La Casa Familiar San Lorenzo de Cruz Blanca en Huesca conmemora medio siglo de trayectoria dedicado a la acogida, el acompañamiento y la devolución de la dignidad a las personas más vulnerables y con discapacidad. A lo largo de estos 50 años, la institución ha ido adaptando sus recursos y áreas de atención al ritmo de las transformaciones de la sociedad oscense, consolidándose como un verdadero hogar para quienes atraviesan situaciones de multiproblemática o exclusión. Esta celebración busca ser, ante todo, un ejercicio de profunda gratitud hacia la ciudadanía, profesionales, voluntarios e instituciones que han hecho posible este recorrido.
Para compartir este hito con la sociedad, se han organizado dos grandes eventos conmemorativos. En primer lugar, el 22 de septiembre se celebrará el acto institucional en el Palacio de Congresos de Huesca, un evento dinámico presentado por Sergio Bernués que incluirá música en directo de Tritón Jiménez y la composición simbólica de un puzle con la historia de la casa. Por otro lado, el 29 de septiembre tendrá lugar el acto religioso en la propia Casa Familiar, con una misa de acción de gracias presidida por el obispo de Huesca y con la presencia del hermano superior general de la congregación.
A esta programación se suma una innovadora alianza con la empresa oscense Eboca, que pondrá en circulación 200.000 vasos de café especiales, concebidos como una oportunidad para conversar, sensibilizar y romper estigmas.
La directora de la Casa Familiar San Lorenzo, Ana Gota, ha iniciado su intervención con un agradecimiento a los medios de comunicación por la cobertura que han realizado y por el trato recibido por la institución durante estas cinco décadas. Ha subrayado que este aniversario ha puesto el foco en una trayectoria dedicada al cuidado de personas con discapacidad y en situación de vulnerabilidad social, una atención que se ha extendido desde Huesca al conjunto de Aragón mediante los conciertos de plazas.
Gota ha planteado el medio siglo de actividad como algo que trasciende una cifra y representa el camino recorrido junto a profesionales, voluntarios, familias, entidades y sociedad oscense. La directora ha situado en el centro de esa trayectoria la vocación del centro de ser "casa y familia", una identidad desde la que la entidad ha buscado acoger, transformar vidas, recuperar la dignidad y dar voz a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. Por ello, ha presentado la efeméride fundamentalmente como una celebración de gratitud.
Al referirse a la programación, Gota ha precisado que la primera cita, el 22 de septiembre a las 19.00 horas, tendrá un formato dinámico, interactivo y participativo y requerirá inscripción previa a través de eventiona.com. La segunda, fijada para el 29 de septiembre a las 18.00 horas, será una misa de acción de gracias en la sede de la entidad, con entrada libre y sin necesidad de registro.
La directora ha expresado asimismo la satisfacción de la organización por la colaboración desinteresada de Eboca en esta conmemoración y ha dado paso a los protagonistas de la presentación de la campaña de vasos: Raúl Benito, presidente de la compañía, y Sheila Enfedaque, responsable de Marketing. Antes, el encargado de conducir la gala, Sergio Bernués, ha explicado el planteamiento del encuentro y los recursos que se utilizarán para recorrer estas cinco décadas.
AGRADECIMIENTO Y RECONOCIMIENTO
Sergio Bernués será el encargado de conducir la gala, que se ha planteado con un formato alejado de los esquemas convencionales y con distintos recursos para implicar al público. El profesional ha explicado que el encuentro responde a dos objetivos: "Una línea es el agradecimiento a la sociedad oscense, a los voluntarios y a todo el mundo que ha contribuido a que Cruz Blanca sea hoy lo que es; y otra línea fundamental es poner en valor todo el trabajo, todo el fantástico trabajo que hace la Cruz Blanca en esta ciudad".
La organización ha buscado que el desarrollo resulte dinámico y ameno, con una estructura que rúna el recorrido por la historia de la entidad, la música en directo de Tritón Jiménez y la participación de los asistentes. Todo ello, sostenido por "un guión que permita que la gente pase un rato muy agradable".
Uno de los elementos centrales será la construcción progresiva de un puzle conmemorativo diseñado por Julio Luzán, cuyas piezas representarán hitos y protagonistas de estas cinco décadas. El recurso permitirá subrayar la dimensión colectiva de la trayectoria de la institución, una idea que el maestro de ceremonias ha resumido al considerar "fundamental ese conjunto de personas que hacen mejor una institución como Cruz Blanca y que han colaborado a lo largo de estos años".
