Las ruinas de la iglesia de La Malena han vuelto a convertirse este sábado en punto de encuentro para decenas de vecinos del Casco Antiguo y de otros barrios de Huesca durante una de las celebraciones más entrañables. La imagen de Santa María Magdalena, engalanada con flores, ha presidido una fiesta en este histórico enclave, que ha contado con misa, las jotas de Alborozo, de Toño Julve, sangría y torta.
Organizada por la Asociación de Vecinos Osce Biella, la celebración recupera una costumbre muy arraigada en el barrio. Desde la restauración de los arcos del templo, en 2012, e desarrolla en las propias ruinas de la iglesia, aunque, como ha recordado la presidenta de la asociación, Violeta Gracia, la tradición es mucho más antigua. "Antes se hacía misa y después una comida entre los vecinos", ha señalado.
La festividad de Santa María Magdalena se conmemora el 22 de julio, aunque Osce Biella la adelanta siempre al sábado anterior para facilitar la participación. No han faltado la torta ni la tradicional sangría, de Bodegas Pirineos, que cada año la aporta para colaborar en la celebración.

Además del ambiente festivo, la asociación ha aprovechado la jornada para insistir en que las ruinas de La Malena formen parte de los recorridos de las visitas guiadas que se organizan por el Casco Antiguo, una de las reivindicaciones que mantiene desde hace años, con el fin de dar mayor difusión a uno de los vestigios románicos más singulares de la ciudad. Violeta Gracia también ha reclamado pequeñas la reparación de algunos desperfectos aparecidos en los muros.
La celebració ha contado con la actuación de Alborozo. Encabezado por Toño Julve, han participado junto a Javi Ruiz y José Miguel Cebrián en la rondalla y las voces de Tere Gracia, Rebeca Cajo, Carlota Boli y Javier Garvín. Julve ha recordado que es la primera vez que actúan en este escenario, y ha propuesto nuevas colaboraciones que darían más vida a las ruinas, otra de las reivindicaciones de la entidad vecinal.
"Me hacía muchísima ilusión venir. Durante muchos años han actuado aquí mis amigos de Os Faticos y siempre había querido cantar en La Malena", ha confesado Julve, que ha querido corresponder a esa invitación con unos versos escritos expresamente para la ocasión, un homenaje tanto al monumento como a los vecinos que durante años han trabajado por conservar este rincón del Casco Antiguo.

En el poema ha reivindicado su valor patrimonial al recordar que "pasear por nuestro Casco bien nos merece la pena, porque contemplar podemos joyas como La Malena" y ha lanzado también un mensaje de futuro poniendo voz al propio templo: "Mírame, que soy tu historia, mírame, que aún sigo vivo". Tras la lectura, ha entregado el poema enmarcado a la presidenta de Osce Biella, como recuerdo de la celebración.
La ronda de celebración ha concluido con un recuerdo muy especial. Antes de interpretar el pasodoble Sierra de Luna, Toño Julve ha dedicado unas palabras a los vecinos de las Cinco Villas afectados por el grave incendio forestal que azota la comarca. "Desde Huesca queremos enviarles toda nuestra fuerza y nuestro ánimo", ha expresado antes de invitar al público a sumarse con un aplauso en apoyo a quienes viven estos días pendientes de la evolución del fuego. Con ese recuerdo ha terminado una fiesta que ha llenado de vida en su fiesta uno de los rincones con más historia de la ciudad.