Los gigantes, cabezudos y caballicos de Huesca han bailado este domingo ante un numeroso público en el tradicional ensayo que la Comparsa celebra cada año pocos días antes de las fiestas en la plaza López Allué. Acompañadas por los Gaiters de Tierra Plana, las once figuras han ofrecido un adelanto de los bailes que volverán a llenar las calles de la ciudad a partir del 9 de agosto.
El calor ha obligado a tomarse la tarde con calma, pero no ha restado expectación a una cita que permite contemplar de cerca a los protagonistas de uno de los elementos más reconocibles de las fiestas oscenses. El coordinador de la Comparsa, Eugenio Gracia, ha sido el encargado de conducir el ensayo y explicar al público los detalles de las figuras, sus bailes y también el trabajo que hay detrás de cada salida.
“Queda una semana para empezar las fiestas de San Lorenzo y estamos preparados. Nos hemos puesto las pilas”, ha señalado Gracia al comienzo de la cita. La formación está integrada por cuatro gigantes, cinco cabezudos y dos caballicos. Los primeros representan a los reyes de Aragón Pedro I y Alfonso I el Batallador, mientras que las figuras femeninas son la Ansotana y la Fragatina. El grupo de cabezudos lo forman el Señorito, la Agüeleta, el Agüelo, el Negrito y el Inglés.
La primera parte del ensayo ha permitido conocer algunos de los bailes que forman parte del repertorio de la Comparsa. Los gigantes han abierto la exhibición con ‘La Campana’, antes de dar paso a los cabezudos con el ‘Baile de San Vicente’, dedicado al patrón de Huesca. Gracia ha aprovechado para explicar las dificultades que entraña manejar estas figuras, especialmente cuando, además de desplazarlas, sus portadores tienen que hacerlas bailar.
El esfuerzo se hace todavía más evidente durante los días de San Lorenzo, cuando las altas temperaturas acompañan los recorridos. “Una de las personas fundamentales de esta comparsa es el aguador. No os podéis imaginar la cantidad de agua que podemos llegar a beber”, ha bromeado Gracia, que ha explicado que los bailes rondan los dos minutos y que, bajo el sol de las fiestas, cada intervención exige un importante esfuerzo físico.
También ha habido espacio para conocer ‘Pasacarreras’, un baile de gigantes concebido para adaptarse a las calles más estrechas. La pieza nació precisamente de la experiencia acumulada en los encuentros de gigantes y de la necesidad de adaptar los movimientos a espacios muy diferentes. Después han tomado el protagonismo los caballicos, dos figuras que, junto a gigantes y cabezudos, forman parte del tradicional bestiario festivo.
Gracia ha aprovechado la explicación para situar estos personajes dentro de una tradición que se remonta a siglos atrás. Los gigantes representaban a las figuras más ilustres, mientras que los cabezudos encarnaban el contrapunto popular y más grotesco. Junto a ellos aparecían otros elementos como caballos o dragones, todos ellos integrados en ese particular universo festivo que ha llegado hasta nuestros días.
Pero uno de los momentos más esperados ha sido el baile compartido entre cabezudos, caballicos y los niños y niñas que se han animado a participar. Al tratarse de un ensayo, los pequeños han podido acercarse a las figuras y bailar con ellas. "Un estupendo baile con esta comunión entre cabezudos, caballos, niños y toda la población; es realmente maravilloso", ha señalado Gracia.
El broche lo ha puesto ‘Las Pajaritas’, el baile más completo de la Comparsa y también uno de los que presenta mayor dificultad, ya que reúne a todas las figuras. “Todos somos la comparsa”, ha resumido Gracia, después de enumerar a los portadores de los gigantes, cabezudos y caballicos, los músicos, el aguador y el resto de personas que hacen posible que las figuras recorran Huesca durante las fiestas.
La actual etapa de la Comparsa arranca en 2010, cuando comenzó su proceso de remodelación. Desde entonces, sus integrantes han mantenido el trabajo para recuperar y consolidar su presencia en las calles. Este año, además, se cumplen 363 años de la Comparsa de Gigantes de Huesca, según ha recordado su coordinador, que también ha tenido palabras para dos de las personas que fueron pioneras en aquella recuperación, José Jiménez y José Bautista.
“Que los gigantes estén por la calle en las fiestas quiere decir que hay fiesta”, ha destacado Gracia. Y a partir del próximo sábado volverán a demostrarlo. La Comparsa comenzará sus recorridos el 9 de agosto por el Coso y el Ayuntamiento.
El día de San Lorenzo, 10 de agosto, saldrá por la mañana hacia la basílica y acompañará posteriormente a los danzantes en su llegada a la plaza del Ayuntamiento. Los días siguientes estarán dedicados a los barrios: el 11 de agosto, Perpetuo Socorro, Santo Domingo y San Martín; el 12, María Auxiliadora y Santiago; el 13, Encarnación y San José; y el 14, Santo Domingo, San Martín y San Lorenzo, además de la actuación en la plaza de San Antonio.