La gala servirá también para reunir a quienes han estado vinculados a la entidad desde distintos ámbitos a lo largo de estas cinco décadas. Bernués ha confiado en que el resultado esté a la altura de una fecha tan señalada. "Creemos que puede ser un bonito acto de confraternización entre todos y, sobre todo, un acto de agradecimiento y de poner en valor todo el fantástico trabajo que hace la Cruz Blanca en nuestra ciudad".

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Raúl Benito, presidente de Eboca, ha abordado la dimensión empresarial, social y personal de la alianza con Cruz Blanca para conmemorar las cinco décadas de trayectoria de la Casa Familiar San Lorenzo en Huesca. Benito ha comenzado relatando una coincidencia que ha vivido esa misma mañana en la oficina, donde el vaso que le ha correspondido al tomarse un café llevaba precisamente el diseño dedicado a la escucha.
El episodio le ha servido para explicar qué papel quiere desempeñar Eboca en esta celebración: "Lo de que nos escuchen un poquito más es lo que nosotros vamos a aportar a estos 50 años [...] para que esa maravillosa labor que hacéis cada momento, cada segundo, cada minuto, cada hora durante 50 años y los que vendrán, se conozca más". A su juicio, dar mayor visibilidad a esta labor permite que las personas en situación de vulnerabilidad sepan dónde pueden encontrar ayuda y favorece que la sociedad tome conciencia de la necesidad de implicarse activamente con la entidad.
El presidente de Eboca ha puesto también de relieve el paralelismo entre las trayectorias de ambas organizaciones. Mientras Cruz Blanca alcanza medio siglo de dedicación a las personas, su empresa celebra igualmente cinco décadas de actividad: "50 años sirviendo café en los buenos momentos, en momentos sencillos y en momentos de compartir". De esa coincidencia temporal ha nacido una iniciativa destinada a acercar la labor de la entidad a un público más amplio. "Cuando se conocen las cosas, hay oportunidades", ha considerado.
Entre los seis diseños de la edición especial, Benito ha mostrado una especial predilección por el dedicado a la escucha activa, uno de los proyectos de Cruz Blanca al que estuvo vinculado desde su inauguración. "Somos todos conscientes de lo importante que es que nos escuchen y hay, desgraciadamente, personas a las que nadie escucha. A mí me parece un proyecto precioso", ha valorado. El responsable de Eboca ha subrayado asimismo el efecto "bestial" que puede alcanzar esta vía de acompañamiento en la vida de quienes carecen de alguien que les preste atención.
La iniciativa tendrá una tirada de 200.000 vasos conmemorativos. Benito ha señalado que este elemento cotidiano puede convertirse en un punto de partida para hablar de la labor desarrollada por Cruz Blanca y favorecer que más ciudadanos se acerquen a su realidad: "Normalmente cuando la gente se toma un café de los nuestros, no está sola. Entonces, es un momento de hablar de lo que hacéis, de cómo lo hacéis y de ese conocimiento surgen oportunidades de todo tipo".
El empresario ha aportado finalmente una dimensión personal al evocar el vínculo de su familia con Cruz Blanca, especialmente el de su padre. "Mi padre, que ya falleció hace unos años, os quería una barbaridad y erais la organización de referencia para todo. Cuando tenía menos vinculación con vosotros, me empujó en algunas ocasiones a hacer algunas cosas, cosa que agradezco y recuerdo con mucho cariño".
INFORMAR Y SENSIBILIZAR
Sheila Enfedaque, responsable de Marketing de Eboca, ha detallado los seis conceptos elegidos para los diseños, concebidos para acercar al público diferentes ámbitos de actuación de la entidad. La idea que los articula parte de una premisa sencilla: "Aprovechar algo tan cotidiano como un vaso de café para dar visibilidad a realidades y proyectos que merece la pena conocer".
Uno de los modelos pone el foco en las cinco décadas de trayectoria de la Casa Familiar San Lorenzo; otro reconoce el papel del voluntariado y de quienes han entregado su tiempo a los demás. El tercero se centra en la diversidad de personas y realidades atendidas por la organización y transmite un mensaje directo: "todas las historias cuentan".
Los tres diseños restantes se detienen en recursos y ámbitos concretos. El dedicado al Centro de Escucha presenta este servicio gratuito, abierto a quienes afrontan situaciones de duelo, soledad, enfermedad o crisis personales. El Cine Fórum ocupa otro de los vasos, con una propuesta que emplea las películas y el debate posterior para abordar cuestiones sociales, favorecer la sensibilización y combatir estigmas.
