus compañeros de gobernanza. “Este es el 25 aniversario de la Jorgeada, que solo se cumple una vez y este árbol es especial. Acordáos que este árbol tiene una historia detrás”, ha dicho el presidente Os Andarines, para concluir el acto con un solemne “queda plantado el árbol de 2026 en el 25 aniversario”.

A continuación los responsables de Os Andarines han subido a la ermita para cumplir con otra de las tradiciones, la imposición del pañuelo de andarín a San Jorge. Gesto emotivo que ha sido muy aplaudido por los presentes.

Y luego, Gállego y sus compañeros se han dirigido hacia el Palacio de los Deportes, donde llegaba el goteo incesante de andarines formando cola para la comida. El plato fuerte, tras la ensalada, una suculenta paella elaborada en cuatro gigantes paelleras y que desprendía un olor con el que te chupabas los dedos. Imagínese el lector el buen gusto que tendría. Tres paelleras para unas doscientas raciones cada una y una cuarta para cerca de setecientas. El aspecto era impresionante.

El balance expuesto por José María Gállego no podía ser otro. “Totalmente positivo. Hemos batido récords de participación, de colaboración, de difusión en los medios de comunicación. Ha sido todo un éxito, una vivencia y con un recuerdo especial que tendremos de esta 25 edición”, ha comentado.

No solo pensaba en la próxima edición y es por ello que recordaba las palabras que le dijo en la salida a María Navarro, presidenta de las Cortes, junto a la Alfajería. “Le dije que nos volveríamos a juntar en el 50 aniversario. No sé si será mucho”, ha indicado con una sonrisa.

Del mismo modo, y cuando le hemos trasladado qué opiniones ha recogido durante el camino, “no quiero que piensen que somos presuntuosos y tal vez haya quienes piensen que hacemos alguna cosa más, pero se lo deben de guardar porque he recibido montones de felicitaciones y hasta ahora ninguna crítica”.

La Jorgeada es un trabajo que requiere mucho pico y pala. Antes, durante y después. “Para que salga bien todo, los nervios se me ponen a flor de piel porque le doy vueltas a ver si se me olvida esto y me acuerdo de lo otro. Todos los días a las cuatro de la madrugada estoy trabajando en y por los andarines. Sin dormir he hecho estos 50 kilómetros, no puedo estar más satisfecho”.

Y ya su cabeza se va a la 26 edición. “La semana que viene me pondré, tomo nota de todo lo que hemos hecho este año, lo que se puede mejorar y lo que podríamos hacer nuevo. Siempre lo hago así”.

¿Y qué se puede mejorar? “En las 80 entrevistas que hecho este año a personalidades políticas y deportistas les he preguntado qué mejorarían de la Jorgeada. Dicen que no sabemos qué hacer más. Pero todo se puede mejorar y algo pensaremos. Lo que he visto es que en el primer avituallamiento, que íbamos todos de golpe, me paré a echar una mano a los voluntarios porque no daban de sí y en ese punto íbamos todos juntos. Eso es algo a mejorar”.

Y uno de sus anhelos es poder contar con el emblema de la Jorgeada, un dragón gigante. ¿Lo veremos en 2027? “Ojalá tengamos el “dragonazo”. El año que viene será difícil, pero ahora con el nuevo Gobierno espero que firmen los presupuestos y confío en que nos lo apoyen”.