Las Carmelitas y Huesca renuevan en San Miguel una tradición de más de 40 años

El Ayuntamiento cumple con la entrega anual del céntimo a las Miguelas, acordado en 1983 por el uso público de los terrenos anexos a la iglesia

Periodista
29 de Septiembre de 2026
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Entrega del céntimo por parte del Ayuntamiento a la Congregación de la Encarnación de las Carmelitas Calzadas. Foto Mercedes Manterola
Entrega del céntimo por parte del Ayuntamiento a la Congregación de la Encarnación de las Carmelitas Calzadas. Foto Mercedes Manterola

Una de las tradiciones más singulares de Huesca se ha renovado este martes en la iglesia de las Miguelas. Con motivo de la festividad de San Miguel Arcángel, el Ayuntamiento ha entregado un céntimo de euro a la Congregación de la Encarnación de las Carmelitas Calzadas, en cumplimiento del convenio suscrito entre ambas partes el 19 de mayo de 1983. La moneda simboliza el pago por el uso público en precario de la plazuela situada a la entrada del convento, un espacio que forma parte del entorno urbano y cuya cesión permitió también disponer de los terrenos necesarios para la urbanización de esta zona, incluida la actual rotonda de las Miguelas.

El segundo teniente de alcalde, Iván Rodríguez, ha firmado el acta de entrega junto a sor María Gloria de Dios Caballero, madre superiora del convento de la Encarnación. Las pesetas y, posteriormente, los céntimos entregados desde 1983 se conservan en el archivo del convento junto con los contratos suscritos cada año.

Al acto también ha asistido las concejalas del equipo de gobierno Nuria Mur, Gemma Allué y Susana Oliván y los ediles socialistas Roberto Cacho, Fernando García y Concha Bailac, además de la secretaria general del Ayuntamiento, Mónica Laborda, que también ha suscrito el acta.

"Este acto cumplimos de nuevo con ese compromiso que se adquirió en el año 83, ese pago de un céntimo, en aquel momento una peseta, que se hacía anualmente por el uso y disfrute de los oscenses de la plaza anexa a la iglesia. Este compromiso se ha convertido ya en una tradición muy bonita, y estamos contentos de haber cumplido de nuevo con ella", ha señalado Iván Rodríguez.

Para la comunidad religiosa, la jornada tiene además un significado especial por la relación que mantiene con la ciudad. "Es un día entrañable, simpático, que muestra la relación buena que existe con el Ayuntamiento, con la ciudad de Huesca, y el convento de San Miguel", ha explicado sor María Gloria de Dios.

La madre superiora ha situado esa relación en la misión que las Carmelitas sienten que desempeñan desde el convento. "Nos damos cuenta de que tenemos una responsabilidad muy grande, porque aquí somos como un baluarte y tenemos que rezar por la ciudad y esa es nuestra misión, y rezar por el mundo, por supuesto. Pero ya que Dios nos ha puesto aquí y estamos como de centinelas, hay que rezar mucho por la ciudad de Huesca y por todos los oscenses. Estamos contentas de esa misión, pero también con una gran responsabilidad".

Actualmente, la comunidad "está bien, aunque más mermada. Han fallecido en este año dos hermanas, una en febrero y otra en julio -ha trasladado María Gloria de Dios-, y nos hemos quedado menos número, pero hay una esperanza porque hay dos aspirantes. Y siempre con esperanza y con la alegría de la suerte que tenemos de la vocación a la que Dios nos ha llamado, que es un privilegio y que lo sepamos aprovechar", ha indicado.

Ese vínculo con Huesca se traduce, según sor María Gloria de Dios, en un afecto que la comunidad percibe especialmente en jornadas como la de San Miguel. "Es un cariño tan grande el que nos da la ciudad que a veces nos sentimos abrumadas. Por eso digo que es una responsabilidad responder a tanto cariño. Nos sentimos muy queridas, muy acompañadas, y en días como hoy se nota el cariño".

La entrega de la moneda ha estado precedida por la misa presidida por el obispo de Huesca, Pedro Aguado, quien durante su homilía ha vinculado la celebración religiosa con una tradición que ya forma parte del calendario de la ciudad.

"La festividad de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael es un día de celebración y lo hacemos con serenidad, con tranquilidad, al estilo que les gusta a nuestras hermanas. Es una tradición que en Huesca se enriquece con un toquecillo bonito que se ha consolidado con más de 40 años. El Ayuntamiento paga un céntimo de euro al monasterio compensando la cesión de terrenos del monasterio al uso de la ciudad. Somos una tierra de tradiciones y esta de hoy tiene más de 40 años y forma parte de la vida de nuestra ciudad, empezó con una peseta, pero con el cambio de moneda ha pasado a un céntimo de euro, por lo que ha salido ganando la comunidad", ha bromeado.

El obispo ha situado después la celebración en el significado religioso de los tres arcángeles. "Los tres arcángeles, es decir, los ángeles de mayor categoría, son Miguel, Gabriel y Rafael. Cada uno de ellos con su nombre refleja algo de Dios". "Miguel significa nadie como Dios. Gabriel significa la fuerza de Dios que anuncia. Y Rafael significa Dios nos cuida y nos cura", ha explicado.

Sobre San Miguel, el obispo ha señalado que su nombre recuerda "que Dios todo lo puede y nada es imposible para Dios. Y esa es la fe que sostuvo al pueblo de Dios en su historia. Esa es la fe que convirtió a los discípulos miedosos en apóstoles valientes; esa es la fe que sostiene a los mártires, por ejemplo a San Lorenzo; esa es la fe que inspira la religiosidad del santo pueblo fiel de Dios".

Gabriel, ha continuado, "es quien anuncia a María el nacimiento de Dios. Nos recuerda que Dios tiene un mensaje para nosotros. Que el evangelio es buena noticia y que el amor de Dios es sorprendente. Gabriel nos dice que Dios es el Dios de las sorpresas".

En cuanto a Rafael, ha destacado su papel como acompañante de Tobías. "Y nos enseña que Dios nos acompaña, camina con nosotros, que no estamos solos".

La homilía ha abordado también la relación personal de cada creyente con la fe. "El Señor nos conoce por dentro. Y esto es bueno saberlo. Nuestra alma no tiene secretos. Y eso es muy importante para nosotros y para nuestra fe. Yo sé que la experiencia de fe es muy diferente en cada uno de nosotros. Y todos tenemos que respetar la experiencia de fe de cada uno. Pero es bueno que todos sepamos que Dios nos conoce, que nos inspira, que espera algo de nosotros. Es bueno saber que Dios nos espera sobre todo en nuestra autenticidad".

"Y termino con una pequeña sugerencia para la vida de cada uno de nosotros. Es bueno caminar, sabiendo que no caminamos solos. Es bueno trabajar por los demás, sabiendo que hay un Dios que es padre y que, aunque a veces no nos damos cuenta, camina con nosotros. Y es bueno contar con un monasterio que reza por la ciudad, que reza por todos nosotros". "Por eso, estamos felices de celebrar con ellas a San Miguel", ha concluido el obispo.

La celebración de San Miguel continuará a las 18.15 horas con las letanías de San Miguel y a las 19.00 con una misa en la que participará el coro Ars Nova.