Huesca acoge este viernes la VII Jornada Nacional de Atención e Intervención Multidisciplinar en Demencia, una cita que reúne a más de 200 profesionales de distintos ámbitos sanitarios y sociales para analizar desde una perspectiva global las necesidades de las personas con demencia y su entorno.
El encuentro, que se celebra en la sede de la Fundación Ibercaja, está organizado por la Sociedad Española de Psicogeriatría (SEPG) en colaboración con la Facultad de Ciencias de la Salud y el Deporte del Campus de Huesca y el Servicio Aragonés de Salud, y suma además a cerca de un centenar de asistentes que siguen las sesiones en formato online.
La inauguración ha contado con la participación del presidente de la SEPG, Manel Sánchez; el vicepresidente de la entidad y representante del Campus oscense, Javier Olivera; el director general de Salud Mental, Manuel Corbera;.la gerente del Salud en Huesca y Barbastro, Carmen Tosat; y la presidenta del Colegio Oficial de Médicos en el Alto Aragón, Olga Ordás; y el director general de Salud Mental, Manuel Corbera.
Javier Olivera ha sido el encargado de abrir la jornada recordando el recorrido de esta iniciativa, que surgió en Valladolid y ha viajado por Vigo, Barcelona, Madrid, Granada y Zamora antes de recalar en Huesca en su séptima edición. El psiquiatra valorado el trabajo del comité organizador del que forma parte junto profesores del Campus de Huesca y por sanitarios de la capital altoaragonesa, entre ellos Beatriz Villagrasa, Carmelo Pelegrín, Patricia Gracia, Sergio Benabarre y Almudena Pueyo. También ha agradecido la respuesta de los profesionales y a la Sociedad Española de Psicogeriatría por "confiar en nosotros para organizar este curso, que tiene una entidad importante”.

En la inauguración, Olga Ordás ha subrayado la relevancia de "poder contar en Huesca con una jornada que versa sobre atención e intervención multidisciplinar en demencia. Es muy prometedora ya desde el título”, ha señalado. En su intervención ha recordado que “la demencia representa uno de los mayores retos sanitarios y sociales de nuestro tiempo” y ha defendido la necesidad de una visión amplia: “Esta patología necesita algo más que un abordaje exclusivo clínico. Exige coordinación, sensibilidad y una visión integral del paciente”.
Ordás ha destacado además el valor del encuentro como espacio de intercambio de "experiencias y conocimientos y buenas prácticas, reforzando la idea de que el trabajo conjunto es el camino hacia una atención más eficaz y humana”. Desde el Colegio de Médicos, ha añadido, estas jornadas “son una oportunidad para seguir creciendo como profesionales” y para “poner a la persona en el centro, respetando su dignidad en todas las fases de la enfermedad y acompañando no solo al paciente, sino también a sus familias”.
En la misma línea, Carmen Tosat ha puesto en valor el carácter integrador del programa y la implicación de los profesionales. “Enhorabuena a la organización, porque esa visión del ser humano y lo psicosocial va a estar representada en unas mesas fabulosas”, ha afirmado. Ha recordado además su experiencia en el ámbito de la salud mental, que ha calificado como “muy gratificante tanto a nivel profesional como personal”, y ha animado a los sanitarios a que den un paso adelante “si tenéis la oportunidad de formar parte de un equipo que monte alguna unidad o algo de innovación”.
El presidente de la SEPG, Manel Sánchez, ha incidido en la relevancia de la demencia como reto sanitario. Como ha señalado, “el programa tiene un contenido incuestionablemente atractivo” sobre “un tema de primer orden en la salud pública en este momento”. Sánchez ha recordado que, más allá de los discursos generales, el impacto real se percibe en el entorno cercano. "Cuando eso se personaliza en los pacientes y las familias que están alrededor, sabemos el drama que eso significa y los retos que supone a todos los niveles”.

