El pasado Sábado Santo,, día 5 de abril, Peraltilla rememoraba un año más la tradición de La "traída del Mayo", una fiesta y costumbre milenaria que reúne en una jornada de convivencia a toda la juventud y a los vecinos del municipio, y que ofrece estampas preciosas en la plaza principal.
La costumbre viene desde muy antiguo, los mozos van a las arboledas del municipio, eligen el chopo más alto y más recto, y lo traen a hombros hasta la plaza donde se planta. Reza la tradición que este rito constituye una manera de dar la bienvenida a la primavera.
Desde tiempos inmemoriales, tras coger el ejemplar más robusto, había una verdadera fiesta con ronda y jotas hasta la madrugada, coinvirtiendo las calles en una verdadera fiesta. Hoy en día, tampoco falta ocio del bueno.
En España, se trata de una costumbre arraigada de la que ya daba fe Alfonso X el Sabio en una de sus celebradas Cántigas del siglo XIII, en la que da la bienvenida al mes con un "ben vennas Mayo". En cualquier caso, las raíces más profundas se sitúan en el antiguo Egipto, con alusiones y leyendas incluso a los reyes.
En el caso de Peraltilla, el esfuerzo colectivo y el ambiente festivo marcaron una jornada llena de emoción y compañerismo. Vecinos de todas las edades participaron y acompañaron el acto, reforzando el sentimiento y la celebración. Fue un día excelente que volvió a unir a todo el pueblo en torno a sus raíces.
Peraltilla prolonga, a través de manifestaciones como ésta, su propia cultura popular, que se extiende entre generaciones convencidas del orgullo de pertenencia al propio pueblo, cuyo dinamismo sociocultural constata que, si se quiere, en el medio rural, se puede. Por mimbres no será, y más si son fuertes como un mayo.