La asociación Huesca Alimentaria ha celebrado este martes su gala anual de premios, una cita concebida para reconocer el trabajo de las pequeñas y medianas empresas agroalimentarias de la provincia y reivindicar el valor del producto local, el arraigo territorial y la defensa del medio rural.
La periodista y presidenta del Clúster Audiovisual de Aragón, Adriana Oliveros, ha sido la encargada de conducir un acto que ha arrancado poniendo el foco en las historias personales que existen detrás de cada empresa y de cada producto. “El marketing no tiene tanto que ver con lo que vendes, sino con las historias que cuentas”, ha señalado durante la apertura de la gala, antes de recordar el esfuerzo cotidiano de quienes sostienen pequeños proyectos empresariales ligados al territorio.
La gala de Huesca Alimentaria ha reunido aproductores, distribuidores, cocineros, comunicadores y representantes institucionales vinculados al sector agroalimentario altoaragonés, así como a representantes institucionales, entre ellos la consejera de Agricultura del Gobierno de Aragón, Arantxa Simón; la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna; el diputado de Turismo de la Diputación Provincial de Huesca, Sergio Serra; el presidente de la Cámara de Comercio de Huesca, Manuel Rodríguez Chesa; la directora general de Innovación y Promoción Alimentaria del Gobierno de Aragón, Amparo Cuéllar; además de representantes comarcales, responsables del tejido empresarial y miembros del ámbito gastronómico, agroalimentario y deportivo de la provincia.
Oliveros ha reivindicado especialmente el trabajo de quienes mantienen actividad económica en el medio rural, impulsando iniciativas vinculadas al vino, el aceite, la miel, la trufa, los embutidos, la repostería o las conservas. “Detrás hay personas”, ha afirmado, subrayando que esa dimensión humana constituye precisamente “la gran diferencia del producto local”. Actualmente, Huesca Alimentaria agrupa a 64 pequeñas y medianas empresas agroalimentarias de la provincia.

La conductora del acto también ha destacado el papel de la asociación como defensora de un modelo de producción ligado al kilómetro cero y a la preservación de la identidad gastronómica del territorio.
Oliveros también ha tenido palabras de reconocimiento hacia el periodista Javier García Antón, director de El Diario de Huesca y habitual presentador de esta cita, que en esta ocasión ha participado desde otro lugar del escenario al convertirse en uno de los galardonados de la noche. La periodista ha elogiado su trayectoria y su capacidad para “contar historias a contracorriente”, aludiendo al título del libro que escribió el navarro.

REFORZAR LA COLABORACIÓN
Tras la proyección de un vídeo sobre la actividad de la asociación, el presidente de Huesca Alimentaria, Juan Boren, ha agradecido el respaldo de las instituciones, el compromiso de los asociados y la colaboración creciente de sectores como la distribución, el comercio y la hostelería. Durante su intervención ha reivindicado el papel de las empresas agroalimentarias como generadoras de empleo, actividad económica y vida en numerosos municipios de la provincia.
Boren ha defendido además la necesidad de reforzar la dimensión colectiva del sector y ha anunciado que la asociación impulsará nuevas campañas para incorporar más empresas y fortalecer la colaboración entre productores, comercio y hostelería. “Los grandes desafíos no se superan en solitario”, ha afirmado, convencido de que la cooperación será clave para afrontar el futuro del sector agroalimentario.
El presidente de Huesca Alimentaria también ha insistido en la importancia de que el sector participe activamente en los espacios de decisión relacionados con la alimentación y el territorio. “Debemos estar en la mesa, no en el menú”, ha señalado durante una intervención en la que ha defendido un modelo productivo basado en la transmisión de conocimientos, la conservación de tradiciones y el mantenimiento de una identidad propia ligada a la provincia.

MOTOR TURÍSTICO Y ECONÓMICO
El diputado de Turismo de la Diputación Provincial de Huesca, Sergio Serra, ha reivindicado durante la gala el creciente peso de la gastronomía como motor turístico y económico de la provincia. El responsable provincial ha defendido que quienes visitan el Alto Aragón ya no buscan únicamente paisaje o patrimonio, sino también “experiencias auténticas” vinculadas al producto local y a las personas que hay detrás de cada elaboración. “Muchas veces lo que más recuerdan cuando se van es una mesa compartida, un vino, un queso o una conversación con quien produce ese alimento”, ha señalado.
Serra ha avanzado además que el área de Turismo de la Diputación trabaja para potenciar el llamado turismo agroalimentario mediante la promoción de bodegas, queserías, secaderos, almazaras y pequeños obradores visitables en distintos puntos de la provincia. A su juicio, esta conexión entre gastronomía y territorio representa una oportunidad estratégica para generar economía, fijar población y reforzar la identidad rural del Alto Aragón. “Vuestra labor alimenta mucho más que una mesa; alimenta empleo, imagen y futuro para nuestra provincia”, ha afirmado ante los asistentes.

