La Fiesta del Crespillo de Barbastro ha repartido catorce mil deliciosos en la 31 edición de la populosa celebración que ha convertido la Plaza del Mercado de la ciudad en una ebullición durante horas de miles de visitantes y de barbastrenses que han disfrutado con el espectáculo de los catorce hornillos de los que ha rezumado el aroma del dulce inspirado en la verdura más emblemática de la huerta barbastrense. Castillazuelo ha sido la Villa Invitada.
La huerta ha sido, precisamente, la gran protagonista de esta mañana de Interés Turístico Regional por la entrega del premio de Crespillero de Honor a Fernando Fredes, largos años entregando generosamente las hojas de la borraja para esta fiesta, igual que en verano muestra su magnanimidad con la albahaca. Fredes ha afirmado "que hay muchos colaboradores que merecen esta distinción, pero me he emocionado".
Empresario y colaborador del Grupo Tradiciones, afirma que son "un grupo de personas impresionantes. Tienen la ilusión puesta por lo que hacen y por Barbastro. Se merecen que todo les salga bien". Fernando Fredes considera fundamental como hortelano tener en cuenta las dificultades de esta labor, por lo que está muy orgulloso cuando, como es la ocasión, "sale perfecto el fruto".
Orgulloso además de que Iris Jordán utilizara sus hojas de borraja en la demostración del viernes dentro de la programación de la Fiesta del Crespillo, la madre de Fernando tenía gran amistad con la abuela de la chef de Estrella Michelín y Sol Repsol
Fernando Torres, alcalde barbastrense, estaba satisfecho en una mañana espléndida. "Mantener una tradición como esta de Interés Turístico Regional demuestra que apostamos por la gastronomía y la tradición". También esperanzado porque se ve gente joven en los hornillos y por la diversidad en las elaboraciones. Torres, junto a las ediles Blanca Galindo y Silvia Ramírez, ha cocinado en el hornillo del Grupo Tradiciones que preside Fernando Noguero.
Desde 1994, los crespillos son protagonistas en Barbastro de una Fiesta, reconocida como de Interés Turístico Aragonés, que hace desfilar a miles de personas por la Plaza del Mercado. Las borrajas rebozadas con harina, huevo y otros ingredientes como gaseosa o zumo de naranja que pueden variar según cada elaborador y, después, se completan con anís y azúcar y desprenden un aroma irresistible.