SD Huesca: defiendan con firmeza el honor de Jorge Pulido Mayoral

La estupidez rampante mide el partido por fotografías en lugar de videos en una manipulación en la que el relato se inclina hacia el infractor por aplastamiento

28 de Abril de 2026
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Jorge Pulido con Pablo Insua en el derbi
Jorge Pulido con Pablo Insua en el derbi

Son muchos más. No menos de quince veces ciudad por ciudad. Por ese mismo motivo, en proporción numérica, hay quince veces más tontos, quince veces más ciegos, quince veces más sordos, quince veces más energúmenos. Sinceramente, viendo estos días las redes sociales, aparte de identificarme cada vez más con Umberto Eco, pienso que el fútbol acrecienta esa comparativa. Y da igual que el balompié nuble el criterio del predicador radiofónico zaragocista o del forofo madridista que se comporta como el más exacerbado hooligan. Si tuviera que quedarme con lo mejor de Zaragoza, es con la inmensidad que, por el contrario, son bellísimas personas.

Después de la buena reacción del Real Zaragoza, ha vuelto a las andadas de club ramplón, de categoría muy inferior a la Segunda, con un complejo fuera de lo común contra "el pueblo" o contra "Parque Goya 3" que se ha convertido en un caladero de captación de talentos, influencia mediante de Lalo Arantegui. Un amigo, extraordinariamente inteligente, me dice esta mañana: "Llevan dirigiendo la frustración 18 años contra todos, contra el Numancia, contra Osasuna, contra el Huesca, contra Tebas, los árbitros, el covid, hasta el cambio climático". Ahora se añade Arcediano. Negacionismo, se le llama. O echar balones fuera.

Es cierto. La serie de fotografías emitida ayer en Twitter por su community manager para exacerbar a las masas tuiteras con imágenes estáticas es una manipulación digna del mejor -que era lo peor- Goebbels. Da igual que, de soslayo, volvieran a recordar lo malote que fue Andrada, ahora reconvertido en el chivo expiatorio perfecto para su reafirmación en valores que no atesoran los dirigentes del Zaragoza. Insisto, los dirigentes.

Teniendo a Andrada y a Pulido, está salvada su incompetencia manifiesta. Nada ha habido más efectivo en la historia de los regímenes abyectos que el enemigo exterior. Es una lástima que las pulsaciones de la rivalidad futbolística aragonesa esté en manos de ellos y de los ligallos. Así se explica la realidad y la tristeza que impide que los derbis sean la fiesta que debió ser. Como lo eran aquellas de Osasuna-Zaragoza que vivíamos como hermandad en mis tiempos jóvenes. Indar Gorri -principalmente- y ligallos preferían la guerra a la convivencia.

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Volviendo al predicador radiofónico, voy a tomarle una de las expresiones que más le identifican referida a un partido político, para proclamar que los directivos de la Sociedad Deportiva Huesca son unos "maricomplejines". Existe una posibilidad de que este escribano retire tal afirmación, convencido como está de la cuestionabilidad de todo cuanto escribe: que de manera inmediata, entiéndase por hoy como plazo, sea capaz el Consejo de Administración de salir a defender la honorabilidad de don Jorge Pulido Mayoral. La misma, por cierto, que asiste a Dani Jiménez, aunque en su acción desmereciera la condición de buena persona que tiene acreditada.

El linchamiento de Jorge Pulido por aplastamiento del censo de legiones de imbéciles (Eco dixit) empecinados en asegurar, con la autoridad de la ignorancia autocomplaciente, que hay sospechas fundadas de que mató a Manolete (la IA logra milagros mayores a ese, el kaiser oscense a cuatro patas y con cuernos como Islero), ha sido intenso. Nuestro capitán, que viene recuperando su legitimidad interna salto a salto, pugna a pugna, desde la época convulsa de invierno que nos ha traído hasta estos sufrimientos, se erige en El Alcoraz como el gran adalid de la causa humilde y sin renuncias de Huesca y del Huesca. Abanderado de esta provincia. Dispuesto a todo dentro de las normas.

El video de El Día Después contextualiza y allana el paso a la verdad frente a las interpretaciones interesadas, malsonantes y estultas de otra legión, la de los periodistas zaragocistas mal intencionados (los conozco en el bando bueno de la verdad también) que pretendieron equiparar una agresión salvaje con una provocación... que no existió. Ni le aplicaron la etiqueta de presunta. Pulido, en su condición de capitán, apenas reclamó al árbitro la roja para un futbolista blanquillo, y detrás del colegiado fue hacia la sala VAR, antes de encontrarse al émulo de Mike Tyson.

Jorge Pulido lleva muchas temporadas en el Huesca demostrando que es un defensor valeroso y corajudo del equipo y de los valores azulgranas. Como ser humano que es, ha cometido errores. Tal es el caso del gesto de hace un año que le costó la expulsión ante el Racing de Santander o el mismo castigo en un derbi por una entrada desmedida a Giuliano Simeone. Y basta.

Ha soportado que más de media Romareda le haya deseado la muerte, violencia que efectivamente, como dicen algunos seguidores zaragocistas, convierte el recinto en un coliseo con los dedos hacia abajo y la sangre entre las fauces de los espectadores "romaredanos" (admítaseme el acrónimo). Incluso el domingo, en el incomprensible acceso a la explanada, volvieron al cántico que hoy identifica a un alto porcentaje de la hinchada capitalina. Por cierto, me pareció horrible que apenas unas decenas de jóvenes entonaran la misma canción cambiando el nombre por el de Andrada. Nada justifica tal inhumanidad.

Estoy absolutamente convencido de que el domingo aumentó ese odio acumulado. Pero no por la acción concreta de la bestial agresión, a la que por cierto el video (no la imagen estática) añade la conducta del entrenador zaragocista dirigiéndose a Jorge a reprocharle el haber recibido el violento empujón en lugar de a Esteban que lo había realizado. De Navarro ya conocen sus incontinencias en Binéfar, entre otros lares. Volviendo al hilo, el incremento de la inquina se corresponde con el descomunal partido que hizo, un titán por tierra, mar y aire.

Y vamos a la conclusión final. Estén donde estén Huesca y Zaragoza, Jorge Pulido Mayoral vestirá la camiseta del Almería la próxima temporada. Constatarán, queridos lectores, que los decibelios de La Romareda (si continúa en la categoría, como sucederá con los nuestros) disminuirán en sus deseos de muerte. Quizás una camiseta distinta aplaque las iras de los espectadores. Y entonces asociaremos la aversión a la camiseta que lleva años luciendo (textual). La de una ciudad de 55.000 habitantes que durante casi tres lustros lleva codeándose -y hasta superando- al Goliath aragonés.

Teniendo en cuenta estos precedentes, la agresión que están sufriendo el Huesca, su causa, sus aficionados y toda la provincia, creo obligado que, más allá de los juegos florales de aquiescencia inicial con el Zaragoza (que ha demostrado ser el escorpión sobre la rana) en la condena a Andrada y de la gratitud al público, la Sociedad Deportiva Huesca salga públicamente a defender la honorabilidad y el respeto que merece nuestro capitán. El de siempre y para siempre. Jorge Pulido Mayoral. Al que fuera están linchando. De no hacerlo, serán cómplices por "maricomplejinidad". Y no estamos en situación de componendas. En esa defensa, nos jugamos nuestra propia dignidad 

P.D.: De paso, reconózcase que el error de Dani Jiménez, cuya agresión es incomparable con la de Andrada en intensidad y contexto, se equivocó en la defensa de un compañero que había sido brutalmente golpeado. Las cosas, en su sitio.

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