En este contexto, ha defendido que "tener la oportunidad de participar y de recibir este tipo de formación es una necesidad”, al tiempo que ha valorado el esfuerzo organizativo y el papel de iniciativas itinerantes como esta para “contribuir al avance y la actualización de todos los temas que rodean estas patologías”.
Finalmente, se ha detenido en Javier Olivera, "una persona puntera, que sigue teniendo una iniciativa absolutamente incuestionable enlo referente a la difusión, no solamente de las cuestiones académicas o de formación, sino también prácticas", y ha recodado que participó en la inauguración de la Unidad de Subagudos de Psiquiatría Geriátrica, "un hito en nuestro país, porque aun siendo algo que puede parecer realmente básico, se puede contar con los dedos de una mano" Ha agradecido al equipo que "esté en la punta de lanza de esta lucha para dignificar el tratamiento de las personas mayores con trastorno mental".
La jornada ha sido clausurada en su apertura por el director general de Salud Mental, Manuel Corbera, quien ha reivindicado el papel de la psicogeriatría dentro de las políticas públicas. “Hoy en día, que está tan de moda la salud mental, parece que todos los aspectos son importantes, pero hay que focalizar”, ha señalado. En este sentido, ha subrayado "la salud mental infanto-juvenil, porque los niños son el futuro; tampoco hay que no olvidarse de los adultos, que es la carga asistencial más numerosa actualmente, pero creo que es especialmente importante recordar que la psicogeriatría sigue teniendo un papel fundamental, no solo por la calidad, sino por la calidad. Al fin y al cabo, las personas mayores son nuestro pasado, les debemos muchas cosas, por no decir todo. El tener una atención de calidad humana con ellos es especialmente importante”.

En esa línea, ha recordado la puesta en marcha de la unidad de subagudos de psicogeriatría en Huesca, “muy puntera”, con el objetivo de ofrecer una atención más especializada y cercana. “Mi interés es que se siga trabajando en esa línea, para que las personas mayores con patología de salud mental y demencia reciban la atención lo más humana y adecuada posible”, ha finalizado.
RETOS: FORMACIÓN Y CONSULTAS ESPECÍFICAS
Manel Sánchez, quien va a recibir en breve en Holanda el Premio Internacional de la Sociedad Internacional de Psicogeriatría, ha advertido de la magnitud creciente del desafío que plantean las demencias en una sociedad cada vez más envejecida. “Casi se podría decir que los retos son inabarcables”, afirma, al describir un problema que a nivel mundial “trasciende incluso lo sanitario” y tiene “un impacto social tremendo porque está asociado fundamentalmente al fenómeno del envejecimiento que ha crecido exponencialmente en las últimas décadas y por lo tanto ha arrastrado la prevalencia de este tipo de enfermedades tan devastadoras ante las cuales, desgraciadamente, a día de hoy todavía no tenemos tratamientos efectivos y todo indica que vamos a tardar en poder disponer de ellos".
Como ha resumido el presidente de la Sociedad Española de Psicogeriatría, “este cóctel de condiciones hace que sea la tormenta perfecta para sentirnos con una preocupación más que razonable”.
Frente a este escenario, ha puesto en valor el papel de iniciativas como la jornada celebrada en Huesca. “El hecho de que exista tanto interés y tanta preocupación -ha señalado- también mueve a muchas actuaciones como la de hoy, en el sentido de intentar ayudar a la formación de los profesionales, a la sensibilización social de un problema global, ante el que, aunque no tengamos todavía una capacidad de remedio como nos gustaría, sí tenemos capacidad de acompañar y de cuidar. Esas son dimensiones absolutamente trascendentes, especialmente cuando pasamos de los números macro a la situación concreta de una persona con nombre y apellidos en su domicilio, con su familia teniendo que cuidarle en una situación de deterioro progresivo y que supone un impacto emocional realmente muy elevado".
En este sentido, ha valorado "la respuesta social de los profesionales ante cualquier oportunidad para mejorar su competencia y ayudar mejor a estas personas”.
Por su parte, el director general de Salud Mental, Manuel Corbera, ha incidido en la necesidad de seguir reforzando los recursos y avanzar hacia una atención más humana. “Siempre se pueden mejorar los medios, sobre todo ampliarlos en lo posible para poder humanizar, mejorar el trato para las personas con patología psicogeriátrica y, en particular, con demencia”, ha señalado.
Corbera ha defendido la importancia de continuar invirtiendo tanto en infraestructuras como en personal especializado, y ha recordado que el año pasado "inauguramos una unidad de subagudos con muy buenas condiciones, y lo importante es seguir en esa línea”, ha apuntado.
Entre los objetivos, se encuentra "poder abrir consultas específicas con profesionales formados en psicogeriatría, que puedan dedicar un tiempo más específico al trabajo multidisciplinario con estos pacientes”. Una meta que, reconoce, "requiere tener personal y, además, tener personal formado”, pero que "es uno de los hitos que me gustaría llevar a cabo" para mejorar la atención a un colectivo cada vez más numeroso y vulnerable.

