Y llegó la hora de la Prueba 2026. 45 kilómetros por delante desde el madrugón, 4:30 hora de la cita, enfilando desde la puerta de Salesianos a la carretera de Nueno, Arguis, La Barza, Bentué de Rasal, Borbusé, Fabosa, el río Gállego la Central Hidroeléctrica y Caldearenas. Si la semana anterior estuvo marcada por los contrastes meteorológicos extremos, en esta las imágenes acreditan la diferencia de paisajes en la noche y durante el día, con el denominador común de la exigencia de esfuerza. Muchos mundos se suceden en nuestra provincia y en todos corona el cielo de la fe.
En el punto de arranque, Javier Cruchaga explica la ruta. "Vamos a ir hasta Arguis, que es un clásico. Durante muchos años, la Prueba era subir al pico del Águila y vuelta. Otras veces, a Gratal y volvíamos a Huesca. Este año subiremos, almorzaremos en Arguis, que nos dejarán el pabellón, iremos hasta casi Bentué y subiremos toda la sierra. No se puede cruzar el río, habría que nadar. En vez de a Javierrelatre, saldremos a Caldearenas. Muy parecido de kilometraje y el Gállego es imposible cruzarlo porque, además, se nos lleva y aparecemos en Zaragoza y no es cuestión", bromeaba el presidente del Club de Montaña Javieres.
Por tanto, en principio carretera con 21 kilómetros hasta Arguis. "Nos reagruparemos, como es un clásico, en Igriés. 4:30 de la mañana, como las buenas rutas. Vamos andando y procuremos ir agrupados. No pasan muchos coches pero los que pasen se pueden asustar porque lo último que te esperas es a las 4:30 encontrarte a cien andando por la carretera". Y el rezo. El padrenuestro y la sucesión de santos: "En esta prueba nos acompañarán" San Úrbez, Santos Niños Justo y Pastor, San Lorenzo, San Vicente, María Auxilio de los Cristianos, Don Bosco "y todos los demás santos que podamos coger por el camino".
Así que en marcha los noventa peregrinos madrugadores dispuestos para el último entreno. Mañana fría a esas horas intempestivas, pero "buena para andar". Carretera dirección Jaca hasta Nueno y, por la antigua carretera, hasta Arguis. Un buen entreno para la Javierada. Sobre las 9:30, en el pabellón municipal de Arguis, donde les esperaban torta y café gentileza de las familias de Maite Aznárez y Miguel Almártegui. Tras el almuerzo, otra vez a la vía hasta las proximidades de Bentué de Rasal.
Cambio de escenario a senda para cruzar la sierra de Javierre, cambio de valle, a media ladera por las proximidades de la punta La Fabosa. Bajada hacia Caldearenas, donde esperaban los autobuses. Algo más lejos que la previsión de Javierrelatre, dos kilómetros más "pero merecía la pena". 45 kilómetros y 1.200 metros de desnivel. Con la Caridad, el principio de la Prueba de los Amantes de la Naturaleza, siempre presente, estaban sentados hacia las siete de la tarde en los asientos del bus. Todos preparados, todos listos para llegar a la meta del santo.