Pocas palabras le han bastado a Óscar Sielva para analizar la derrota del Huesca ante el Elche: "Estamos jodidos. Es el momento de estar unidos, de entrenar y callar".
Son ya tres derrotas consecutivas en El Alcoraz y Sielva, este domingo capitán, casi no ha tenido palabras para explicar la situación que vive su equipo. "Nosotros somos los primeros que queremos pero no lo estamos consiguiendo. Nos fastidia también por nosotros, por el trabajo que estamos haciendo. A poco que le demos a la afición está con el equipo. Hay que levantar la cabeza".
No cree que el equipo esté psicológicamente distinto como local, sino que desde la llegada de Antonio Hidalgo se ha hecho "un borrón y cuenta nueva". Con balón lo ve "más suelto, llegando pero sin conseguir el gol, que es lo que vale en el fútbol".
Sin duda, el gol tempranero ha hecho mucho daño a los altoaragoneses. "Ha sido un mazazo encajar tan pronto. En los últimos 25 minutos de partido el equipo lo ha intentado, ha querido y ha empujado". El tanto de Nico ha pillado "descolocado, con el equipo hacia arriba". A la afición "poca cosa hay que pedirle, más que callar, trabajar mucho para poder ganar el siguiente partido".
Sobre si es positivo jugar de nuevo en casa, el centrocampista ha dicho que todo lo que sea una nueva oportunidad es bien recibida. "Hay que ganar ya, sea en casa o fuera". Ha explicado el sentido de tanto centro lateral: "Jugábamos con dos puntas que van bien al remate y se pegan con todos". La idea era "cazar algún balón".
Una jornada más en descenso
El Huesca está siendo incapaz de salir de la zona roja de descenso. El jugador catalán ha asegurado que "no da vértigo o miedo estar ahí porque vivimos de esto y los que tienen presión son los que se suben a los andamios a una altura; nosotros tenemos que estar tranquilos, conscientes de que es una situación jodida".
Ha finalizado apuntando que el vestuario no se centra ni en las críticas ni en la alabanzas, simplemente "trabajar" para el próximo partido.