Cohete y pañoleta a la Virgen para abrir las fiestas del Barrio de San Lorenzo con ganas de celebrar y reencontrarse

Arranca una semana festiva hasta el 3 de mayo, con actos tradicionales, novedades y un recuerdo especial para los vecinos de Santa Clara

Periodista
25 de Abril de 2026
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Cohete y pañoleta a la Virgen para abrir las fiestas del Barrio de San Lorenzo. Foto Mercedes Manterola
Cohete y pañoleta a la Virgen para abrir las fiestas del Barrio de San Lorenzo. Foto Mercedes Manterola

El barrio de San Lorenzo de Huesca ya vive sus fiestas en honor a la Virgen de Montserrat. Este sábado, el lanzamiento del cohete anunciador junto a la plaza de Santa Clara ha dado inicio a unos días de celebración que se prolongarán hasta el próximo 3 de mayo, en una edición marcada por las ganas de recuperar la normalidad y reforzar los lazos vecinales.

Tras el chupinazo junto a la plaza de San Clara, vecinos y miembros de la Comisión de Fiestas se han dirigido a la sede de la Asociación de Vecinos para celebrar uno de los momentos más simbólicos con la colocación de la pañoleta a la Virgen. Este año, sin embargo, el gesto ha tenido un carácter especial. “Nos hubiera gustado tener la figura de la Virgen, pero este año no ha podido llegar a tiempo, así que provisionalmente le hemos puesto la pañoleta a un cuadro que nos regaló el fotógrafo Marcos Serrate”, ha explicado la presidenta de la Comisión de Fiestas, Lorena Garvín, en referencia a una imagen que también se conserva en la iglesia de Santa Clara.

La jornada inaugural ha continuado con un pasacalles a cargo de la charanga Os Mozés de Jaca y por la tarde (19.00) tendrá lugar la presentación de las mairalesas, mainates y homenajeadas, antes de una verbena nocturna que prolongará la celebración. 

El ambiente festivo ya había comenzado en la víspera con un preludio musical. “Como novedad, la Tuna, dentro del IV Encuentro de Tunas de Aragón, vino a rondar a los salientes, a los mayorales, al mainate y a la mairalesa”, ha señalado Garvín. Se trata de Iñaki Carcabilla, el mainate mayor, Cayetana Murillo, mairalesa infantil, y los mayorales Pepa Sada y Rafael Solanés. Los nuevos son la mairalesa infantil, Carla Calavia, la mairalesa mayor, Lucía Sierra, el mainate infantil, Mario Nasarre, y este año no se cuenta ni con mainate mayor ni mayorales 

Entre las novedades de este año destaca la creación de la figura de los homenajeados, que en esta primera edición recae en las hermanas Clarisas. “Queremos que sea algo que se mantenga en el tiempo, enfocado también a comercios del barrio de toda la vida”, ha explicado Garvín. En esta ocasión, el reconocimiento tiene además un componente emocional, dado que cuando ocurrió el desalojo de los vecinos de la plaza de Santa Clara, se ofrecieron para cualquier ayuda. Nos dejaron entrar al convento, nos ofrecieron comida… ayudaron mucho”.

Precisamente ese desalojo marca en alguna medida el ambiente de estas fiestas, que se viven con sentimientos encontrados. “Se nos hace raro porque otros años había más de 200 vecinos allí. Este año no hemos podido contar con ellos como siempre”, ha reconocido la presidenta, que también ha pedido que, aunque estamos todos un poco de capa caída, esperamos que se animen a venir, verlos a todos durante las fiestas. Ahora ya se ve un poco más la luz”, ha apuntado en referencia al próximo regreso de vecinos a sus casas.

El programa festivo combina tradición, cultura y ocio para todos los públicos. El domingo estará dedicado especialmente a las familias, con una fiesta infantil, espectáculos y una comida popular. Durante la semana se sucederán actos religiosos como la misa en la basílica de San Lorenzo, junto a propuestas como cafés concierto, catas de vino, encuentros vecinales y actividades en la plaza de Navarra, que concentrará buena parte de la programación.

No faltarán citas habituales como la ronda a las mairalesas, la cena popular, torneos, ludoteca o el mercadillo de antigüedades, en un programa pensado para fomentar la participación y el encuentro entre generaciones.

Las fiestas concluirán el 3 de mayo con la traca final y la retirada de la pañoleta a la Virgen, un gesto que simboliza el cierre de unos días intensos en los que el barrio de San Lorenzo celebra sus días más especiales, con la mirada puesta en la recuperación de su vida vecinal con el retorno a los edificios de la plaza Santa Clara.

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