RECETAS TRADICIONALES
La gala ha servido también para estrenar el primer concurso de recetas tradicionales promovido por Huesca Alimentaria, una iniciativa concebida para recuperar elaboraciones populares vinculadas al territorio y preservar platos transmitidos durante generaciones en muchas casas del Alto Aragón. El proyecto, cuya final se celebró el pasado 14 de mayo en Barbastro, nace además con vocación de continuidad y con la intención de convertirse en el futuro en una publicación dedicada a la cocina tradicional de la provincia. Durante la gala se proyectaron imágenes de esa final, en la que los participantes cocinaron en directo sus propuestas ante un jurado profesional.
El certamen ha reconocido finalmente a Joaquín Mora como ganador de esta primera edición. El vencedor ha recibido un vale de 200 euros para consumir en restaurantes vinculados a Huesca Alimentaria, mientras que el resto de finalistas han obtenido lotes de productos agroalimentarios y vales para supermercados del Alto Aragón.

LA MADRINA DE HONOR
La madrina de honor del certamen ha sido Lourdes Plana, fundadora de Madrid Fusión, expresidenta de la Real Academia de Gastronomía de España y miembro de la Academia Aragonesa de Gastronomía, quien ha reivindicado durante su intervención el valor cultural de la cocina doméstica y del recetario popular. “La gastronomía no son solo los grandes restaurantes; también es la cocina que nos enseñaron nuestras madres y nuestras abuelas”, ha afirmado. La especialista ha defendido además la necesidad de preservar esas elaboraciones porque, a su juicio, representan “historia viva, recuerdos y sentimientos”.
Plana, que ha reconocido su estrecha vinculación emocional con Huesca y Aragón, ha felicitado a la asociación por impulsar una propuesta centrada en proteger la identidad culinaria del territorio. “Todos los que nos dedicamos a la gastronomía tenemos la obligación de conservar esas recetas”, ha señalado ante un auditorio completamente lleno. La divulgadora gastronómica también ha participado en la entrega de premios junto al jurado del concurso, integrado por el maestro pastelero Raúl Bernal, el director gastronómico del Centro de Innovación Gastronómica de Aragón, Ismael Ferrer; el cocinero Álex Vilas y el periodista Javier García Antón.
La asociación ha querido además agradecer públicamente la implicación de quienes han impulsado esta nueva iniciativa gastronómica mediante la entrega de una placa de reconocimiento a Lourdes Plana como primera madrina del concurso. La organización también ha destacado el trabajo desarrollado por distintos integrantes de la junta de Huesca Alimentaria, responsables de coordinar un proyecto que la entidad aspira a consolidar en futuras ediciones.

LOS DESAFÍOS DEL SECTOR
El empresario grausino José María Vilas ha protagonizado uno de los discursos más reflexivos de la gala con una intervención centrada en los desafíos que afronta el sector agroalimentario y en la necesidad de que las pequeñas empresas evolucionen sin perder su identidad. El directivo, con una larga trayectoria en compañías internacionales de gran consumo, ha defendido la importancia de rodearse de buenos equipos, seguir formándose y reservar tiempo para pensar el futuro de las empresas. A su juicio, ningún negocio puede sostenerse únicamente sobre una sola persona y resulta imprescindible aprender a delegar para poder anticiparse a los cambios del mercado y tomar decisiones estratégicas.
Vilas ha alertado además de la profunda transformación que están experimentando los hábitos de consumo, especialmente entre las generaciones más jóvenes. El conferenciante ha explicado que los nuevos consumidores buscan productos rápidos de preparar, saludables y de calidad, en un contexto marcado por el crecimiento del take away, el descenso del consumo de alcohol y azúcar o el auge de alimentos ricos en proteína. “La gente joven sabe perfectamente lo que quiere comer”, ha señalado durante una intervención en la que también ha analizado la influencia de fenómenos como los nuevos modelos de alimentación o la creciente demanda de productos más saludables y prácticos.
El empresario altoaragonés también ha puesto en valor la necesidad de compartir experiencias y apoyarse en otros profesionales para afrontar el futuro empresarial. En este sentido, ha destacado el trabajo del programa de mentoring impulsado en la provincia de Huesca por la Diputación Provincial, la Cámara de Comercio y Ceos-Cepyme Huesca, una iniciativa que permite a empresarios con amplia experiencia asesorar de forma desinteresada a compañías del territorio. “Nunca os gastaréis mejor dinero que el que invertís en alguien bueno para vuestro equipo”, ha afirmado.
Más allá del ámbito empresarial, José María Vilas ha cerrado su intervención con una reflexión sobre el equilibrio entre trabajo, vida personal y bienestar. El directivo ha advertido del riesgo de centrar todos los esfuerzos únicamente en el éxito económico y olvidar aspectos relacionados con la familia, las relaciones personales o la felicidad cotidiana. “Ganar no es tener más dinero; ganar es ser feliz”, ha resumido, animando a los asistentes a detenerse periódicamente para analizar no solo la evolución de sus negocios, sino también la manera en la que están construyendo su propia vida.

