Cruz Roja Huesca ha reclamado este jueves, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una mayor implicación social e institucional ante el aumento de las conductas autolíticas, con especial preocupación por su incidencia entre los jóvenes.
Manuel Martín Cárdenas, responsable del Área de Conocimiento de Salud y Cooperación Internacional de Cruz Roja en la provincia, ha advertido de que las cifras disponibles solo permiten aproximarse a la dimensión de un problema que, a su juicio, permanece parcialmente oculto.
La jornada busca también reducir el estigma y reforzar un mensaje esencial: la prevención es posible. Cruz Roja considera fundamentales los espacios de escucha, apoyo y diálogo para detectar situaciones de riesgo y acompañar a quienes atraviesan momentos de especial vulnerabilidad.
En Huesca se contabilizaron 15 fallecimientos por suicidio en 2025, dentro de un año en el que Aragón alcanzó provisionalmente los 122 casos, la cifra más elevada de la última década. Martín Cárdenas ha subrayado, no obstante, que las estadísticas no reflejan toda la realidad, ya que existen muertes que permanecen bajo investigación para determinar si se produjeron de manera accidental o intencionada. "Los datos estadísticos del 2025 son preocupantes, eso simplemente es la punta del iceberg", ha señalado.
Entre los factores que pueden actuar como desencadenantes, el responsable de Cruz Roja ha situado especialmente las situaciones familiares complejas, como divorcios o separaciones, y los problemas que afectan a los menores en el entorno educativo. En este punto, ha destacado el acoso escolar como uno de los elementos que requieren una atención específica.
La prevención, ha defendido, necesita reforzarse precisamente allí donde los menores pasan buena parte de su tiempo. Martín Cárdenas ha reclamado una mayor presencia de profesionales de la salud mental en los centros educativos, ante la dificultad que encuentran muchas familias para acceder con rapidez a una atención especializada. "No hay psicólogos en los colegios, no hay alguien que te atienda", ha afirmado.
A esta carencia se suma, según ha expuesto, la presión que soporta la sanidad pública, especialmente en el ámbito de la psiquiatría. Las demoras pueden convertirse en un obstáculo cuando una persona atraviesa una situación de crisis y precisa una respuesta inmediata. "La lista de espera de psiquiatría de mucha gente que necesita ser atendida es larga y en casos como este no puedes esperar mucho tiempo", ha advertido.
DETECTAR LOS CAMBIOS
Cruz Roja considera que la prevención comunitaria desempeña también un papel esencial. Para Martín Cárdenas, quienes rodean a una persona pueden advertir transformaciones que pasan inadvertidas cuando no existe una relación de escucha y atención hacia los demás. "Esto te da signos inequívocos, una persona cuando va a llegar a ese momento lanza muchos mensajes", ha explicado.
Entre esas señales pueden encontrarse cambios bruscos de comportamiento, un aislamiento creciente o una pérdida repentina del interés por actividades habituales. También puede llamar la atención que alguien comience a desprenderse de objetos personales o formule expresiones relacionadas de manera directa con la muerte.
El responsable de Cruz Roja ha insistido además en la importancia de desterrar una interpretación simplista. "La mayoría de la gente que opta por el suicidio no lo hace porque realmente piensa en morir, sino para dejar de sufrir".
En este contexto, ha reclamado recuperar la capacidad de escuchar y observar el entorno, frente a una sociedad que, a su juicio, tiende cada vez más al aislamiento individual. "Somos una sociedad que cada vez se vuelve más unipersonal", ha apuntado, antes de reclamar una mayor atención hacia quienes están alrededor.
Los medios de comunicación también tienen, según Cruz Roja, una responsabilidad en este proceso. La organización apuesta por una información rigurosa que contribuya a eliminar el tabú y favorezca que las personas en situación de sufrimiento puedan pedir ayuda. Martín Cárdenas ha pedido impulsar "ese cambio de mentalidad para que la gente empiece a escuchar".
La organización apuesta por una comunicación basada en mensajes responsables y esperanzadores, que permitan acercar los recursos de ayuda a quienes atraviesan una situación de sufrimiento y favorezcan que puedan pedir ayuda a tiempo.
SON VIDAS, NO SOLO DATOS
Los datos provisionales correspondientes a 2025 sitúan en 122 los fallecimientos por suicidio registrados en Aragón. Huesca y Teruel contabilizaron 15 casos cada una, mientras que el resto correspondió a la provincia de Zaragoza. En España, la cifra provisional ascendió a 3.808 suicidios, mientras que la Organización Mundial de la Salud estima que más de 720.000 personas mueren por esta causa cada año en el mundo.
La evolución de las cifras preocupa especialmente en las edades más jóvenes, un ámbito en el que Cruz Roja reclama reforzar la detección temprana, el acompañamiento y los recursos de salud mental.
Con motivo de esta jornada, Cruz Roja Huesca ha organizado este jueves varias acciones de sensibilización. Entre las 11:00 y las 13:00, ha instalado un punto informativo en la plaza Concepción Arenal para facilitar materiales divulgativos y orientación. Por la tarde, a las 18.30 horas, el Salón Azul del Casino de Huesca, el programa incluye la conferencia Hablemos sobre suicidio, con la participación del psiquiatra Miguel Ángel de Uña Mateos y de la cabo de la Guardia Civil Fátima Arriaga Cervera, especialista en negociación de crisis.
En Huesca existen recursos de atención y acompañamiento para las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento o riesgo, entre ellos el teléfono 024, disponible las 24 horas; el Centro de Solidaridad Interdiocesano de Cáritas, que cuenta con el programa SOS Adolescente (680 469 171); el Centro de Escucha Javier Osés de Cruz Blanca (974 243 042) y los centros de salud, donde los médicos de familia pueden valorar cada caso y derivar a especialistas cuando sea necesario. Cruz Roja dispone además de su servicio Cruz Roja Te Escucha, en el 900 107 917, destinado al apoyo y acompañamiento psicosocial.
Ante una realidad que exige respuestas coordinadas, Martín Cárdenas ha resumido el sentido de la jornada en una idea: "Los datos son hechos: no son números, son vidas", ha concluido Cárdenas.