El último modelo se dedica a la prevención del suicidio, una cuestión que la entidad ha querido incorporar de manera explícita. Enfedaque ha señalado que desde Cruz Blanca trasladaron a Eboca la importancia de tratar esta realidad con sensibilidad: "hablar del suicidio con respeto también forma parte de luchar contra el estigma y contribuir a su prevención".
Los vasos incorporarán además un código QR que permitirá acceder directamente a la web oficial de Cruz Blanca. El enlace facilitará ampliar los contenidos de cada mensaje, conocer sus recursos y servicios y consultar las distintas posibilidades de colaboración.
Enfedaque ha resumido el espíritu de la propuesta apelando a la capacidad de un gesto cotidiano para abrir nuevas conversaciones: "Al final eso es lo que buscamos con esta colección, que un café pueda convertirse también en una pequeña oportunidad para informar, para sensibilizar y para empezar una conversación".
DE LOS ORÍGENES A HOY
La historia de la Casa Familiar San Lorenzo se remonta a la visión del hermano Isidoro Lezcano, fundador de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca hace 51 años bajo el lema "Uno de tantos, tantos de uno". La congregación, según ha detallado Ana Gota, nació para acoger a personas en situación de soledad y sin una red familiar de apoyo y llegó a Huesca hace 50 años, tras la llamada de las Conferencias de San Vicente de Paúl. La primera sede se abrió en la calle San Lorenzo para atender a colectivos en exclusión social y con discapacidad.
Durante este periodo, el modelo asistencial se ha orientado hacia perfiles con multiproblemática, como la coexistencia de discapacidad y problemas de salud mental, que no encontraban un encaje adecuado en los recursos sociosanitarios tradicionales. Gota ha situado siempre a la persona en el centro de la intervención y ha adaptado progresivamente las respuestas a las realidades de cada época. En la década de los 90 se crearon recursos específicos ante la irrupción de las adicciones y el sida, mientras que en los últimos años la Casa Familiar se ha especializado en jóvenes con discapacidad adquirida y trastornos conductuales.
En la actualidad, la entidad dispone de 82 plazas concertadas con el Gobierno de Aragón y registra lista de espera. Para optimizar la atención sin acometer ampliaciones en la estructura física del edificio, contempla poner en marcha una unidad de convivencia que permita aprovechar el máximo de 86 plazas autorizadas, con habitaciones individuales y mayor confort para los residentes.
La atención directa y la gestión del centro recaen en un equipo de más de 50 profesionales, entre auxiliares, monitores de dinamización, trabajadoras sociales, psicóloga, fisioterapeuta, enfermeras y personal de logística y mantenimiento. Ante la creciente movilidad laboral en el sector sociosanitario, Gota ha subrayado el papel del voluntariado, cuyos integrantes participan en todas las áreas del centro y ofrecen acompañamiento cercano, afecto y tiempo de calidad, sin las prisas propias del trabajo estructurado.
Uno de los proyectos más consolidados, ha comentado la directora de la Casa San Lorenzo, es el Centro de Escucha, que lleva ocho años en funcionamiento. El servicio es gratuito, confidencial y está atendido por voluntarios formados. Su puesta en marcha respondió a la necesidad de abordar la soledad no deseada, la prevención del suicidio y el acompañamiento en procesos de duelo amplio, derivados de pérdidas como el empleo, la pareja, la vivienda o el estatus, así como de procesos migratorios.
El recurso atiende a personas adultas y menores de edad, estos últimos bajo autorización de sus tutores. En el ámbito educativo, la entidad desarrolla también el programa Inside Out, dirigido a alumnos de 1.º y 2.º de ESO, con el objetivo de trabajar la inteligencia emocional y la Comunicación No Violenta (CNV).
Con motivo del Día de la Prevención del Suicidio, que se celebra el 10 de septiembre, Gota ha anunciado una conferencia que tendrá lugar el martes 15, a las 19:00, en la Fundación Ibercaja y la instalación de una mesa informativa en la entrada del mismo centro, el Palacio de Villahermosa.
La directora ha realizado finalmente un llamamiento a antiguos voluntarios, colaboradores y usuarios que hayan formado parte de la historia de la entidad para que se sumen a las celebraciones del Acto Institucional del 22 de septiembre y del Acto Religioso del 29 de septiembre.