Se fue en loor de multitudes camino de Cartagena tras haber cubierto una singladura única en El Alcoraz, fue aplaudido cuando volvió a pisar el césped oscense y, tras su retirada, se dedicó a sus negocios. Pero Mikel Rico es "uno de los nuestros" y ha retornado como el hijo pródigo por la puerta grande.
Lo hará con la humildad que fue el cimiento de su crecimiento. La Sociedad Deportiva Huesca ha contratado a Mikel Rico en su estructura de cantera para hacerse cargo, de momento, de la dirección del Juvenil B en Liga Nacional la próxima temporada.
El vasco de Basauri combinará sus valores con la sabiduría después de casi cinco lustros en el fútbol en activo, con seis temporadas en el Athletic y cinco en la Sociedad Deportiva Huesca, que recorrió desde la Segunda B hasta la Primera División.
Disciplina practicada para predicar la disciplina, Mikel Rico se integra en el trabajo de la Base Aragonesa, donde ya colaboró el pasado curso dentro de su formación como entrenador. Ahora, afronta con ilusión el reto de ponerse al frente del juvenil.
“Siempre he sentido el club como mi casa y era la oportunidad de seguir creciendo como entrenador activamente. Los meses en los que pude colaborar el pasado año sentí una buena conexión, y me pareció interesante el nuevo proyecto junto a Julio Salinas”, apunta Mikel Rico, que arde en ganas de ponerse al frente del equipo al que comenzará a entrenar en las próximas semanas.
Como jugador azulgrana, Mikel Rico acumula 189 partidos, en los que ha defendido la camiseta de la Sociedad Deportiva Huesca tanto en Primera y Segunda División como en Segunda B. Estos se integran en su extensa trayectoria deportiva, junto a equipos como el Granada o el Athletic Club, con más de 230 partidos en la máxima categoría. Tras su retirada como jugador, ha iniciado su carrera como técnico, y de hecho fue asistente de Luis Carrión en el Real Oviedo.