La Casa Familiar San Lorenzo, de Cruz Blanca, ha celebrado una eucaristía de acción de gracias con motivo de su 50 Aniversario, presidida por el obispo de Huesca y Jaca, Pedro Aguado Cuesta, quien en su homilía ha recordado que “hoy se celebran los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, haciendo un paralelismo con los “arcángeles de Cruz Blanca”: los Hermanos, los voluntarios, los profesionales y, por supuesto, los residentes”.
Durante la celebración se han realizado varias ofrendas, entre ellas, los símbolos de la Congregación: la Cruz Blanca, el cordón franciscano y la Regla. También otros más representativos del trabajo diario de y con los residentes, como los trabajos de los diferentes talleres, una rama de olivo o las sábanas blancas.
Ha estado presente en la eucaristía el Hermano Superior General de Cruz Blanca, Luis Miguel Martell, que se encuentra estos días en la Casa Familiar en "visita canónica". Su objetivo es conocer de primera mano la situación actual de la casa: sus necesidades, sus recursos y sus avances. Para ello se ha reunido con los Hermanos, los residentes, los voluntarios y los profesionales, y ha mantenido un diálogo con todos ellos.
“Se trata de escuchar a las personas, acompañarlas y asegurarse de que el carisma de Cruz Blanca sigue intacto: un carisma profundamente humanista, que pone en el centro a la persona, su dignidad y su cuidado, especialmente cuando se encuentra en situación de vulnerabilidad”.
En su intervención, al final de la eucaristía, ha dado las gracias por el apoyo recibido durante estos 50 años por parte de instituciones públicas y privadas, así como de la ciudadanía oscense en general, y ha aprovechado para renovar el compromiso de ayuda a los más vulnerables por parte de Cruz Blanca.
A la celebración han asistido residentes, voluntarios, familiares y profesionales, además de Hermanos de varias casas familiares de Cruz Blanca. También han acudido vecinos de Huesca y amigos de la Casa, que siempre están al lado de la entidad en acontecimientos tan señalados.

Tras la misa, los asistentes han disfrutado de un rato de convivencia en la carpa del jardín de la Casa Familiar, con una merienda que ha contado, una vez más, con la colaboración de la Carnicería Miguel Escuer, siempre presente con sus embutidos.
Con esta celebración religiosa concluye el programa del 50 Aniversario, que arrancó el pasado 22 de septiembre con el acto institucional celebrado en el Palacio de Congresos de Huesca.
La Casa Familiar San Lorenzo quiere dar las gracias una vez más por la gran acogida que han tenido ambos actos de celebración y por las innumerables muestras de cariño recibidas a lo largo de estos últimos días.