Las altas temperaturas de la tarde no han desanimado este jueves a los cientos de oscenses que se han acercado a la cancha de baloncesto situada junto al Palacio Municipal de los Deportes para presenciar el tradicional ensayo general de los Danzantes de Huesca. A cuatro días del comienzo de las fiestas de San Lorenzo, la agrupación ha repasado, acompañada por la Banda de Música de Huesca, las cinco mudanzas que interpretará durante los actos más emblemáticos del calendario laurentino, en una cita que cada año permite contemplar de cerca una de las tradiciones más queridas de la ciudad.
Aunque no se trata de una actuación oficial, el ensayo se ha convertido con el paso del tiempo en un acontecimiento muy esperado. Desde antes de las 20:30, numerosas personas han ocupado los alrededores de la pista para seguir una preparación que permite a los danzantes ajustar los últimos detalles antes de afrontar unos días de máxima intensidad.
Durante el ensayo han sonado las cinco mudanzas que forman parte del repertorio tradicional: Espadas, Palos Viejos, Cintas, Palos Nuevos y Degollau, ejecutadas con la precisión y la coordinación que exige una tradición transmitida de generación en generación. Cada baile ha servido para revisar posiciones, tiempos y movimientos antes de las actuaciones que comenzarán el próximo 10 de agosto.
Ese día, a las 8:30, los danzantes volverán a reunirse en la plaza de San Lorenzo para ofrecer su primera actuación de las fiestas, acompañados por la Banda de Música que dirige Alejandro Escuer, instantes antes del inicio de la solemne procesión del patrón.
Tras la primera jornada festiva, la agrupación continuará con un intenso calendario de actuaciones. El 11 de agosto participará en la tradicional Fiesta del Comercio Oscense, en la plaza Luis López Allué, antes de llevar el dance a la Residencia de Mayores Rey Ardid y a la Casa Familiar San Lorenzo de Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca. El recorrido concluirá el 15 de agosto con su participación en la Ofrenda de Flores y Frutos a San Lorenzo, uno de los actos más emotivos y multitudinarios de las fiestas.

Las fiestas de este año estarán marcadas también por un importante relevo generacional dentro de la agrupación. José Luis Ramos debutará ocupando el lugar de su padre, que lleva el mismo nombre y que pondrá fin a una trayectoria de 53 años como danzante. Con 75 años, se despedirá convertido probablemente en el integrante en activo de mayor edad que ha tenido la formación, cerrando una etapa excepcional que comenzó en 1973 y cediendo el testigo a la siguiente generación de la familia.
También se incorporarán Jesús Silano, que toma el relevo de su sobrina Ibón Cejalvo, primera mujer danzante de Huesca, y Álex Campo, una incorporación que supone la entrada de un joven de 16 años en la agrupación, un hecho poco habitual en las últimas décadas y que refuerza la continuidad de una tradición profundamente arraigada en la ciudad.
La jornada de este jueves ha tenido, además, un significado especial para los Danzantes de Huesca porque por la mañana se ha presentado Danzantes de Huesca. Historia viva, el primer libro oficial de la agrupación, escrito por el historiador Carlos Garcés. La obra reúne 335 páginas, más de 400 fotografías e ilustraciones y un recorrido por cuatro siglos de historia del dance y de su estrecha relación con la evolución de la capital altoaragonesa, convirtiéndose en una nueva herramienta para preservar y difundir uno de los patrimonios culturales más representativos de Huesca.