COMPROMISO SOLIDARIO E INCLUSIÓN
La gala ha mantenido además uno de sus componentes más habituales y reconocibles: el compromiso solidario vinculado a la promoción de los productos de la provincia. A través de la colaboración entre Huesca Alimentaria y Supermercados Altoaragón, parte de las promociones realizadas con productos de la asociación se han destinado este año a la Asociación Española Contra el Cáncer de Huesca.
Durante el acto se ha hecho entrega de un cheque de 2.250 euros a representantes de la entidad, entre ellas Ana Palomera, quien ha recordado que apenas entre un 5 y un 6 % de los ingresos de la asociación proceden de financiación pública. “Nuestro gran músculo son los socios y todas estas colaboraciones”, ha señalado, agradeciendo unas aportaciones que permiten sostener la investigación y los servicios de apoyo y acompañamiento a pacientes oncológicos.

La velada también ha reservado espacio para reconocer iniciativas vinculadas a la inclusión y al compromiso social. La asociación ha querido agradecer públicamente la colaboración de la Fundación Valentia y de sus talleres ocupacionales de Brotalia, responsables de parte de los productos elaborados para el cóctel posterior a la gala. El director de los talleres ocupacionales de la entidad, Roberto Lacambra, ha reivindicado la coincidencia de valores entre ambas organizaciones, poniendo el acento en conceptos como la excelencia, la autenticidad o el compromiso con el territorio. Actualmente, Fundación Valentia presta apoyo a más de 700 personas con discapacidad intelectual y trastornos del desarrollo y elabora cada día cerca de 700 menús dentro de un nuevo modelo de alimentación “saludable, sostenible y centrado en las personas”.

LOS RECONOCIMIENTOS
El primer galardón que se ha entregado ha sido el premio a la Comunicación, concedido al periodista Javier García Antón por su extensa trayectoria vinculada al Alto Aragón, la gastronomía y el medio rural. La presentadora del acto, Adriana Oliveros, ha destacado su capacidad para “contar historias a contracorriente”, mientras que el propio galardonado ha respondido con un discurso cargado de gratitud hacia Huesca Alimentaria y hacia quienes le respaldaron en los momentos más difíciles de su trayectoria profesional. García Antón ha reivindicado además el papel de la asociación como defensora de una alimentación saludable y responsable, alertando frente al consumo de productos ultraprocesados. “Tenemos que convertirnos en apóstoles de la buena alimentación y de la buena nutrición”, ha afirmado.

El premio al Producto del Año ha recaído en Hoz Miel Artesanal del Pirineo, un proyecto impulsado por un joven matrimonio ligado al mundo de la apicultura tradicional y especializado en miel artesanal, polen, jalea real, propóleos y cosmética natural. La gala ha reconocido especialmente su capacidad para diversificar la actividad y convertir la producción apícola en una herramienta vinculada a la sostenibilidad y al territorio pirenaico. “Todos lo merecemos, cada uno a su manera”, han señalado sus responsables al recoger el galardón.

Por su parte, el reconocimiento al Productor del Año ha sido para Casa Fondevila, empresa familiar de Graus vinculada históricamente a la distribución alimentaria y a la elaboración de productos de quinta gama elaborados con ingredientes naturales y de proximidad. Durante su intervención, Fernando Vilas ha repasado las dificultades administrativas y económicas que afrontó el proyecto antes de poder inaugurarse definitivamente en 2025, tras casi una década de trámites y retrasos. El empresario ha reclamado mayor agilidad institucional para facilitar el emprendimiento en el medio rural y ha defendido el papel de las pequeñas empresas como generadoras de empleo y fijación de población. “Los que sujetamos el territorio también somos importantes”, ha reivindicado.
La consejera de Agricultura del Gobierno de Aragón, Arantxa Simón, ha recogido el guante lanzado por el empresario grausino y ha asegurado que el Ejecutivo autonómico trabajará para reducir trabas administrativas y agilizar proyectos vinculados al territorio. Durante su intervención ha definido a Huesca como una provincia con una “despensa extraordinaria”, capaz de combinar tradición e innovación gracias a productores, cooperativas y empresas familiares que mantienen viva toda la cadena de valor agroalimentaria.

EL NUEVO EMBAJADOR
La gala ha concluido con el nombramiento del cocinero jacetano Toño Rodríguez como nuevo embajador de Huesca Alimentaria, un reconocimiento reservado a profesionales que proyectan los productos de la provincia fuera del territorio. El chef, distinguido con una estrella Michelin y un sol Repsol en su restaurante de L’Armentera, en Mardas, ha recibido la tradicional chaquetilla bordada de manos del anterior embajador, Ramón Lapuyade, y de la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna. Rodríguez ha agradecido especialmente recibir un reconocimiento “en casa” y ha reivindicado el trabajo colectivo de todo su equipo y la colaboración constante con productores altoaragoneses.
Orduna, por su parte, ha cerrado finalmente la gala reivindicando el peso estratégico del sector agroalimentario para la economía y la identidad del territorio. La regidora ha defendido la necesidad de seguir trabajando conjuntamente entre instituciones, productores, distribuidores, hostelería y empresas para fortalecer un modelo basado en la calidad, la sostenibilidad y la innovación. “Detrás de cada producto hay historia, cultura, esfuerzo y una manera de entender el futuro sin renunciar a nuestras raíces”, ha señalado antes de agradecer el trabajo de todos los profesionales vinculados al sector.