El Peñas Center, el pabellón en el que entrenan las categorías inferiores del Club Baloncesto Peñas, no deja de prestarse a la noticia desde que en octubre pasado estuvo a punto de ser desalojado por desahucio, algo que sucedió finalmente en diciembre aunque las gestiones entre la directiva y la propiedad, con intermediación institucional, propiciaron la recuperación de la actividad en precario hasta finales del próximo mes de junio.
Ya por aquel entonces se aludió por parte de algunos responsables del club a la situación que habían de soportar los prácticamente cuatrocientos jóvenes en las distintas secciones del Peñas por las goteras que, en episodios de lluvia, motivaban que hubiera que establecer medidas para secar las pistas.
La sucesión de precipitaciones de las últimas semanas ha agudizado el problema y los familiares de los baloncestistas lamentan las condiciones en las que se están desarrollando los entrenamientos de las distintas categorías del club.
La estructura del Peñas Center está aquejada, desde hace un tiempo, de problemas continuos con charcos en alguna zona de la instalación e incluso agua que baja de una columna.
Viene a suceder que las mopas, que protagonizan momentos importantes en los partidos del Lobe Huesca la Magia, en este caso se convierten en imprescindibles herramientas para secar que son insuficientes ante la profusión del agua que cae de las goteras, que son achicadas con varios cubos, en la imagen se aprecian nueve sobre el parquet, colocados sobre mantas para evitar en la medida de lo posible -y casi de lo imposible- la humedad.
Un problema que tendrá que ser atendido con el arreglo correspondiente para que la actividad de las chicas y los chicos de la cantera puedan botar y deslizarse sobre la cancha con más seguridad y en condiciones de desarrollo del juego. A estas alturas, parece más una pista de obstáculos de un "grand prix" que una pista de baloncesto.