El parque Miguel Servet se convierte este domingo en escaparate del trabajo artesanal con la celebración de la XXXVI Muestra de Artesanía organizada por la Peña La Parrilla, una cita que reúne a 36 artesanos y que se prolongará hasta las 20.00 horas. La feria ocupa una amplia zona del parque y ofrece una variada propuesta que abarca desde productos agroalimentarios hasta textil, jabones, joyería, cestería, cerámica o madera, con piezas únicas elaboradas de forma tradicional.
Se trata de una cita plenamente consolidada en la ciudad, que solo se vio interrumpida durante los dos años de pandemia y que cada tercer domingo de junio regresa al calendario festivo oscense. “Es una fecha señalada, llevamos 36 años haciéndola y la esperamos con mucha ilusión”, destaca el presidente de la peña, Fran Ferrer, quien subraya además la buena acogida que siempre tiene entre el público.
La muestra recorrió como escenario en sus inicios los Porches de Galicia y la plaza López Allué hasta recalar hace décadas en este parque que acoge los puestos en un magnífico entorno verde que se agradece en jornadas calurosas como la de este domingo.
El ambiente a lo largo de la mañana ha sido constante de oscenses recorriendo los puestos e interesándose por las distintas piezas y elaboraciones. La muestra también permite acercarse al proceso creativo de algunos oficios y las demostraciones de las Hilanderas Mayores de Almudévar, que cada año participan en la feria mostrando la transformación de la lana de oveja desde su estado más primario, con el cardado, la formación del copo y el hilado manual.
Los artesanos proceden principalmente de la provincia, aunque también participan creadores de Cataluña, muchos de ellos habituales de la cita. “Suelen repetir, de año en año nos reencontramos y es una alegría”, comenta Ferrer. Esa fidelidad es uno de los mejores indicadores del éxito de la feria.
La organización recae en la propia junta de la peña, que se encarga de coordinar los puestos y de atender la feria durante toda la jornada. Un trabajo que no está exento de esfuerzo, aunque se compensa con la respuesta de participantes y público. “No es fácil, pero se hace con todo el amor posible. Al final del día, cuando ves que a la gente le ha ido bien y te dice ‘el año que viene nos vemos’, te quedas con eso, porque muestra que están contentos con la organización”, asegura el presidente. Este apoyo al sector artesanal de la feria de La Parrilla para mantener vivos oficios tradicionales se valora y es una fecha que tienen marcada en la agenda para repetir año tras año.
La actividad de la Peña La Parrilla continuará con la comida del socio el 25 de julio, antes de encarar el periodo prelaurentino y las fiestas de San Lorenzo, eje central de la actividad anual de la entidad. “Durante todo el año vamos haciendo cosas para preparar San Lorenzo, que es en lo que se basa todo”, señala.
En cuanto a la evolución de la peña, Ferrer destaca el crecimiento experimentado desde que accedió a la presidencia, que ha pasado de unos 800 socios a una cifra que se sitúa actualmente entre los 1.100 y 1.200. Un dato que refleja la buena salud de una asociación que, con iniciativas como esta muestra, refuerza su vínculo con la ciudad.