JORNADA
La jornada ha continuado abordando las fronteras entre la demencia y el trastorno mental grave con la intervención de Águeda Rojo, de la Unidad de Psiquiatría de Vigo; Sonia Quiñones, neuropsicóloga de la Fundación Hospitalarias Barcelona Nord, Barcelona); Carmelo Pelegrín, jefe de Psiquiatría del Hospital Universitario San Jorge, y docente del Campus; y Sergio Benabarre, vinculado a la Fundación Arcadia de Huesca, además de la Universidad.
El psiquiatra Carmelo Pelegrín ha subrayado la importancia de avanzar en el conocimiento y diagnóstico de las demencias, especialmente en sus formas menos visibles. A su juicio, encuentros como este resultan fundamentales porque permiten profundizar en la complejidad de estas patologías: “Creo que estas jornadas son ideales porque hay que conocer lo que es la demencia y lo que son los trastornos psiquiátricos y hacer un diagnóstico diferencial tanto basado en la clínica, como basado también en la neuropsicología y también con las técnicas de apoyo como son la neuroimagen y, en este caso que hablo yo, de la demencia frontotemporal variable conductual, de la genética”.
Pelegrín ha puesto el foco en esta variante concreta, que ha experimentado una notable evolución en su conocimiento en las últimas décadas. “La demencia frontotemporal variable conductual ha evolucionado muchísimo, porque ha pasado de ser una entidad absolutamente olvidada ha avanzarse en su conocimiento”, ha explicado.
A pesar de que se ha mejorado mucho en el diagnóstico, "desgraciadametne es enfermedad sin tratamiento eficaz, lo que refuerza la necesidad de un diagnóstico precoz "por lo que implica desde el punto de vista de los cuidadores, para que conozcan lo que pasa, que no lo hace el paciente porque quiere”, ha señalado. También ha citado en las implicaciones legales, ya que estos pacientes pueden encontrarse en situaciones de especial vulnerabilidad.
El especialista ha destacado, además, la necesidad de un enfoque multidisciplinar en el que participen psiquiatras, geriatras, neurólogos y psicólogos, con un conocimiento preciso de los criterios diagnósticos. En este sentido, ha advertido del riesgo de confusión con otros trastornos: “A veces es una persona apática que ha perdido interés por las cosas y haces el diagnóstico de depresión, pero hay que ir más allá de eso”, ha puesto como ejemplo.

La mañana ha continuado con la sesión ‘Apatía y demencia’, con la participación de Isabel Ramos, psiquiatra del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; Esther Sierra, neuropsicóloga de Zaragoza; Patricia Gracia del Hospital Universitario Miguel Servet, y docente del Campus altoaragonés; y José Galindo del Hospital Provincial de Huesca.
Las consecuencias de los síntomas psicopatológicos en la demencia, y su tratamiento farmacológico y no farmacológico, centrarán la siguiente sesión, con Lola Franco, del Hospital Universitario Virgen de la Macarena, de Sevilla; Jorge Cuevas, del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, de Barcelona; Leire Narvaiza, del Hospital Moisés Broggi, de Sant Joan D´Espí; y Jorge Lázaro, del Hospital Universitario de Gran Canaria.
Por la tarde, a partir de las 15:30 horas, se abordará la atención integral centrada en la persona en pacientes con demencia. Y se hará con las aportaciones de Antonio Carrión, psiquiatra de Almería; Anna Catalán, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona; Manuel Martín Carrasco, de la fundación de investigación sanitaria Fidmag, de Pamplona; y Almudena Pueyo, enfermera especialista en Geriatría, del Hospital Provincial Sagrado Corazón de Huesca.
Las terapias no farmacológicas de los trastornos de conducta en la demencia centrarán la siguiente mesa, en las que estarán Manel Sánchez, presidente de SEPG y psiquiatra de la Fundación Hospitalarias, de Martorell; Beatriz Villagrasa, del CRP Santo Cristo de los Milagros de Huesca, y docente del Campus oscense; la psiquiatra Pilar Azpiazu y Javier Olivera.
A las 19 horas tendrá lugar un debate sobre el futuro de del tratamiento de estas dolencias, en el que está previsto que participen Raimundo Mateos, de Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela; Manuel Franco Martín, del Complejo Asistencial de Zamora; Rosa Molina Ruiz, del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid; Diego Rodríguez, neurólogo del Hospital San Jorge de Huesca; y José Galindo, del Hospital Provincial de Huesca.